Guaraní Antonio Franco se trajo un valioso empate en el partido de ida por la etapa final del Clausura del torneo Argentino «B», tras igualar 1 a 1 ante Talleres de Perico, en Jujuy.
El local se puso en ventaja al comienzo del partido a través de Adrián Martinengo y lo igualó Ricardo «Chipi» Vera, con un verdadero golazo a los 24′, también en la etapa inicial.
El complemento fue de ida y vuelta y los dos pudieron quedarse con el triunfo, pero los arqueros Sánchez y Ponzio se encargaron de evitarlo.
El árbitro fue Pedro Argañaraz (Tucumán) y el cotejo se jugó en el estadio «Dr. Plinio Zabala».
Para La Franja, un muy resultado que lo posiciona muy bien para la revancha a jugarse el domingo en Villa Sarita.
El Expreso no pudo sortear con éxito el primer duelo frente a Guaraní, por lejos el mejor rival que pasó por Perico. Ahora el cuadro de Néstor Choque, buscará el pasaje a la siguiente etapa del certamen en tierra colorada.
El primer tiempo, fue como esos partidos de barrio, “de hacha y tiza”, ninguno se guardó nada. A falta de calidad futbolística, sobró fervor y ganas. El local apoyado por su gente quiso tomar el protagonismo, pero le costaba una enormidad romper el férreo esquema propuesto por la visita.
Dentro de ese contexto, en su mejor momento, tras una buena maniobra colectiva, a los 8’ Daniel Juárez desairó al arquero y cedió a Martinengo que solo tuvo que empujarla para desatar la alegría de la bulliciosa hinchada; con ese tanto el local empezó a desplegar un fútbol un poco más ordenado. A los 16’ Juárez fabricó una jugada con De Almeida que se la devolvió y el mismo Juárez -de cabeza- la mandó apenas sobre la horizontal.
Lejos de meterse atrás, Guaraní empezó a tomarle la mano al partido; así como no se puso colorado para defender con siete u ocho, fue rápido en las salidas con pelota bien tratada. A los 21’ Romero sacó un violento remate que Sánchez voló para quedarse con la redonda. Dos minutos después, otra vez por izquierda, Vera se despachó con un misil inatajable para el “uno” local, fue un golazo y las cosas quedaron como antes.
Después, la lucha fue cruel y mucha por la posesión del balón, Talleres con mucha voluntad y Guaraní sin perder el orden en ningún momento. Todo sin brillo, pero con ganas por doquier.
En el complemento, el trámite se hizo más abierto, de ida y vuelta. Vibrante y no apto para cardíacos.
A los 8’ De Almeida ejecutó un centro que Daniel Juárez -de cabeza- hizo besar el vértice superior derecho del arco. A los 13’ los misioneros armaron un ataque con un cuarteto y se metieron al área grande pero Velázquez no definió bien y la pelota fue devuelta por el palo izquierdo, que le negó la conquista.
Después, Vera sacó un zurdazo que Sánchez voló sacando al córner. El corazón no dejaba tranquilo a todos, cuando González envió un centro y Suárez (por Martinengo) se comió un gol increíble, se zambulló para tocar el balón contra el piso pero no alcanzó a tocarla bien, ante el ¡uhhhhh! de la gente. Enseguida, De Almeida no pudo rematar bien y la mandó sobre la horizontal tras un borbollón de gente en el área chica.
A los 36’ se produjo una jugada polémica, Albarracín lo bajó a Juárez, todos pidieron la pena máxima, pero el árbitro dijo “no señor, no fue penal”.
Un minuto después, Kopp (ingresó por Vera) casi congeló a todos pero Torrico providencialmente puso la pierna despejando al córner, mientras todos se agarraron la cabeza. Aunque el partido se estiró hasta los 49’ la historia no se modificó.
El domingo, a las 16 y con arbitraje de Marcelo Pegoraro (Resistencia), la Franja buscará dar un paso más en este Argentino B.
Abr 28




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