Mandiyú ganó, salió de la zona de descenso directo para estar en promoción, pero al mismo tiempo se ubicó a sólo cuatro puntos de los escoltas que pugnan por un lugar en la siguiente instancia del torneo Argentino B.
A veces no importa el cómo sino que se cumplió con el cometido. Y eso fue lo que hizo ayer Mandiyú frente a Atlético San Jorge, ganar, sin miramientos hacia lo futbolístico, sin pensar si se jugaba bien, regular o mal, sólo pensó en la victoria y al final de cuentas es lo que importa cuando se está en una situación extrema como en la que se encuentra en este momento el equipo correntino, donde los puntos valen y mucho, para salir de una zona comprometida con su permanencia en el torneo Argentino B.
Hoy Mandiyú abandonó la zona de descenso para pasar a estar en promoción, lo que indica que el primer paso de esta etapa final se cumplió, aunque todavía quedan siete fechas por jugarse, toda una fase, de las cuales el equipo de Néstor Jarque tendrá cuatro partidos en casa y tres de visitante.
Los próximos objetivos para seguir en esta senda son Central Norte de Salta y Sportivo Patria de Formosa, los dos equipos que estarán viniendo a Corrientes en los próximos dos fines de semana.
En medio de tantas pálidas se puede ser optimista y hasta pensar en algo que va más allá de mirar la tabla del fondo para pasar a observarla de arriba. Y porqué no, si quedan 21 puntos en juego, Mandiyú reúne 6 unidades, está a 9 del líder Guaraní Antonio Franco que ayer perdió en Formosa (ver aparte) y a 4 de los segundos, Colegiales y Sportivo Patria, por eso no sería de lírico el pensar en que se puede conservar la categoría, para pasar a hablar de que puede ocupar una de las plazas para jugar la siguiente ronda. Todo depende de Mandiyú.
Pero acá, como el mismo Néstor Jarque lo manifestó días atrás, esto es “paso a paso”, la frase célebre que popularizó el “Mostaza” Merlo y que el técnico del equipo correntino la incorporó a su vocabulario y la lleva a la práctica.
Pero mantengámonos dentro de este presente de Mandiyú, peleando por seguir en el Argentino B, que es un claro reflejo de lo que se ve en el estadio de Huracán, con tribunas cada vez más despobladas, con un reducido grupo de seguidores que trata de mantener viva la llama de un equipo que en esta temporada muestra su peor imagen desde que incursiona en este torneo federal.
Lo de ayer de Mandiyú fue de pobre para abajo, aunque la victoria no admite discusión alguna, fue algo más que este Atlético San Jorge que lejos está de ser aquel equipo que arrasó en el Apertura.
Ya de movida los de Jarque avisaron de que salían a jugarse el todo por el todo y a los 3 minutos tuvieron su primera incursión de riesgo frente al arco de Mariano Leyes, quien terminó quedándose con el balón luego de un remate de Esteban Valenzuela, que apareciendo por derecha recibió libre de marcas un pase de Ariel Suligoy.
Unos minutos después fue Juan Carlos Girón el que golpeó las puertas del arco de Leyes, con un disparo que se fue apenas desviado.
Mandiyú demostraba que quería más que su rival, aunque obligado por la circunstancias muchas veces equivocó el camino y fue sin muchas ideas.
Por pasajes, Aníbal Almirón se erigió en el conductor criterioso que necesita este Mandiyú, pero sólo por pasajes, porque el talentoso volante mostró muchas “lagunas” en su juego y ello lo sentía el equipo, porque Gerónimo Vallejos estuvo más en la función de marca que la de sumarse al ataque.
Y si Almirón “se borraba” y Vallejos no aportaba mucho en ataque, Girón y Suligoy quedaban muy lejos del juego y en varias ocasiones el primero debió retroceder unos metros para hacerse de la pelota.
Con las ganas de Mandiyú y el conformismo de San Jorge se fue el primer tiempo.
La segunda etapa arrancó con el mismo planteo de la primera, un Mandiyú queriendo llegar al gol por cualquier vía y un Atlético San Jorge bien abroquelado atrás aguantando.
A los 2 minutos Mandiyú tuvo una clara situación como para llegar a la apertura del marcador, la más clara se podría decir, pero Aníbal Almirón terminó rematando desviado luego de recibir un pase de Fernando González que lo dejó en una inmejorable ubicación frente al arco de Leyes.
Unos minutos después fue Girón quien desperdició una buena situación, al cabecear desviado un centro que recibió desde la derecha de Suligoy.
Pero tanto ir e ir por parte de Mandiyú, tenía que tener su premio y este llegó a los 21 minutos en una jugada que nació en un pase de Almirón para Matías Alvarez que apareció entrando por la izquierda, sacó un centro a media altura que Girón, anticipándose a Leyes, llegó a cabecear para mandar el balón al fondo de arco.
Gol, desahogo y justicia, todo en uno, porque de los dos Mandiyú fue quien más quizo.
De ahí en más Atlético San Jorge intentó una reacción, pero esta vez Sebastián Victoria estuvo muy solo en el ataque del equipo santafesino y Mandiyú aguantó bien atrás.
El pitazo final de un mal árbitro como el entrerriano Diego Altamirano fue un bálsamo de agua fresca en una calurosa tarde de verano, en la que Mandiyú cosechó su segunda victoria en el Clausura y sueña con dejar de mirar abajo para mirar el cielo.
Fuente: diario Época.




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