Guaraní y un grito para despegar

Guaraní y un grito para despegar

Con trabajo, sacrificio y con sufrimiento, porque está en su ADN, llegó la primera victoria en Villa Sarita para Guaraní. Pasaron siete partidos en casa para la Franja y ayer se dio el gusto de festejar ante San Jorge de Tucumán.

Primero lo analizó el local, consiguió la ventaja y supo mantenerla. En el peor momento apareció la tranquilidad y el 2-0 final para los misioneros en el cierre de la 13ª fecha del torneo Federal A.
El que tenía que proponer y arriesgar era Guaraní. Porque necesitaba los puntos y porque jugaba en su casa. Pero el arranque fue todo de San Jorge, que monopolizó la pelota y presionó a una desconcentrada Franja.
El equipo de Salinas volvió a esos inicios imprecisos, que tan caro le habían salido en su momento, aunque encontró la manera de pasar la turbulencia.
En la primera en la que se juntaron Ferreira, Cañete y Fioravanti, el local tuvo una de peligro. Caballero se la bajó a Encina, que le pegó mordido.
A partir de ahí se acomodó la Franja. Se adelantó unos metros en el terreno y forzó los errores de una defensa endeble por abajo, pero que por arriba no tuvo inconvenientes en rechazar los centros de los franjeados.
Es cierto que el planteo que propone Pico Salinas le dio un orden y seguridad en defensa a Guaraní, pero resignó sorpresa en ataque. Caballero estuvo muy solo adelante y tanto Encina como Gallelli tuvieron que recorrer muchos metros para llegar a posición ofensiva.
Pero el ‘9’ se fabricó una falta cerca del área y Elián Kopp puso el centro perfecto. Por atrás de todos apareció Fabio Domínguez, uno de los pibes de la casa que se ganó minutos por su rendimiento, y la mandó al fondo de la red.
El local entendió que ese era el negocio: presionar y provocar el error. Fioravanti mandó a sus compañeros unos metros más adelante y la Franja estuvo cerca de aumentar la cuenta con un nuevo tiro libre y con un desborde de Gallelli que no llegó a conectar Ferreira.

Situación desconocida

Por primera vez en el torneo Guaraní se fue al descanso en ventaja. Por eso había incertidumbre en cuanto a cómo se iba a acomodar para el complemento la Franja.
Los locales salieron con el mismo libreto que al final del primer tiempo: presionar a una defensa con poco juego por abajo para provocar el error.
Gallelli por un lado y Encina por el otro fueron los responsables de achicar espacios y de adelantar las líneas. El Colo Fioravanti, junto a Ferreira, se convirtió en el eje del juego franjeado en el mediocampo.
Guaraní tocó y abrió la cancha cada vez que pudo, pero cuando le tocó cerrarse lo hizo ordenado. Se resguardó en sus dos líneas de cuatro y dejó a Caballero como única referencia en el área rival.
Pero la Franja cedió la pelota. Se defendió cerca de Facundo Vera y a pesar de que los tucumanos carecieron de ideas para acercarse al área franjeada, el riesgo se hizo presente porque todos los rechazos de la defensa quedaban en la mitad de la cancha.
En el peor momento futbolístico de Guaraní en el partido apareció la garra. Con ganas y sacrificio aguantaron los de Pico Salinas los pobres intentos de San Jorge.
Y en el peor momento apareció la tranquilidad. Ferreira se la dio a Domínguez, que lo puso a correr a Cañete. El paraguayo pisó el área y fusiló a Carrizo para poner el definitivo 2-0 y darle, por primera vez en la temporada, una alegría a los hinchas en casa.
Los de Villa Sarita igualaron la línea de Mandiyú y quedaron a uno de los tucumanos en su pelea por no terminar en la última posición de la zona 4.

7
Partidos pasaron de la última victoria de Guaraní en casa. Fue el lunes 15 de mayo por 1-0 a Defensores de Villa Ramallo por la Tercera Etapa de la Reválida del torneo Federal A 2016/17. Agustín Goñi marcó el tanto de la victoria de esa noche.

Fuente: Diego Vain, El Territorio.

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