Cruz del Sur perdió ayer en Río Gallegos por 3 a 0 en lo que fue la segunda fecha del Clausura Argentino B. En el césped sintético que posee Boca en Río Gallegos, el conjunto barilochense que dirige el misionero Darío Labaroni, no hizo un buen partido en una cancha complicada, en lo que fue la segunda fecha de la zona 1 del Argentino B, cayendo por goleada ante un parejo y regular Boca. En cada rincón de Bariloche, estaban ansiosos por lo que representaba esta segunda presentación de Cruz del Sur de nuestra ciudad en este Clausura del torneo Federal. Una victoria podía darle nuevamente la tranquilidad de ser punteros, en incluso sumar de visitante, tampoco se veía de mala manera.
En la primera mitad, desde el comienzo, siempre el que dominó las acciones y tuvo la pelota en su poder, fue el local, que a pesar de tener el viento en contra, intentaba atacar con buenas alternativas, utilizando bien las bandas y moviendo el balón de pie en pie, de los que más saben. Por el lado de los barilochenses, el viento era una buena posibilidad a aprovechar en esta primera mitad, pero no encontraba el camino para entrar a una sólida defensa de Boca. A pesar de esto, con la velocidad tanto de Rivero como de Zambrano, más la explosión de Ramírez y Asencio, hacían estar expectantes a los rivales, por lo que podían generar en algún contraataque.
Boca tuvo varias opciones en la primera etapa con jugadores con gran velocidad y técnica como el volante Sandoval, que era un peligro en cada ocasión en la que pasaba la mitad de la cancha. Por eso y por que era más, a los 27’ minutos de esta primera mitad, después de un buen cambio de frente de derecha a izquierda, Miguel Sequeíra, engancho hacía adentro, probó desde fuera del área y la puso en un rincón, en donde nada pudo hacer Iván Brum, para detener el primer tanto de los locales.
A pesar del gol en contra, el conjunto barilochense, no bajo los brazos, salió un poco más del fondo en el que se había metido, casi sin darse cuenta y comenzó a encontrarse con algo del fútbol realizado en el Municipal, el pasado domingo. De esta forma llegó la más clara, después de una pelota recuperada por Rivero, que tocó en profundidad para Ramírez, que pisando el área remató cruzado para que el arquero se luciera tapando el remate del volante.
Para la segunda etapa, Labaroni optó de movida entrar con dos modificaciones, Nicolás Gasperoni y Leandro Del Río ingresaron por Nahuel Bramuglia y Sebastian Zambrano, que no habían hecho un mal partido. Y arrancaron de buena forma ambos relevos ya que se movían por delante en buena forma, Del Río por afuera y Gasperoni por adentro. Boca, con viento a favor ahora, utilizaba bien esta opción que caracteriza a la zona y puede ser beneficiosa. Por eso cada vez que se presentaba un espacio, probaban al arco los jugadores de Boca, exigiendo a Brum en cada pelota.
El conjunto de Bariloche, comenzó a controlar la pelota un poco más y a dejar espacios para que el rival tuviera opciones de contra golpe claras, con un Cruz del Sur jugado, marcando a veces mano a mano en el fondo. Boca jugaba confiado, ante un Cruz del Sur que con el paso de los minutos se hacía fuerte en el medio, pero aún sin generar gran peligro en el arco rival.
En una de las contras por izquierda, Sandoval la hizo bárbara a los 26’ de la segunda mitad, tocó para Tulio Etchemaíte que pegó un remate fuerte en el primer palo a lo que Brum respondió bien, pero dando un rebote para que el mismo delantero ejecutor, decretara de tijera el 2 a 0.
Un minuto más tarde, Asencio perdió la pelota en el medio campo, Sequeria se fue sólo por izquierda, tiró un gran centro al área que capitalizó el lateral Cabral, en un momento lapidario para los barilochenses.
El partido, a esa altura ya estaba terminado, con pocos minutos por delante y un 0-3 que mutilaba cualquier intento de levantar la moral. Pese a ello, Cruz del Sur siguió intentando con más orgullo y coraje que ideas, empujando en busca de un descuento que no llegó.
Boca hacía mejor las cosas y con gran variedad de jugadores para llevar distintos tipos de resultados adelante. El local pudo haber hecho varios goles más, pero Iván Brum, estuvo brillante como en cada partido y así ahogó posibles gritos de los locales.
Fuente: diario El Cordillerano.




Comentarios recientes