Con la llegada del dinero retornó la paz en Mandiyú y el plantel entrenó por la tarde luego del reclamo salarial que impidió que se realice la práctica de fútbol por la mañana.

A la falta de resultados deportivos, se sumaron ahora los problemas internos dentro del plantel de Mandiyú a raíz de un supuesto malentendido a la hora de abonar los sueldos, lo que derivó en que los jugadores se negaran a realizar ayer por la mañana la práctica de fútbol que estaba prevista en la cancha de Rivadavia, en la que el director técnico Luis Murúa iba a probar el equipo que saldrá mañana a jugar ante Sarmiento por la quinta fecha del grupo 3 del torneo Federal A de fútbol.
Toda esta situación vino como consecuencia de que una parte del plantel, la compuesta por los jugadores “foráneos”, había percibido la totalidad de sus haberes, mientras que los “locales” sólo el cincuenta por ciento de los mismos, lo que causó un gran malestar entre los integrantes de este grupo que consideraron que el trato debía ser igualitario por parte de la dirigencia de Mandiyú, teniendo en cuenta que todos estaban en el mismo barco con un mismo objetivo.
Pero luego de lo sucedido ayer por la mañana cuando no se concretó la práctica de fútbol prevista, en horas del mediodía apareció el dinero faltante para que se le complete los haberes a aquellos que sólo habían recibido una parte y ello terminó trayendo algo de tranquilidad y a su vez permitiendo que Murúa lleve adelante por la tarde el trabajo que tenía previsto.
Según algunas fuentes cercanas a la dirigencia de Mandiyú, esto se habría originado por orden del mismo presidente, mientras que otros manifiestan que hubo un malentendido con quien debió abonar los sueldos y por motus propio decidió que sólo se le entregue la mitad de lo acordado.
Esto generó un gran malestar en el seno del plantel, ya que tampoco veían bien lo sucedido aquellos jugadores “foráneos” que habían recibido la totalidad de sus haberes, a tal punto que uno de ellos expresó “esto es una vergüenza, es muy poco, sería la manera en que se maneja esta gente, estoy analizando la posibilidad de irme de acá”.
Algunos trascendidos señalan que hubo un grupo de jugadores que estuvo hablando con allegados a la dirigencia para ver la posibilidad de rescindir sus contratos en disconformidad por las cosas que vienen sucediendo.
Una cosa está clara en Mandiyú, en esta temporada no hay en las arcas el mismo dinero que se manejó el año pasado cuando se trajo un plantel con muchas “estrellas”, pero con poco “brillo”. Tiempo en el que se pagaban sueldos que no estaban acorde a la realidad de la institución, más departamentos y comida. Todo eso se terminó, hoy los que vinieron perciben una suma de dinero muy inferior y además ellos deben hacerse cargo del pago de sus departamentos y su comida.
Esto ya lo había expresado el mismo presidente de Mandiyú luego de que aquel equipo de “estrellas” no alcanzó el objetivo de poner a la institución en la Primera B Nacional. “Ya no hay más sueldos de 40 mil pesos, ni departamentos ni comida, ahora el que quiera venir deberá aceptar las nuevas condiciones, vamos a pagar un sueldo acorde a lo que podemos y ellos tendrán que hacerse de su departamento y comida”, nos dijo aquella vez el dirigente y es lo que hoy lleva a la práctica.
Una muestra clara de que los tiempos cambiaron en Mandiyú se ve en la conformación del plantel, no hay “estrellas”, y sí muchos jóvenes. Como también es una muestra palpable de la nueva realidad el escaso margen de tiempo que tuvo este grupo, armado casi sobre el mismo inicio del torneo, y como resultado de ello es lo que se ve reflejado en cada presentación.
Este Mandiyú 2015 ya no cuenta con el aporte económico de aquel grupo inversor que apoyó su participación en la temporada pasada del Federal A, tampoco, por ahora, hay ayuda oficial, aunque algunos manifiestan que fue el Gobierno el “bombero” en la situación que se presentó ayer frente al reclamo salarial de una parte del plantel.
Esta difícil situación económica llevó a que el presidente de Mandiyú Jorge Abib manifestara su intención de renunciar, pero la pregunta del millón es ¿quién agarra esta institución? Al que se le pregunta dice que no. Unos días atrás el “mandamás” manifestó “este es mi último año”, anunciando así que en su mente está dejar la presidencia del club más allá de los resultados deportivos que pueda obtener en esta temporada.
A Mandiyú no lo acompañan los resultados, hasta ahora empató un partido y perdió tres, y como si ello no bastase la situación económica produce cosas como las que se vivieron ayer.
Fuente: diario Época.



Comentarios recientes