Trinche fue despedido en la cancha de sus amores

Tomás Felipe Carlovich recibió su último homenaje en la cancha que marcó su vida de punta a punta.Rosario.Rosario es pasión, es fútbol, es sentimiento. Rosario es amor por la pelota y por los jugadores iluminados que brillaron y brillan sobre el verde césped. Por ello ayer centenares de rosarinos, tal vez desde la relajación sanitaria pero con el corazón en la mano, fueron a rendirle el último tributo al ídolo que se fue de una manera horrenda, producto de un cobarde delincuente que lo golpeó a traición para despojarlo de su bicicleta. Tomás Felipe Carlovich ayer paseó por última vez su aura de humildad y talento por su lugar en el mundo: el Gabino Sosa. El cortejo fúnebre del Rey del Potrero ingresó a media mañana al mismísimo césped del estadio charrúa y desde la histórica tribuna que da espaldas a calle Virasoro cientos de personas, todas con barbijo, lanzaron al unísono un aplauso conmovedor y quebraron en llanto, en una entrega de adoración conmovedora por el crack inolvidable. El Trinche tuvo ayer una sentida despedida, una misa pagana, su último adiós para entrar para siempre en el equipo titular de la gloria eterna.

Rosario es pasión, es fútbol, es sentimiento. Rosario es amor por la pelota y por los jugadores iluminados que brillaron y brillan sobre el verde césped. Por ello ayer centenares de rosarinos, tal vez desde la relajación sanitaria pero con el corazón en la mano, fueron a rendirle el último tributo al ídolo que se fue de una manera horrenda, producto de un cobarde delincuente que lo golpeó a traición para despojarlo de su bicicleta. Tomás Felipe Carlovich ayer paseó por última vez su aura de humildad y talento por su lugar en el mundo: el Gabino Sosa. El cortejo fúnebre del Rey del Potrero ingresó a media mañana al mismísimo césped del estadio charrúa y desde la histórica tribuna que da espaldas a calle Virasoro cientos de personas, todas con barbijo, lanzaron al unísono un aplauso conmovedor y quebraron en llanto, en una entrega de adoración conmovedora por el crack inolvidable. El Trinche tuvo ayer una sentida despedida, una misa pagana, su último adiós para entrar para siempre en el equipo titular de la gloria eterna.

Fuente: La Capital.

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