En los otros cruces entre equipos de las zonas D y E del Argentino B terminaron, al igual que Talleres de Perico y Guaraní Antonio Franco, empatados.
Juventud Unida y Central Norte de Salta igualaron sin goles en la Capital del Carnaval, mientras que Colegiales y Gimnasia y Tiro empataron 1 a 1, ambos cotejos disputados en Entre Ríos.
Las revanchas irán el domingo en Salta.
En Gualeguaychú
Central Norte llegó a Gualeguaychú después de 23 horas de viaje. Los salpicaron con comentarios de una supuesta detención policial; el cuerpo técnico no sabía cómo respondería el equipo después de un par de indefiniciones en lo que era el traslado. Y al final, todo fue un hondo respiro de alivio: empató ante Juventud Unida y la ventaja es levemente azabache para la revancha.
Ayer los primeros 15 minutos fueron muy buenos para Juventud Unida, derivados de que Central Norte tardó bastante en acomodarse en la cancha.
Maino despejó un cabezazo de Balbi, después un tiro libre de Garmedia, luego un remate de Migueles. Todo esto en sólo 15 minutos.
A partir de ahí Central Norte se dio cuenta que no era un partido para jugar, pese a que el campo de juego estaba en perfectas condiciones. Central Norte interpretó que primero tenía que luchar. No progresó más allá de un par de acciones porque Ceballos mostró la versión del hombre de los reproches y no la del jugador desequilibrante.
Central en ese afán de lucha sólo intentó en un par de ocasiones vulnerar el arco de Moscatelli, como cuando Campos tiró un centro peligroso pero Zerrizuela no pudo contactarlo. De Oga sólo se supo que estuvo en la cancha tras un remate débil que terminó en las manos de Moscatelli.
Central Norte no tiene términos medios, o lucha o juega. Anoche se dedicó a luchar. De esa manera se dedicó a destruir lo que quería hacer Juventud Unida y le salió bien.
En el complemento hubo un replanteo en el esquema de juego del cuervo. Central salió decidido a contrarrestar los avances de Juventud Unida con el contragolpe.
Central sabía que estaba defendiendo bien, pero le faltaba atacar. De hecho la primera oportunidad clara de gol en el segundo tiempo fue para el equipo salteño. A los 5 minutos un pelotazo de Perales que cayó detrás de los centrales habilitó a Diego Magno, quien en velocidad superó a los defensores, le ganó al arquero en la salida pero le pegó tan débilmente que el central Miglio le sacó el gol de la línea. Esa fue la chance más clara del partido y fue para Central.
Juventud Unida respondió con dos remates de larga distancia. Uno de Rodríguez que atajó Maino sin problemas y en segunda instancia sacó otro remate de Miguele.
La siguiente acción del partido también favoreció al local. En un contragolpe Maino le tapó un mano a mano a Fiorotto.
El “cuervo” encontró algunos espacios y una muestra de ello fue un remate de Ceballos que terminó pegando en el palo. Un par de minutos después Magno se sacó a dos rivales de encima y quiso colgar la pelota por arriba del arquero pero salió desviado. El último gran susto ocurrió a los 30 minutos, cuando Pablo González, por derecha, quiso mandar un centro al área de Maino y pegó en el palo, en el rebote le quedó a Garmendia y Perales impidió el gol.
En Concordia
Con la “pilcha” de un equipo protagonista, local y obligado, sereno, ambicioso, seguro de sus convicciones y con un objetivo que apunta bien alto. Con el overol puesto, cual once soldados que remontaron la adversidad con tesón en el momento que menos lo merecía. Así se vistió Gimnasia y Tiro en el empate final con Colegiales de Concordia, en el encuentro de ida del play-off.
Es que el “albo” puso de entrada los puntos, salió decidido a no especular y a llevarse por delante al local en su propia casa. Y lo logró. Puso quinta a fondo de arranque y contó con tres situaciones clarísimas en menos de un cuarto de hora para empezar a edificar un triunfo. Y fue Marcos Morinigo el que desperdició la chance a los 3’, cuando definió con categoría, pero con displicencia, entre las piernas del arquero Lucas Serrano, y el tiro fue tan suave que le dio tiempo a Ruiz Díaz para despejar en la línea. A los 7’ ni Rueda ni Zambrano lograron conectar un córner quirúrgico de Aragón, y a los 12’ fue Morinigo el que cabeceó solo y sin marcas, apenas desviado. Pero el viejo adagio de los goles errados en el arco contrario parecía cumplirse a los 15’, cuando Néstor Cardozo mandó a la red un furibundo tiro libre desde 35 metros que no le dejó opción al “Flaco” Valdiviezo. Parecía un gol “de otro partido” y hasta de otro equipo, porque hasta entonces el rival ni había asomado al arco visitante. Parecía una escena de otros encuentros donde Gimnasia no ligaba y sufría. De alguna manera esa circunstancia significó un revés anímico para Gimnasia, que en una circunstancia fortuita estaba en desventaja. Entonces desaceleró, empezaron las imprecisiones y aquel gladiador que copaba la parada empezó a perder, de a poco, el protagonismo. El mediocampo con un Nicolás Issa siempre al límite, comenzó a ser una zona franca donde la visita empezaba a complicar, a agrandarse con la ventaja y a llegar con más asiduidad, mientras eran el “Flaco”, más la dupla de centrales y Franco Zambrano los encargados de controlar los sofocones, como un remate rasante que tenía destino de gol y que el “uno” desvió con la punta de los dedos.
En el complemento el “albo” salió a remontar la historia. El ingreso de Jorge Valverde le dio más volumen. A los 14’ el “Mecha” Rodríguez avisó con un remate al travesaño, luego la pelota picó en la línea y medio Gimnasia se quedó reclamando que el balón había ingresado. Pero el “Mecha”, el jugador del partido, luego de una triangulación con Valverde y Aragón, tuvo su revancha a los 26’ y sorprendió a todos con un misil desde fuera del área para poner justicia en el marcador.
Entonces Colegiales retrocedió, tuvo sus chances aisladas pero la fórmula repetitiva de los centros encontraba una defensa bien parada. El “albo” se dio cuenta que podía ganarlo, pero se cuidó con el ingreso de Ghigo, fue inteligente y se dedicó a enfriar el partido, sin dejar de lado el protagonismo. Gimnasia terminó con el triunfo en la garganta. Siempre mereció más y desparramó esa superioridad en el Litoral. Pero también sabe que el “traje” del empate le quedó justo.
Central hizo un buen negocio. No perdió. Ahora se viene la revancha… como en el Apertura… pero esperemos que con un final diferente.
Fuente: diario El Tribuno.




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