Con un 0-0 de local, no pudo aprovechar la derrota de Alumni.
La Academia no pudo sumar de a tres en su estadio. (Foto: Sergio Ortega)
Racing no pudo revertir ayer su impotencia futbolística frente a un equipo que a poco de comenzar se conformó con el empate, y de esta forma terminó 0-0 contra Libertad en su estadio, bajo la silbatina y frustración de su gente.
Es que el punto logrado ayer, poco y nada le sirve a la Academia para salir de la situación angustiante en que se encuentra en el fondo de la tabla de la Reválida de la Zona Norte, ya que ni siquiera le permitió aprovechar la derrota de Alumni, que ahora le lleva cuatro puntos y lo espera el próximo fin de semana en Villa María, en un partido decisivo para los de Nueva Italia.
La llegada de Luis Islas al banco racinguista no produjo ningún efecto en un equipo que a lo largo de 90 minutos puso sobre el césped entrega, esfuerzo y una inquebrantable decisión de buscar el partido, pero que en contraposición careció de criterio para jugar la pelota. Esta falta de fútbol convirtió al pelotazo en el recurso por excelencia desde los primeros minutos, argumento que ya en esos momentos iniciales se reveló absolutamente inservible para desestabilizar a los firmes defensores santafesinos.
En medio de este panorama la primera jugada de riesgo fue para Libertad. En un tiro libre cruzado, Mauricio Ocaño apareció solo por izquierda y se comió el gol de una forma inexplicable. Racing respondió cinco minutos después en una jugada muy parecida de pelota parada, y esta vez fue Nicolás Argüello el que se perdió la conquista.
Después el partido ingresó en una calma desértica, sólo alterada por las pésimas salidas del arquero visitante Darío Sand. Fue precisamente una de estas excursiones la que determinó la jugada polémica del partido: Sand llegó tarde a una pelota sobre la que también iba Leandro Beterette, chocaron, la pelota le quedó a Cristian Rami y el arquero le cometió penal. Pero el árbitro había pitado falta previa Beterette y el estadio enloqueció.
Sobre el final de la etapa, Matías Rinaudo tuvo un mano a mano con Godoy, que ganó el arquero. Racing caminaba por la cornisa.
En el segundo tiempo, Racing salió a llevarse por delante a Libertad. Un tiro de Bubas fue sacado al córner por Sand al minuto de juego, después Rami remató desviado por poco. También hubo sofocones para Godoy, como cuando la defensa local no pudo resolver una pelota que quedó en los pies de Lastra y obligó al arquero a jugársela.
Con el correr de los minutos Libertad se abroqueló por completo en el fondo. Pero la falta de generación de juego en la línea de volantes le impidió a la Academia aprovechar la disposición de campo y del balón.
Salvo algunas pelotas jugadas por Víctor Cejas, era muy poco lo que se producía para que Rami y Bubas hicieran algo arriba. Las subidas de los laterales no impresionaban a los defensores cañoneros, y mucho menos las de los carrileros. Los nervios y el desgaste hicieron el resto. Racing se consumió en su propia impotencia mientras sus hinchas le reclamaban poner “más huevo”. Paradójicamente era lo que lo más había puesto el equipo.
Fuente: Mundo D.



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