Con el Abc de lado

Le va a costar a Guaraní. No va a ser sencillo repetir lo de la temporada anterior. En un partido, tiene relevancia el cómo se va a ganar; también los intérpretes, y ante la ausencia de ambas variables hay otro factor insoslayable: el carácter. Ayer quedó demostrado que todavía se deben unir varios eslabones en este equipo, que aún hay que buscar la pieza exacta para cada movimiento. Sólo así comenzará a caminar en este Argentino B, que hoy por hoy es un karma.
La derrota 3-2 con Sarmiento de Santiago del Estero no fue sorpresiva. En el primer tiempo, fue el visitante el que manejó la batuta, con un mediocampo compacto y solidario. Así, los principales nombres de la Franja estuvieron absorbidos, mientras que quienes pisaron por primera vez el Clemente Argentino Fernández de Oliveira se mostraron atados.
Y Sarmiento, frío, observó que el escenario se le presentaba favorable y en tres minutos se puso 2-0. Fue entre los 36′ y los 39 de la parte inicial cuando el invitado facturó, con marcada colaboración de la defensa local.
Primero fue Diego Manquez el que recibió la habilitación cómoda de Pablo Ledesma (a éste le llegó el balón de un lateral) y definió con tranquilidad frente al achique de Ponzio. Y posteriormente Javier Peyla combinó potencia con precisión a la salida de un tiro libre, pero la escasa resistencia de la barrera terminó por confundir al propio arquero franjeado, quien vio cómo el balón se coló rasante en la red.
El segundo fue una clara muestra de cómo estaba Guaraní en esa primera parte. Sarmiento jugó equivocado un tiro libre y, en su afán por robar el balón, Andrusyzsyn volvió a cometer la falta. De ese remate llegó el tanto, que obligó a Hugo Castillo a replantear las cosas para el complemento.
Guaraní logró parchar las grietas y en el amanecer del segundo tiempo el Pájaro Juárez envió a la red un centro-asistencia de López García. Las cosas se equilibraron debido a que Sarmiento apostó exclusivamente a la contra y calmó sus energías. Sin ser superior, el local halló una luz cuando Bichi tuvo aire y lo buscó a Bianchini. En uno de esos intentos, el zurdo de 25 de Mayo encontró como destinatario a Juárez, quien fue protagonista exclusivo del empate: le cometieron la falta y de ese tiro libre en el borde del área, sacó un remate bajo al primer palo para intentar que se escriba otro partido.
Fue un espejismo. Cinco minutos después regresaron las lagunas y en una contra, fue De Marco el que le dio el triunfo a Sarmiento, completamente solo, tras el rebote de Ponzio ante el remate de Ledesma.
Lo que siguió fue poco, poquito… Algunos jugadores cansados, Sarmiento bien posicionado y férreo en la marcación. Guaraní debía perder y así ocurrió (fue la tercera derrota consecutiva como local si se cuenta las del Pentagonal). No aprovechó el envión anímico del empate y titubeó en el momento menos indicado.
Recién comienza el torneo, aunque paradójicamente, y después de mucho tiempo, prevalecieron los silbidos ante los aplausos en la retirada, cuando las cosas estaban sentenciadas.

Fuente: territoriodigital.com

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