
Pasó el primero y ahora viene el escolta. Ese es el camino que tiene Mandiyú en esta etapa del torneo Federal A 2015 que lo encuentra peregrinando la peor campaña desde su incursión en los certámenes que son organizados por el Consejo Federal, con diez derrotas y tan sólo dos empates en doce presentaciones, que lo sitúan no sólo en el último lugar de la tabla de posiciones del grupo 3 sino que también ocupa ese lugar en la general de los 40 equipos que toman parte de este certamen.
Y esta noche Mandiyú tendrá otra parada difícil, dado que enfrente tendrá a otro de los equipos encumbrados de la zona como lo es Unión de Sunchales, que está prendido en la conversación entre quienes irán en pos de un lugar en la Primera B Nacional.
Así es como hoy en esta ciudad del centro santafesino se volverán a ver las dos caras de la moneda, uno que pelea arriba y otro que trata de salir de esta prolongada agonía que hoy prácticamente lo tiene condenado a ser uno de los que estará dejando el torneo al final de la competencia.
Al juego de hoy los dos llegan en perdedor (redundante en Mandiyú), el equipo correntino cayó ante el puntero Mitre de Santiago del Estero por 2 a 0 y Unión fue superado por Libertad en el clásico sunchalense por 1 a 0. Pero pese al traspié el conjunto santafesino no perdió su condición de escolta, aunque ahora con 24 puntos quedó a 5 de los santiagueños.
Está claro que son 22 los puntos que separan a Mandiyú de Unión, una diferencia considerable desde todo punto de vista y que hace presagiar que sólo un milagro puede hacer que el equipo que conduce Néstor Jarque se pueda llevar de Sunchales los tres puntos.
Pero Mandiyú, a ser sinceros, no vino en busca de sus primeros tres “porotos”, más bien llegó en pos de aunque más no sea poder rescatar uno de los tres en juego, “con ello ya estaremos más que satisfechos”, dijo alguien muy cercano al equipo correntino.
Es que paulatinamente, y con los resultados a la vista de fecha tras fecha, la valija de ilusiones pasó a ser una mochila y ésta un simplemente bolsito de mano, todo se fue reduciendo en la misma medida que lo fue haciendo el plantel de Mandiyú, que tiene a varios desertores, algunos lesionados y otro tanto expulsado, lo que no hace más que agravar el cuadro de situación para el técnico Néstor Jarque a la hora de tener que definir que once poner en cancha.
Para el partido de esta noche el entrenador no puede contar con Pablo Retamar, Gonzalo Rovira, José Sánchez y Hugo Díaz, los dos primeros están lesionados y los restantes cumpliendo las sanciones recibidas tras haber sido expulsado.
Por esta razón, es que Jarque debió rearmar una vez más su defensa, llevándolo a Joel Badaró a tener que jugar como marcador lateral por derecha y regresarlo a la titularidad a Facundo Castro para que juegue por el sector izquierdo, consiguiendo con ello adelantar a la mitad de cancha a Hernán Valenzuela; hacerlo ingresar nuevamente a Víctor Galarza para que ocupe el lugar de Retamar y que sea Martín Pérez Alcántara quien acompañe al ex jugador de Boca Unidos como doble cinco, resignando así un punta, por lo que sólo Carlos Arriola y Ariel Reinero aparecerán como los hombres más adelantados.
“Me tengo que adaptar a lo que tengo que no es mucho, pero asumimos el compromiso y creo que después de estos partidos, ante los equipos que están peleando arriba, podemos empezar a ver un panorama más allanado”, dijo Jarque luego de la derrota frente a Mitre.
Este es el presente de Mandiyú, se va paso a paso pero se mira un poquito más allá de lo que viene para especular con que la historia pueda cambiar. No es tarea sencilla, porque estos jugadores están con un chip puesto, y es como que cada vez se sienten más inferiores que los rivales que enfrentan, aunque, ni el mismísimo Mitre ha demostrado en los dos cruces que tuvo ante el equipo correntino, ser un equipo que pasa por arriba a todos sus rivales.
El gran problema de Mandiyú pasa por el hecho de que lo no puede convertir en el arco de enfrente los termina padeciendo en el suyo, no concreta las situaciones que genera, el día que ello suceda, tal vez comencemos a hablar de otra cosa.
Fuente: Luis Reinaldo Gómez, enviado especial a Sunchales de Época.




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