Los dirigentes del santo salteño pedirán una reunión con el Comité de Seguridad para solicitar protección y el derecho de admisión.
Los hechos de violencia que los hinchas del santo provocaron el miércoles por lo noche en el estadio Padre Martearena pusieron nuevamente en el tapete la delicada situación que se vive en el fútbol y que padecen los dirigentes. Las presiones, las amenazas y la extorsión por las entradas.
Este fue el tema principal que los directivos de Juventud Antoniana analizaron en la reunión que se efectuó ayer en el club, de manera urgente.
Al finalizar el encuentro, el presidente Rubén González manifestó que se pedirá una reunión con las autoridades del Comité de Seguridad Provincial, con el fin de aplicar el derecho de admisión, además de la protección necesaria.
Durante la derrota del santo frente a San Martín de Tucumán, varios simpatizantes del equipo local se treparon al parapelota y el árbitro Diego Gallo estuvo a punto de suspender el partido. Actitud que los hinchas adoptaron porque la dirigencia decidió no entregar entradas a favor. Sin embargo, y con amenazas de por medio, un grupo logró ingresar sin abonar los boletos y fue el que reclamó desde el parapelotas hasta tanto la dirigencia y la Policía autorice el ingreso de otras 50 personas que habían quedado afuera del estadio.
Rubén González se mostró preocupado por esta situación y dijo que “es necesario que se arbitre los medios necesarios. Queremos analizar los pasos a seguir con las autoridades del Comité de Seguridad. Acá se debe aplicar la ley como corresponde y la Justicia tiene que actuar como tal”.
Luego amplió: “Los inconvenientes se generan por las entradas a favor. Los dirigentes de fútbol no podemos vivir extorsionados. Acá la Justicia es la encargada de velar por la seguridad. Yo no soy fiscal ni nada por el estilo, pero estamos siendo coaccionados en forma permanente”.
Fuente: El Tribuno.



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