El sueño de Guaraní terminó en Salta

El sueño de Guaraní terminó en SaltaGimnasia y Tiro derrotó en la noche del viernes a Guaraní Antonio Franco por 1 a 0 y el equipo misionero perdió toda posibilidad de luchar por el ascenso de categoría.
El encuentro correspondiente a la 4ª y penúltima fecha del Pentagonal final del Argentino B, tuvo dos expulsados en el equipo franjeado y uno en los salteños.
El único tanto del encuentro fue logrado por el volante Ariel Aragón a los 3 minutos de la etapa complementaria.
La acción del único gol del juego, contó con la colaboración del árbitro tucumano Ariel Montero, en cuyo cuerpo pegó la pelota que descolocó a la defensa visitante y quedó en los pies de Aragón en el medio del área, quien con remate fuerte, al lado del poste, derrotó Ponzio.
Dos minutos después vieron la tarjeta roja Federico Rodríguez y Marcos Godoy. El zaguero salteño reaccionó con violencia ante una infracción del delantero y el árbitro expulsó a los dos.
A los 13 minutos Guaraní quedó con 9 jugadores al ser expulsado Ramón Valdez por aplicar supuestamente un golpe a Cartello cuando ambos se encontraban caídos.
Guaraní perdió los tres partidos que disputó en el Pentagonal, luego de haber sacada apreciable ventaja en la etapa regular del torneo Clausura.
El último partido, que ya no podrá modificar la posición de Guaraní en la tabla, jugará el miércoles a las 15,30 en Villa Sarita, frente a Central Norte de Salta.

Síntesis
GIMNASIA Y TIRO 1 – GUARANÍ ANTONIO FRANCO 0
Gimnasia y Tito: José Valdiviezo; Juan Cabrera, Sergio Piaza, Federico Rodríguez y Franco Zambrano; Renato Riggio, Ariel Aragón, Pablo Rodríguez y Juan Carlos Cartello; Luis Rueda y Diego Núñez. DT: Víctor Riggio.
Guaraní: Gonzalo Ponzio; Gabriel Albarracín, Ramón Valdez, Leandro Fernández y Cristian Damiano; Pedro Velázquez, Sebastián Carrizo, José Romero y Elian Kopp; Sebastián Godoy y Ricardo Vera. DT: Hugo Castillo.
Gol: 48′ Ariel Aragón (GyT).
Cambios: Leonardo Pérez por Núñez, Alvaro Ramadán por Castello y Marcos Morínigo por Luis Rueda (G); 57′ Cristian Gutiérrez por Elian Kop, 65′ Daniel Cuellar por Ricardo Vera y 75′ Lucas López García por Cristian Damiano (G).
Expulsados: 50′ Federico Rodríguez (GyT) y Sebastián Godoy (G); 68′ Ramón Valdez (G).
Amonestados: Aragón (GyT); Fernández, Ponzio, Romero y Gutiérrez (G).
Arbitro: Ariel Montero (Tucumán).
Estadio: Gimnasia y Tiro (Salta),

Fuente: sitio club Guaraní.

La visión salteña
Gimnasia y Tiro mantuvo encendida la llama de la ilusión. Sabe que la chance de alcanzar la promoción es casi una quimera, una fantasía, un sueño que se da cuando los planetas están bien alineados y la diosa fortuna se pone de su lado. El “albo” todavía sueña con esa remota posibilidad, con que le extiendan una mano salvadora que tenga tonadas “cordobesa” y “guaraní”, porque sabe que ya no depende sólo de él sino de terceros y cuando esto ocurre, generalmente, no es bueno.
El “albo” hizo su trabajo, el que debía hacer: ganarle a Guaraní Antonio Franco y esperar para ver qué sucede con los otros tres equipos que hoy pugnan por esa porción de torta que les daría una oportunidad más para ascender.
Y con esa mentalidad salió a jugar el encuentro ante el “franjeado”, sabiendo que si fallaba una vez más la esperanza quedaría a un lado. El partido en sí no fue bueno, sobre todo en el período inicial, cuando ninguno de los dos encontró los caminos para llegar con posibilidades a la red. Muchos pelotazos, mucho nerviosismo y poco fútbol. Entonces, todo se hacía aburrido, estaba trabado. Lo único para rescatar fue ese zapatazo de Elián Kopp que se fue cerca del arco de Valdiviezo y dos llegadas del “albo”, en los pies de Luis Rueda y Juan Carlos Cartello.
Uno supone que en el entretiempo Víctor Riggio les pegó unos cuantos gritos a sus jugadores para despertarlos del letargo, de la siesta que se habían tomado en ese primer tiempo, porque todo cambió en el segundo. Gimnasia apretó el acelerador, fue a buscar el arco de Ponzio y en la primera que tuvo la mandó a guardar. Ariel Aragón recibió cerca del área grande y sacó un zurdazo que se coló por el primer palo del arquero del “franjeado” (ST 4’).
Después llegaron las expulsiones de Federico Rodríguez y Martín Godoy (ST 6’), y más tarde la de Ramón Valdez (ST 12’). Ahí nació otro partido, porque Gimnasia y Tiro en cada contra tuvo la chance de estirar la exigua diferencia. Primero con Leonardo Pérez, después con Luis Rueda, más tarde con Juan Carlos Cartello y, por último, con Pablo Rodríguez. Los cuatro desperdiciaron lo que podría haber sido una goleada tranquilizadora.
A estas emociones se le sumó el aliento incansable de la gente, sobre todo hacia un ídolo: el “Cóndor” Rueda. Desde los cuatro costados el hincha le pidió al goleador que se quedara, que todavía le podía dar muchas alegría más. El “Tano” Riggio, a modo de homenaje, lo sacó faltando pocos minutos del final. Ahí bajó una ovación que hizo estremecer los cimientos del estadio Gigante del Norte.
Gimnasia y Tiro ganó y se ilusiona con conseguir una vida más, esa que le permita pelear el ascenso. A la vez, pudo haber sido el último encuentro de uno de sus máximos ídolos, el “Cóndor” Rueda, ese que volvió a demostrar que la camiseta del “albo” la lleva en el corazón.

Fuente: diario El Tribuno.

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