En Mandiyú parece que no queda nadie

El futuro del equipo correntino de cara al torneo Clausura es más que incierto, varios de los jugadores que han llegado para jugar esta temporada estarían dispuestos a partir en disconformidad por el trato recibido y la forma en que han estado viviendo todo este tiempo.
Vos seguís, “no se”; vos seguí, “no se”; vos seguís, “depende”, ¿de qué depende?, “…y tienen que cambiar muchas cosas”. Jarque, ¿vos seguís en Mandiyú?: “no se, esta semana nos sentaremos a hablar con el presidente y allí se definirá todo”.
Esto era Mandiyú minutos después de caer por goleada frente a San Jorge. El resultado no interesaba, la casi totalidad del plantel estaba con la mente en otra cosa, más bien pensando en su futuro, y ese futuro parece estar lejano del equipo correntino.
El domingo, la totalidad del plantel abordó en el mismo estadio, el colectivo que trasladó al equipo hasta San Jorge, pero una pocas cuadras después dos se bajaron: Sebastián Carrizo y Lucas Ponfil, para aguardar en una confitería que está junto a la terminal de esa localidad santafesina, por el micro que los trasladase a Buenos Aires y de allí embarcarse a Córdoba, donde está su esposa y sus hijos, tal el caso de Carrizo.
Entre la espera de ellos y la nuestra por tomar un ómnibus que nos traslade de regreso a la ciudad de Santa Fe, se produjo un diálogo muy interesante y al mismo tiempo enterándonos por boca de los mismos protagonistas de cosas que se sabían por lo bajo, pero que nadie, hasta este encuentro, se atrevió a contar de la manera que lo hicieron esta vez Carrizo y Ponfil.
El aperitivo de la conversación fue el partido que se terminaba de jugar, análisis, opiniones, puntos de vista sobre distintos aspectos del juego. La ida de Mario Albarracín, la llegada de Norberto D’Angelo, su posterior alejamiento y por último el arribo de Néstor Jarque, todos ellos fueron temas en la conversación.
Tanto Ponfil como Carrizo tuvieron su opinión de cada uno de los entrenadores, para terminar coincidiendo que lo mejor para Mandiyú hoy sería la continuidad de Jarque.
Luego quisimos saber cuál es el futuro de ellos, por supuesto, después de las vacaciones que en sus casos se prolongará hasta el 26 de este mes de acuerdo a lo planificado por el entrenador.
Carrizo al respecto fue terminante, “lo mío depende de dos cosas, primero que se arregle la continuidad del técnico (por Néstor Jarque), y segundo volver a hablar con el presidente (Jorge Abib) sobre mi contrato y que se mejoren las condiciones en que vivimos todos los que vinimos. Si se dan las dos cosas ya no tengo ningún problema en volver a Corrientes y seguir jugando en Mandiyú, donde me encontré con un grupo de gente muy buena, pero que lamentablemente los resultados no nos acompañaron, y la campaña no fue la esperada”.
Esta fue como la introducción al tema, después el muy buen volante que llegó en esta temporada, comenzó a desmenuzar cada punto. “Para mi el que primero debe acordar su continuidad es el técnico, si él sigue, yo me sentaría a hablar sobre lo mío. Es importante que primero se defina ese tema y después pasaremos a hablar de lo mío. Creo que Jarque se merece seguir, demostró en este tiempo que estuvo con nosotros que conoce al grupo, es una lástima que no haya venido antes”.
Pero no sólo el tema Jarque es importante para Carrizo, él también quiere mejorar sus condiciones. “Nunca antes me ha tocado vivir cosas como las que me sucedieron acá, y mirá que tengo varios clubes recorridos, pero lo que padecí esta vez nunca antes lo había vivido. Estábamos en un departamento viviendo con un colchón tirado en el piso y un ventilador de techo. Hubo días en que estuvimos hasta doce en la misma habitación”, recordaba el ex jugador de Independiente para inmediatamente agregar que “cuando volvimos de jugar en Gualeguaychú se encontraron varios chicos con que no podían ingresar al departamento en el que vivían, que les habían puesto candado en la puerta, y entonces vinieron todos al lugar donde yo estaba, y así nos acomodamos como pudimos”.
Pero no sólo Carrizo tiene sus vivencias correntinas, Ponfil también padeció lo suyo y nos contó que “yo vivía en un hotel, hasta que un día el encargado me preguntó cuándo le iba a pagar, y eso me sorprendió, porque así no era el convenio, pero al final nadie se hizo cargo y tuve que terminar arreglando yo. En mi caso en todo este tiempo no cobre un peso, me banqué solo”.
Ante tal comentario la pregunta inmediata fue: ¿por qué te quedaste?. A lo que Ponfil respondió con la naturalidad de su juventud: “yo sólo quiero jugar”.
Historias como estas de Carrizo y Ponfil, por lo visto, hay muchas en Mandiyú, porque también Miguel Silvero dijo “me gustaría seguir, pero antes hay que arreglar algunas cosas con el presidente”.
Y en la misma situación de Silvero estarían Jerónimo Vidal y Raúl Maldonado, dos, que según nos contó Carrizo, también tendrían prácticamente decidido emigrar, disconformes con el trato recibido y la forma en que han vivido todo este tiempo.
Vidal tiene el agravante de que apenas se había recuperado de la fractura en uno de los dedos del pie, reapareció y en ese mismo partido sufrió la rotura de los meniscos de la rodilla. El muy buen volante aún hoy espera que alguien lo llame para ser operado.
Sabedor de este panorama, Néstor Jarque preguntó a uno y otro de quienes conformaban su plantel, cuál era la determinación por ellos a tomar, para allí recién tomar la suya.
Jarque entre las últimas cosas que nos manifestó en San Jorge fue: “para mí es primordial la continuidad de Sebastián Carrizo, Lucas Ponfil, Raúl Maldonado y Matías Alvarez”, de estos cuatro, tres prácticamente se han despedido de Mandiyú en San Jorge.
“El último que apague la luz”, pero el problema es quién es el último, porque parece que se han ido todos los que vinieron y para no volver, y así hasta la continuidad del técnico parece imposible.

Hablando del futuro
Versiones, que no pudieron se confirmadas, indicaban que anoche se reunieron el presidente Jorge Abib y el técnico Néstor Jarque para comenzar a hablar, primero sobre la continuidad de éste al frente del plantel, y luego sobre los jugadores que quedarían en Mandiyú y los cuatro que podrían llegar como refuerzos.
Jarque, según dejó vislumbrar en la última charla en San Jorge, su continuidad al frente del equipo estaría supeditada, entre otras cosas, a que varios de los jugadores del plantel que terminó jugando el Apertura, estén para el comienzo de la pretemporada, previsto para el 20 de este mes en el caso de los correntinos y el 26 los foráneos.
Entre los nombres prioridades para el técnico con vistas a la segunda parte del torneo Argentino B, figuran los de Sebastián Carrizo, Lucas Ponfil, Raúl Maldonado y Matías Alvarez, los tres primeros ya han dejado entrever que no están dispuestos a volver a Corrientes.
En el rubro incorporaciones se mencionan como candidatos a llegar el ex arquero de Sarmiento de Resistencia y actualmente en Resistencia Central, Ober Padua, como también se podría producir el regreso del lateral derecho Emiliano Giletta.
Giletta podría estar entre los elegidos por Jarque, ya que el técnico manifestó la necesidad de un marcador por ese sector y además el contar con un jugador que conoce, tal son sus preferencias para una situación como ésta en la que se encuentra Mandiyú.

Fuente: diario Época.

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