Siempre se dice que de todo lo malo se rescata algo positivo. Pero ante la consulta de qué fue lo positivo que rescató del 0-4 en Villa Ramallo, Daniel Córdoba, entrenador de Central Córdoba, fue categórico: “De positivo no saco absolutamente nada, tengo que ser sincero. He visto un equipo que tuvo que soportar dos avatares que prácticamente lo destrozaron. Entonces no me alcanza con lo que vi y de positivo no hubo nada”.
A la hora de los replanteos, el “Profe” también fue muy claro. “No pasa por la forma de juego ni preparación física. Hay que replantear que en esta etapa del campeonato un error es decisivo. Yo cambiaba un 2 a 0 en contra por quedarme con los 11 porque se podía remontar, con 10 ya era muy difícil ante buenos equipos como éstos”, consideró.
El platense insistió en las dos jugadas puntuales. “Este equipo vino a ganar pero si vos te comés un gol de pelota parada a los 30 y pico y 5 minutos después te comés una expulsión tonta, es demasiado. Si esto lo sentís en cualquier partido, en este más. Y si encima le sumamos que se jugó en una cancha en muy buen estado, eso nos cuesta un montón como siempre dije porque no estamos acostumbrados. Entrenamos y jugamos en mayoría de canchas peladas”, comentó
Córdoba, quien evitó “mandar en cana” al que perdió la marca en el primer gol y a Pereyra, por la infantil expulsión. “Los responsables somos todos y me incluyo por más que no juegue. No nos pueden hacer un gol de chilena, a dos metros del área chica en una pelota parada, y menos podemos tener una expulsión tan zonza cinco minutos después. Cuando uno estaba rearmando todo para tratar de buscar el empate, otra vez hubo que rearmar todo. Nadie dice que el culpable del gol o la expulsión es el responsable de la derrota, pero no hay que dar ningún tipo de ventaja en esta etapa”, remarcó.
Córdoba elogió al rival: “Ellos tuvieron en el número siete (Burgarelli) y en cada uno que se predispuso a patear al arco, una precisión notable porque el segundo y tercero fueron golazos”. También intentó explicar lo lapidario del resultado. “Intentamos con dos puntas, un centrodelantero y un enganche, llegar al uno a uno. Pero llegó muy rápido el 2 a 0. La clave era abroquelarse, dejarlos que la tengan y cada pelota que tuviéramos, en una cancha muy ancha y contra un equipo que la maneja muy bien y que por algo hizo 36 goles, tratar de sacar una contra. No pudimos sacar una contra, ni cerrarnos en defensa. Hay que hacerse cargo y punto y aparte”. Para el final, Córdoba subrayó el mensaje que les hizo llegar a sus jugadores. “Esto no puede quedar como una derrota. No puedo decirte lo que les dije textualmente, pero es una derrota que tiene que entrar por la parte esa donde no te da el sol y te tiene que salir por la boca”.
Fuente: El Liberal.




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