Para Crucero es momento de disfrutar

Para Crucero es momento de disfrutarTal como lo hizo en Tucumán hace dos semanas frente a San Martín, Crucero superó una nueva muestra de caracter al igualar 1-1 con Talleres en Córdoba.
En Tucumán, el Colectivero empezó perdiendo y ante un clima hostil logró emparejar las cosas con la personalidad de un equipo candidato y se trajo un valioso empate 1-1.
Y en la noche del miércoles, ante condiciones similares, el conjunto misionero se recuperó de la desventaja casi del vestuario de la “T”, llegó a la paridad y hasta estuvo cerca de quedarse con los tres puntos.

Una T devaluada
Qué darían los habitantes del Mundo Talleres por devolverlo a una órbita más cómoda, acorde al protagonismo perdido. La Boutique lució como si fuera un espectáculo de primera división el que iba a albergar. Las horas previas al 12° aniversario de aquella Copa Conmebol, conseguida con el DT Ricardo Gareca y el gol de Julián Maidana, que se cumplió el mismo día, también pretendían ser un motivo más para creer en la resurrección.
El comienzo había sido ideal, con el gol de Claudio Riaño (revancha de la pelota que, segundos antes, le había sacado Gaona) y sus ganas de ratificar viejos pergaminos. Carabajal ganaba por la banda, Gianunzio y Erroz distribuían con acierto y, en el fondo, lucía bien la línea de tres. Casi un comienzo soñado ante el líder Crucero, el de la dupla goleadora: Leandro Martínez-Fernando Márquez.
Había varios títulos para la historia del triunfo parcial. Sobraban protagonistas, la noche estaba linda, apacible y el líder, “a punto caramelo”.
Hasta que el remate de Pedro Brítez, al primer palo de un Michael Etulain que esperaba el centro, marcó el inicio de la levantada visitante.
Motta se hizo protagonista (partido especial del ex Talleres, que tiró cambios de frentes y hasta pases de rabona) y Crucero “durmió” el juego.
La gente trató de sacar a Talleres de su modorra, Sialle también. El aliento envolvió a los jugadores, pretendió empujarlos hacia ese gol que nunca llegó. El DT sacó a Francés y Carabajal esperando que Pereyra y Strada armaran una sociedad. Pero no alcanzó.
Los dirigidos por Pedro Dechat se animaron en mayor medida en el complemento, entendieron que el clima adverso que vivía Talleres era favorable para ir por los tres puntos. El Cuqui Márquez y Polaquito Cabrera estuvieron cerca, pero no hubo más tiempo y el 1-1 se terminó festejando como lo que fue: un punto que consolida el rumbo hacia el objetivo.
Para el Colectivero fue la despedida de este auspicioso 2011, que por ahora, y al menos hasta el fin de semana, lo tendrá en lo más alto de las posiciones.
Llegará la fecha libre, el momento de disfrutar las fiestas junto a los seres queridos y recargar energías para el año que viene, donde se jugará la etapa más interesante del Argentino A.

Fuente: territoriodigital.com

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