Crucero superó esta tarde a Alvarado de Mar del Plata 1-0 en el primer partido de la Promoción rumbo al Argentino A. Pedro Brítez anotó el único gol del encuentro. La revancha se jugará en el estadio Mundialista de la Feliz y con un empate El Colectivero conseguirá el ascenso.
¿Alcanzará la ventaja? ¿No es poco el 1-0? A esta altura poco importa. Crucero hizo su parte, tenía que ganar y ganó, derrotó por la mínima diferencia a Alvarado de Mar del Plata y cómo dijo Dechat después del partido, “ya se les terminó la ventaja deportiva y ahora ellos tienen que ganar”. El Colectivero, lejos de producir el volumen de juego de otras tardes en Santa Inés, pero con la actitud y convicción de buscar el resultado hasta el último minuto, dio un paso firme en la última oportunidad que le queda para conseguir el ascenso al torneo Argentino A. Quedan 90 minutos a jugarse el fin de semana venidero en el estadio José María Minella de Mar del Plata, pero ahora la presión del equipo de la categoría superior, que mostró cosas muy interesantes de tres cuartos de cancha hacia adelante, y puntos débiles en la defensa.
En la revancha Crucero ganando por cualquier diferencia o empatando, habrá conseguido el ansiado ascenso al torneo Argentino A. Una derrota lo condenaría a jugar nuevamente la próxima temporada en el torneo Argentino B.
Alvarado fue un oponente complicado de principio a fin. El elenco visitante tomó todos los recaudos posibles para tapar los avances de Crucero por las bandas y descargó en Ceballos y Telechea toda la responsabilidad en la generación de juego. Un activo Eugenio Klein, mientras tuvo combustible, fue salida permanente por los costados mientras que en le medio, Gonzalo Sánchez le peleaba palmo a palmo la recuperación a Marczuk.
Durante 15 minutos Crucero no encontró el balón. Mosevich estuvo contenido porque el peligroso Telechea se paró en la izquierda mientras que Dardo, con más espacio, trepó pero no encontraba a su socio Cabrera. Por lo tanto todo redundaba en pelotazos para Marzo y Soto, que luchaban más de los que jugaban con los limitados centrales de Alvarado.
Cuando la pelota comenzó a circular por el piso, cuando Crucero tuvo paciencia para moverla y cuando Brítez y Cabrera lentamente fueron imponiendo su trajín por los costados, los espacios aparecieron y así Marczuk tuvo una opción clara que entre el arquero y el palo evitaron que se transformara en el primero de la tarde.
En el fondo la pareja de centrales tuvo un partido casi sin fisuras, porque Vuoso nunca la tocó con Matto y Rodríguez y Ceballos, cuando se tiraban por los costados, quedaba lejos de Gaona.
Las flaquezas de Serpillo en el lateral izquierdo fue la llave que encontró Crucero para acercarse al arquero Nabarro y así fue que a los 33 minutos, cuando territorialmente el local controlaba el juego, Brítez cortó hacia adentro y metió un tiro fuerte al medio que parecía pelota controlada del arquero, pero puso poca resistencia y se le metió hasta el fondo del arco.
El gol llegó en un buen momento, para evitar la desesperación y esperar que el visitante saliera para aprovechar los espacios de contragolpe. Y esa fue la tónica del arranque del segundo tiempo, con Alvarado más adelante y jugando con línea de tres en el fondo a partir del ingreso del misionero Sebastián Franco en lugar de Serpillo, para superpoblar la mitad de la cancha.
Faltó punch
A pesar del adelantamiento de Alvarado, Gaona sólo tuvo trabajo para cortar algún centro o salir apurado ante la arremetida de un delantero cuando venía algún centro frontal. Mosevich siguió refugiado en el fondo, más preocupado por la marca que por atacar y en ese rol el correntino cumplió con creces.
