Si Tapia, Toviggino o Corradini creen que los futuros torneos previstos para el interior serán económicamente distintos a lo que fueron hasta aquí, están delirando. El presidente de la Fecof sabe perfectamente que si el gobierno no ayuda no jugamos ni al ta-te-tí.
Sin tratarlo en profundidad, sino más bien relatando lo que el presidente del Consejo Federal Pablo Toviggino quiere que se diga, en la última sesión de la Federación Correntina de Fútbol su titular Edgardo Luis Corradini explicó algunos detalles de lo que quedó de los torneos que eran para el interior y cómo se jugará de ahora en más desde el año próximo.
El Torneo Regional Amateur, que se pondrá en marcha en 2019 con una primera etapa provincial, es un claro retroceso para el fútbol del interior, más allá de que se gasten quienes rodean al santiagueño en tratar de explicar cosas que son inexplicables.
Ahora hablan de que no fueron rentables y que en el futuro sí. Todo es verso, porque seguirán siendo deficitarios, como lo es el Federal A, la Primera B Nacional y hasta la misma Superliga, división esta última de la que sólo sacan provecho unos pocos, el resto, sino tienen la fortuna de sacar de su cantera una figura vendible que le permita sostener su economía, viven de prestado, de los que les da la televisión como adelanto o bien lo que les presta la AFA, ¿o no es cierto? Siempre fue, es y será así.
“AFA rica, clubes pobres”, fue lo que siempre se dijo y sigue teniendo vigencia.

Hablan de que se eliminan torneos que le daban vida al fútbol del interior porque eran deficitarios. Pero ellos, Claudio Tapia, Toviggino y demás, contrataron un avión “5 estrellas” para que nuestra selección viaje al Mundial de Rusia, adonde estarán Tapia, Toviggino y demás con el dinero que es de la AFA y que por ende es de los clubes.
Siempre se habló de “AFA rica, clubes pobres”.
Pero esos “pobres clubes” religiosamente debían cumplir fecha a fecha con las exigencias que le llegaban desde AFA o Consejo Federal para poder participar de la categoría en las que le toque competir, porque si no lo hacían había sanciones o bien podían ser desafiliados.
Fue más fácil borrar de un plumazo dos categorías y así quitarle al interior la posibilidad que tenía de mostrarse en el plano nacional. Hoy hay una buena cantidad de técnicos y jugadores que quedaron al margen del sistema, que tienen un año sabático y deben esperar que el 2019 sea mejor.
¿Pero qué puede cambiar? Estos genios que hoy manejan el fútbol argentino creen que, como es el caso puntual de nuestra provincia, la situación va a cambiar el año que viene, que los clubes que tomarán parte del Regional Amateur no necesitarán del apoyo del Estado provincial para que siga solventando los gastos que representa participar de esa competencia.
No señores, todo va a seguir igual, si así lo considera el gobierno, seguirá como ellos llaman “invirtiendo en el deporte”, y volverán a la competencia, aunque ahora comenzando desde un provincial.
Tapia y Toviggino llegaron a donde llegaron de la mano del interior y con el apoyo de unos pocos de los grandes que veían otro negocio que va más allá de los torneos Federal C o B. Pero cuando llegaron al sillón que era de Grondona, aquel al que tanto se lo cuestionó pero que en su última gestión abrió las puertas al fútbol del interior, todo cambió y en lo primero que se pensó fue en la reestructuración: eliminar torneos y que de un plumazo seis equipos bajen de la B Nacional.
Todo lo que hicieron hasta aquí fue en detrimento del fútbol interior y llama la atención que quienes tendrían que defender los derechos Ferroviario, Huracán de Goya o Madariaga de Paso de los Libres, por citar algunos de los equipos correntinos, hoy salgan y digan que lo que se busca es que regularicen su situación económica y jurídica, en caso de no estar al día, como si fuese que si el que cumplía con esa premisa podía participar de los torneos.
Hay situaciones sí, como la de Mandiyú y su deuda con el plantel, pero ese es un tema puntual de una dirigencia que no cumplió con su responsabilidad, que no administró correctamente el dinero que a sus arcas ingresaban mensualmente desde el estado provincial.
Pero hubo otros, como Ferroviario, Huracán o Madariaga, por citar algunos, que hicieron bien los deberes y hoy ven como con este año sabático se les desmanteló todo su proyecto. Cuando trabajó el “tren verde” en el armado de un plantel más o menos competitivo y en acondicionar su cancha, para hoy sólo competir en el torneo liguista.
Por eso Tapia, Toviggino y el mismo Corradini deberían pensar que la solución no era eliminar dos torneos.
Había sí, que “darle una vuelta de tuerca” para darle un mayor atractivo, algo así como lo hicieron con la Copa Argentina ¿o se olvidan estos señores que cuando se la creó nadie quería jugarla?, pero cuando le pusieron premios atrayentes todos cambiaron de opinión.
O sino pregúntenle hoy a Racing lo que le generó la eliminación a manos de Sarmiento de Resistencia y la satisfacción -además del ingreso de dinero- que le dio al decano chaqueño dejar fuera del torneo a uno de los considerados grandes del fútbol argentino.
Lo concreto es que buscaron el camino más corto, eliminar torneos.
A tal punto que todo el cambio lo hicieron en plena competencia de tres categorías. Mandiyú jugando el Federal A se enteró que si descendía iba a tener un año de descanso para volver al ruedo en el 2019 para participar como primer paso de un provincial; los del Federal B directamente quedaron parados y los del C jugaban para que dentro de un año vuelvan a hacerlo.
Todo muy desprolijo, porque ni siquiera saben estos señores como será la competencia para los próximos torneos de la B Nacional o Federal A.
Hoy tienen otra preocupación de preparar sus bolsos para ir a Rusia detrás de la selección, esto dejando de lado el manual de cómo levantar mujeres en aquel país que radactó la AFA.
Son un papelón mundial señores dirigentes del fútbol nuestro de cada día.
Fuente: diario Época.




Comentarios recientes