Central Norte vapuleó a Antoniana por 3 a 0

Central Norte, próximo rival de Guaraní Antonio Franco el domingo a las 18, vapuleó anoche a Juventud Antoniana por 3-0 y se quedó con el clásico salteño del Argentino A de fútbol, válido por la sexta fecha de la zona Norte del torneo, que se jugó a puertas cerradas en el estadio Padre Martearena.
El encuentro debió haberse jugado inicialmente el 16 de setiembre último, pero en aquella ocasión se suspendió porque los parciales de Antoniana se treparon al alambrado e impidieron el comienzo del cotejo.
Los goles de Central Norte fueron obra de Diego Magno, Emmanuel Martínez y Enzo Noir.
Con este resultado, Central Norte alcanzó a Antoniana en el puntaje (8 unidades), aunque ambos quedaron lejos de la línea del solitario líder, San Jorge de Tucumán, que reúne 15 puntos.
Fue solo una cuestión de actitud, dice Fito Paez, y así lo ganó Central Norte, otra vez. El cuervo volvió a pasar por arriba de Juventud con una nueva goleada, porque entendió desde el minuto cero cómo había que jugar el clásico. El 3 a 0 fue para el cuervo la prueba fiel de que lentamente vuelve a ser contundente, temido; desde su convicción, como el año pasado. Y fue un verdadero castigo para Juventud, un equipo que se acostumbró a perder este tipo de partidos. No hay muchas formas de explicar por qué el santo desapareció las últimas veces que enfrentó a Central. Y se comió una paliza futbolística desde temprano, una paliza de actitud fundamentalmente.
La diferencia de predisposición entre uno y otro fue notable. Central creó no menos de cinco chances claras de gol y embocó dos veces en la primera etapa; lo puso al borde del nocaut. Con Oga inspirado, lastimó por todo el frente de ataque, por abajo y mucho más por arriba. Magno se volvió incontrolable para la última línea del santo y Noir fue una amenaza constante. Central jugó el clásico como lo hace en el último tiempo: concentrado, ordenado y con sobrada injundia. No brilló con su juego pero fue netamente agresivo. Juventud se vio obligado a retroceder.
Noir peinó un centro en apenas dos minutos de juego y Dei Rossi controló con los pies. Pese a la réplica instantánea de Baradacco (remató débil y desviado en franca posición de gol), todo pasó a ser del cuervo. Oga mandó un tiro libre y Magno completó la tanda de cabezazos para vencer a Dei Rossi. Central se ponía al frente y fue por más. Noir la tuvo dos veces y Juventud no pudo pasar la mitad de la cancha. Dei Rossi le tapó un remate a Weiner y luego apareció Martínez para cabecear solo, sin marcas, por el segundo palo.
Con ese 2 a 0, Central justificó su supremacía. Badaracco volvió a fallar ante Maino ¿y Triverio?, ¿Gotardi?, ¿Aguirre? Nada, el santo volvió a ser una sombra como en la temporada pasada.
El santo quiso cambiar con el ingreso de Rial en el complemento, pero Central volvió a golpearlo con un cabezazo de Noir. El resto fue puro cuento. Juventud trató de disimular su ausencia con algunas aproximaciones y la noche terminó siendo toda de Central, una vez más.

Fuente: El Tribuno.

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