En el medio Gamarra ya no estuvo tan dubitativo como en la primera parte y se prendió en la lucha con Marczuk, que otra vez mostró un despliegue enorme para jugar, presionar, meter y acompañar a los de arriba. Derlis Soto otra vez cumplió en casa con mucha movilidad y mentalidad para manejar los tiempos, en tanto que a Marzo nunca le dieron respiro y sólo tuvo una chance en combinación con Soto, que remató a la carrera totalmente desviado.
En la recta final del partido Alvarado se vino contra el área misionera a base de pelotazos y pelota parada entonces más que nunca el partido estaba para ganarlo de contra. Dechat mandó a la cancha a Franco por Cabrera con la intención de ayudar en la recuperación; saltó Escobar Fretes por Marzo para sumar peso ofensivo y Gutiérrez reemplazó a Gamarra para la explosión por las puntas y con ese esquema, Derlis Soto se soltó mucho más y comenzó a encarar a todos los defensores marplatenses que siempre cometieron infracciones para detener al experimentado paraguayo. Sin embargo el juez Ocampo, de flojo desempeño, no le cobró un claro penal cuando se metía de cara al gol y tampoco le dio un tiro libre a centímetros de la línea, cuando se terminaba el partido.
El cierre del encuentro encontró a un Crucero que otra vez mostró solidez defensiva, solidaridad para recuperar la pelota pero carente de explosión en los últimos metros. Otra vez un volante fue el artífice de una conquista que puede ser clave y cambiar la historia de un Crucero que merece el ascenso y que tendrá que ratificar en Mar del Plata que es un equipo de Argentino A. Recién allá tendrán respuestas las preguntas: ¿Alcanzará la ventaja? ¿No es poco el 1-0?.
Síntesis
CRUCERO DEL NORTE 1 – ALVARADO 0
Crucero: Julio Gaona; Gabriel Mosevich, Juan Matto, José Rodríguez,
Dardo Romero; Pedro Brítez, Carlos Marczuk, Germán Gamarra, Franco Cabrera; Derlis Soto y José Luis Marzo. DT: Pedro Dechat.
Alvarado: Germán Nabarro; Gustavo Cardarelli, Mario Cambi, Esteban Erramuspe, Leonardo Serpillo; Eugenio Klein, Gonzalo Sánchez, David García Lorenzo, Ezequiel Ceballos; Fernando Telechea y Juan Manuel Vuoso. DT: Gustavo Notto.
Gol: 33′ Pedro Brítez (CN)
Cambios: Héctor Franco por Cabrera; Martín Escobar Fretes por Marzo y Cristian Gutiérrez por Gamarra (CN).
Sebastián Franco por Serpillo; Pablo Villar por Klein y Miguel Gómez por Ceballos (A).
Amonestados: Mosevich y Franco (CN). Telechea (A).
Árbitro: Pablo Ocampo (Totoras).
La previa del partido
Crucero del Norte tendrá esta tarde su gran posibilidad de tomarse revancha del ascenso perdido hace una semana en tierras cordobesas, cuando reciba a Alvarado de Mar del Plata en el partido de ida de la promoción del Argentino A y B. El juego comenzará a las 16 y será controlado por Pablo Ocampo (Totoras, Santa Fe).
La serie entre posadeños y marplatenses, se completará la próxima semana en la Feliz, y para esta instancia no habrá definición por penales y sí ventaja deportiva para Alvarado, que por estar en una categoría superior mantendrá su lugar en caso de igualdad en puntos y diferencia de goles al cabo de los 180 minutos.
Por este motivo, el Colectivero tendrá menos margen del que tuvo frente a Estudiantes en Río Cuarto, donde igualó el global y llevó la definición a los penales, cayendo finalmente por 3 a 1.
Consciente de que la diferencia de goles será prácticamente decisiva, el equipo que dirige Pedro Dechat sabe que más allá de los tres puntos, necesita sacar alguna ventaja para encarar la revancha con cierta tranquilidad y que no se repita lo que pasó ante el Celeste cordobés, donde el 2-3 de la ida lo obligó a viajar con la soga al cuello.
