Abib busca su sucesor al frente de Mandiyú. Luego de ocho años de gestión al frente del club, el político devenido en dirigente parece estar decidido a dar un paso al costado y entregar la institución a quien esté interesado en tomar la posta.
“Que me voy, que me quedo, que estoy cansado de poner plata de mi bolsillo y nadie valora eso”. Al final todo parece indicar que se avecina el final del ciclo de Jorge Abib al frente de Mandiyú. El dirigente tendría decidido dar un paso al costado y dejar que llegue otra gente a manejar los destinos de la institución.
La noticia de que Abib está dispuesto a dar un paso al costado comenzó a tomar fuerza en los últimos días, y entorno a ello comenzaron a circular distintos nombres como posibles sucesores a la presidencia de Mandiyú.
En un principio se dijo que Walter Rivarola, presidente de la comparsa Kamandukahia, podía tomar la posta y junto con él vendría gente que estaría dispuesta a poner algún dinero en este proyecto que se llama Mandiyú.
Rivarola se acercó al club llevado por uno de sus hijos que forma parte del plantel de la institución. Fecha a fecha acerca su equipo de sonido en cada partido que juega Mandiyú de local en el estadio de Huracán Corrientes, y también acercó alguna publicidad estática que se instaló en cada partido.
Pero no todas fueron buenas las de Rivarola, porque su nombre sonó con fuerza el día que asumió Daniel Cravero como técnico, con quien tuvo un fuerte cruce verbal y hasta lo amenazó. Por esos días se lo veía como un hombre muy cercano a Abib, y se lo mencionaba como uno de los firmes candidatos a sucederlo en la presidencia de Mandiyú.
Pero lo de Rivarola así como llegó se esfumó de un día para el otro, y ya no se lo vio en las últimas presentaciones del equipo correntino.
Otro nombre que siempre apareció como para tomar la posta es el de Jorge Terrile, vocal primero del club, un hombre muy cercano a Abib que prácticamente lo acompañó en toda esta gestión.
Pero el mismo Terrile nos manifestó días atrás que económicamente él no está en condiciones de tomar la posta de continuar con este proceso de Mandiyú en el torneo Federal A. “No tengo los recursos económicos como para hacerme cargo del club, no dispongo de más de 30 mil pesos que hay que tener para cada partido que Mandiyú juega de local, porque 15 mil nos sale el alquiler del estadio y otros 15 más tenés de gasto de árbitros. A todo ello hay que sumarle la cantidad de policías que nos obligan para cada partido. Y yo no dispongo de ese dinero”, nos decía el “Topo”.
Los ingresos con que cuenta hoy por hoy Mandiyú se circunscriben al aporte que llega desde el Gobierno de la Provincia, que son unos 300 mil pesos mensuales, con ello se deben cubrir los gastos de sueldos de los jugadores, más los gastos de alquiler de estadio, no sólo para los días de partido sino también cada vez que se lo utiliza para realizar una práctica, y también con esa suma hacer frente los costos que tienen cada uno de los viajes, hoteles, comidas y transporte.
Otro dinero que ingresó fueron 60 mil pesos, que vinieron de la gaseosa Secco, publicidad que aparece en el pecho de la camiseta. Pero ese monto fue destinado en su totalidad a la compra de la nueva indumentaria, puesto que la marca que antes vestía al club decidió dejar de hacerlo y ahora hay que adquirir toda la vestimenta.
Por todo ello está visto que con esa suma que llega desde el estado no cierran los números, porque los gastos por mes de la participación del equipo en esta divisional lo superan, al margen de que este es un plantel de los llamados baratos en comparación al presupuesto que manejan otros clubes de la categoría, pero el sólo hecho de tener que pagar la suma antes citada por alquiler de estadio, más los costos que representan cada viaje, es muy difícil hacer frente a esta situación.
Otro nombre que suena para suceder a Jorge Abib en la presidencia de Mandiyú es el del empresario Gonzalo Vila, quien en varias ocasiones apareció como un candidato potable como para hacerse cargo del club. Lo que hay que ver es si este señor está dispuesto a poner dinero de su bolsillo para seguir haciendo frente a este proyecto de Mandiyú en el torneo Federal A.
Hay que tener en claro una cosa en este torneo, porque son contados con los dedos de una mano los clubes que pueden decir que con el aporte de socios e ingreso por cada presencia jugando de local pueden incrementar los fondos de sus arcas. De lo que se pudo ver hasta aquí, en estas dos temporadas del Federal A, sólo Mitre de Santiago del Estero genera una buena recaudación por partido jugado en su estadio, convocando como mínimo, como en el caso que enfrentó a Mandiyú, a unos 9 mil espectadores que dejaron una buena suma en boletería.
El resto no convoca mucho más de lo que hace Mandiyú. El domingo pasado, Sol de América, uno de los equipos de punta del torneo y con un presupuesto mensual cercano al millón de pesos, no reunió en su cancha auxiliar a más de 300 personas, a tal punto que llamó la atención que para esa cantidad de espectadores haya habido en el estadio de la institución formoseña algo así como unos 100 efectivos policiales.
Este es el presente de Mandiyú, no todo pasa por la pobre campaña que está desarrollando en esta temporada, a ello hay que agregarle la situación económica por la que atraviesa, que está llevando a que tras 8 años de gestión, Jorge Abib esté decidido a dar un paso al costado.
Fuente: Luis Reinaldo Gómez, diario Época.




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