Central Norte lo pasó por encima a Gimnasia y Tiro

Con dos cabezazos de Weiner, un golazo de Noir y otro mejor de Fretes, el cuervo se quedó con todo el festejo en el clásico. El equipo de Piozzi fue contundente en la primera etapa y superlativo en el complemento. Ambos siguen en carrera.
Algunos le llaman mística, parece un don pero es simplemente oportunismo y convicción. Central Norte volvió a ser el capo de los clásicos salteños. Vapuleó a Gimnasia con un categórico 4 a 0, con dos tantos de Weiner y dos joyas más: una de Enzo Noir, otra de Carlos Fretes.
Central Norte liquidó el pleito gracias a la contundencia y la convicción de sus jugadores. Pero también por el acierto de Piozzi en lo táctico. La batalla del mediocampo la ganaron Chávez con su pulmón extra, Ceballos con su paciencia y Manzano como un triple cinco.
En la balanza final, Campos y Caputo tuvieron más ida y vuelta que Burruchaga y el Mecha Rodríguez. Y la astucia de los de arriba: un Weiner inspirado en el juego aéreo y un Noir incansable, intratable.
Gimnasia ni siquiera supo aprovechar lo más flojo del cuervo. Laffatigue, Lazzarini y Navarro nunca supieron capitalizar las ventajas que otorgaron Martínez y Villavicencio en la primera etapa. Y eso que era el albo el que metía miedo con estos tres antes de entrar el estadio.
Pero el cuervo tiene “ese no sé qué” que saca a relucir en este tipo de partidos. Y, como si fuera poco, tiene a un gran arquero como Maino que, desde temprano, ahogó los gritos de Laffatigue y de Navarro.
Y después de un primer tiempo, cuya principal diferencia estuvo en la precisión de la cabeza de Weiner, llegó un complemento que terminó siendo netamente del cuervo.
Noir sacó un bombazo y Valdiviezo respondió a puro reflejos. Central comenzó a pasar por arriba a su rival. Gimnasia solo respondió al cuarto de hora con un tibio remate del Mecha Rodríguez. Y llegó el tercero, una jugada para colgarla en la pared: Weiner tiró un taco ante la marca de Zambrano y Noir se la picó a Valdiviezo. Golazo.
El albo, con mucha vergenza fue en busca de la heroica, pero también con mucha impresión, con impotencia. A partir de allí, el cuervo se adueño de todo lo que quedaba. Con la tanquilidad del 3 a 0, manejó la pelota, trianguló, jugó para el “ole” de sus hinchas y, por si algo faltaba, apareció Fretes y la puso en el ángulo con un tremendo tiro libre. Y como si fuera poco, Maino le tapó el único mano a mano a Laffatigue sobre el cierre de un clásico que Central se llevó larga y merecidamente. Lo ganó a lo “capo”.

Fuente: El Tribuno.

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