A la espera de poder convertir al menos la mitad de las ocasiones que genera como local, Crucero afrontará esta parada decisiva sin el entrerriano Mariano Medrano, quien deberá cumplir una fecha de suspensión tras haber llegado a las cinco tarjetas amarillas en Córdoba.
El lugar del zurdo zaguero central será ocupado por su coterráneo José Rodríguez, quien se ubicará como primer marcador central, por lo que el paraguayo Juan Matto González jugará recostado por izquierda.
Con Gabriel Mosevich y Franco Cabrera recuperados de molestias físicas que les impidieron seguir en cancha frente a Estudiantes en Córdoba, Dechat ya tiene todo definido para recibir a Alvarado, que llega a este desenlace tras haber ocupado el último lugar de su grupo en la fase regular del Argentino A.
La clave para un buen funcionamiento en Crucero estará puesta en lo que haga Derlis Soto, de flojo desempeño en Córdoba, y la cuota goleadora que sea capaz de pagar José Luis Marzo, cuyos goles se cotizan en euros a esta altura del campeonato.
Con Escobar Fretes y Gutiérrez esperando ansiosos su momento desde el banco, el paraguayo y el paranaense deberán demostrar su reconocida experiencia en Primera División justo en el partido más importante del Colectivero en su corta historia deportiva.
Por el lado de la visita, que recién en la última fecha logró evitar el descenso directo, no juega oficialmente desde hace dos meses, y desde entonces sólo ha disputado algunos encuentros amistosos con equipos de la competitiva Liga marplatense.
La llegada de Gustavo Noto como entrenador, un símbolo del club, permitió que se renueven las esperanzas de seguir en la tercera categoría del fútbol argentino.
Con Noto como DT, Alvarado mantuvo su invicto como local -un dato no menor en esta serie de ida y vuelta- y se adaptó a una filosofía de juego que tuvo resultados en algunos amistosos con equipos locales.
Aunque el parate le vino bien para recuperar lesionados (el mediocampista Gonzalo Sánchez es el mejor ejemplo), Alvarado no podrá contar esta tarde con su arquero titular, Gustavo Gatti, quien deberá purgar una fecha de suspensión tras haber sumado su quinta amarilla. Su lugar será ocupado por Germán Nabarro, quien sólo atajó un partido en toda la campaña.
El plantel marplatense, que desde el jueves se encuentra concentrando en Apóstoles, tiene doble presión para ganar la serie y seguir en el Argentino A, ya que la semana pasada ascendió al mismo torneo Unión de Mar del Plata, su clásico e histórico rival.
Alvarado, de menor a mayor en el final
Como todo partido de promoción, las diferencias estadísticas entre ambos equipos son abismales. Así como el conjunto que viene de la categoría superior llega golpeado, con más derrotas que victorias y una diferencia de goles negativa, los números del rival de categoría inferior son radicalmente positivos.
Alvarado disputó 32 partidos en la última temporada del Argentino A. Ganó seis encuentros, empató 12 y cayó en 14 ocasiones. Marcó 33 goles y recibió 47. No ganó nunca como visitante en 16 partidos, donde apenas marcó 11 goles y recibió 29. Aunque sus números mejoran cuando actúa de local, sus escasos seis triunfos en 16 encuentros hablan a las claras de un equipo que no encuentra fortaleza en el José María Minella, donde hace de local.
No obstante, Alvarado mejoró en el final de la temporada y ganó los últimos cuatro de local, que lo alejaron del descenso.
Crucero, en contrapartida, también disputó 32 encuentros en la temporada del Argentino B, con 15 victorias, 14 empates y apenas tres derrotas. En el Andrés Guacurarí sólo cayó una vez (hace 15 días, en el juego de ida de la final con Estudiantes).
Así, mientras Alvarado consiguió solamente el 31 por ciento de los puntos en juego, el Colectivero logró el 72 por ciento. Estas cifras, que no hacen más que reflejar el presente de cada uno en “su” categoría, de nada servirá segundos antes del pitazo inicial, ya que la derrota sufrida en Río Cuarto golpeó fuerte anímicamente a los jugadores del Colectivero.
Fuente: El Territorio.




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