En el plantel de Mandiyú expresaron que el equipo “albo” fue más insistente a la hora de buscar el triunfo y el 1-1 con los chaqueños no conformó. Expresiones de Moscatelli y Altamirano.
Una vez que el juez de Venado Tuerto, Rene Rubén Lahoiza pitó el final del partido entre Mandiyú y su clásico rival, For Ever, quedó un sabor amargo en cada uno de los componentes del equipo correntino, una sensación de impotencia y bronca por dejar escapar dos puntos valiosísimo de cara al objetivo trazado al arranque de la pretemporada, más allá que terminaron empatando cerca del final el cotejo correspondiente a la 5ª fecha (Zona 6) del Argentino B.
Esa bronca se pudo advertir en el arquero Federico Moscatelli y el volante central Leandro Altamirano, quienes charlaron con “época” en zona mixta después del 1 a 1 contra los chaqueños.
En primera instancia, el sobrio guardavallas dijo: “La sensación que tenemos todos los muchachos es una bronca muy significativa, porque desde el inicio buscamos el partido. Por ahí no se pudo dar el juego que nosotros queremos, por la súperpoblación en la mitad de la cancha que puso el equipo rival. Pero después ellos se ponen en ventajas y con poco fútbol y mucho orgullo tratamos de llevarlo por delante y pudimos lograr el empate, que por ahí alivia la sensación, pero la verdad que uno le queda ese gusto amargo porque nosotros queríamos quedarnos con el triunfo”.
Desde su posición en el arquero, Moscatelli contó como vio el partido: “Fue muy trabado, un partido clásico, típico, que se jugó muy sucio en la mitad de la cancha, donde no se pudo dar más dos pases seguidos, con muchas interrupciones. Y estaba visto que donde uno se equivoque lo iba a pagar caro, y en ese sentido nosotros nos equivocamos en el gol que nos hacen y ahí se abrió un poco el partido porque ellos se replegaron y nosotros fuimos con todo. Pero en línea general fue un partido chivo, muy cerrado, donde ninguno de los dos quiso perder y te da bronca que de local sea el segundo partido que empatamos (el otro había sido 0 a 0 con Guaraní de Posadas) y ahora tratar de recuperar estos puntos afuera cuando juguemos de visitante, ya que este torneo es largo”.
La fecha que viene Mandiyú tendrá jornada libre, para Moscatelli sirve o no, dado que este empate no les dejó muy buen sabor. Al respecto, el Nº 1 comentó que “no nos sirve quedar libre el partido que viene, si es posible mañana mismo debemos jugar, porque uno debe tener revancha en lo inmediato y lo inmediato es volver a jugar. Lamentablemente el certamen está así determinado, ahora uno debe estar tranquilo, trabajar para lo que viene, y seguir pensando lo mismo que en la primera fecha: ganar todo lo que se pueda más allá de la bronca que uno tenga por dejar escapar partidos como éste, mucho más un clásico”.
Antes de finalizar le consultamos a Moscatelli sobre el reclamo al árbitro en el gol de For Ever y el arquero entrerriano contó: “En principio le reclamé posición adelantada del jugador que hizo el gol (Lucas Galarza), pero después mis propios compañeros me dijeron que estaba bien habilitado y también me corroboró el juez de línea. Después no había nada más que protestar, así que me tranquilicé”.
Por su parte, otro de los que habló fue el volante central Leandro Altamirano, quien también no ocultó su bronca por el empate. Al abordarle el jugador porteño sostuvo: “La verdad que no festejamos el empate, pero lo que más bronca me dio es que ellos festejaron el punto, cuando creo que nosotros fuimos superiores en todo momento, porque quisimos jugar al fútbol como lo sabemos hacer y ellos quisieron dormir el juego. Por el contrario, nosotros le quisimos meter intensidad para poder ganarlo, pero ya está”.
Al analizar las cuestiones que le impidieron a Mandiyú quedarse con la victoria, el “Negro” dijo a modo de queja: “Ellos se metieron muy atrás, nosotros quisimos entrar jugando y no se podía. Después, a lo último, optamos por tirar centros y así por suerte vino el empate. Creo que este equipo está maduro y va creciendo, pero como dije antes, nos quedamos con bronca porque quisimos ganar el partido desde el minuto inicial”.
En cuanto a si la ansiedad que se vio en algunos jugadores fue la causal de no poder encontrar el triunfo, el criterioso volante central -de importante despliegue-, opinó: “Creo que ansiedad no, sí hubo mucho ganas de ganar, porque la identidad que tiene este equipo es jugar bien al fútbol, y sobre todo manejar bien la pelota; pero te reitero, ansiedad no hubo, sólo ganas de ganar”.
Asimismo, Altamirano se refirió al “parate” que se viene para Mandiyú, y sobre todo quedando postergado el triunfo que se propusieron para este clásico. En ese sentido, el jugador oriundo de Capital Federal dijo: “Era importante para nosotros sumar para la tabla, pero también sabemos que era muy importante para el club y para la gente. No sé como salieron los demás partidos, pero la verdad que nosotros laburamos para conseguir el resultado y no se nos dio”.
“Ahora trabajaremos en la semana para preparar el próximo partido (contra Sarmiento, en La Banda, el próximo 17 de octubre), pero sobre todo para reflexionar lo que se hizo bien o se hizo mal en estas cinco primeras fecha, lo cual sirve y mucho”, completó Altamirano.
Fuente: diario Época.




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