Como si fuera ayer

Como si fuera ayerVaya que lo necesitaba. Habían pasado nueve partidos y todo se veía oscuro, el malestar se acentuaba y el fantasma de la promoción golpeaba la puerta. Hasta que Guaraní dijo basta. Entendió que había que hacer una autocrítica y salir a la cancha; que era el momento de cambiar la imagen. Y así se mostró el equipo, que superó 3-0 a Sportivo Patria y se sacó la mufa que lo envolvía.
Fue un triunfo que puede convertirse en clave en esta parte del torneo, cuando quedan 9 puntos en juego de la fase regular y se jugará con el cuchillo entre los dientes.
Desde el vamos, el local tomó la posta con una idea muy clara. A diferencia de partidos anteriores, esta vez el equipo se mostró más lúcido, fundamentalmente en defensa, sector que en otras ocasiones estuvo débil. Con Kopp activo, las izquierda fue una buena vía en los primeros minutos, beneficiado por la escasa presencia ofensiva rival.
Precisamente Patria quedó atado a alguna picardía de Chucky Núñez y le dejó en bandeja el control del balón al local, que en tres minutos encendió la mecha con dos cabezazos de Andrusyzsyn y Juárez.
Esta vez López García fue más práctico para jugar y contó con Bianchini entero. Así, el camino comenzó a limpiarse para Guaraní que arrimó peligro con tres remates. Daba la sensación que el gol podía llegar. Y a los 29’ Juárez le puso el moño a una excelente triangulación entre Romero, Bianchini y López García. Por fin la Franja estaba al frente en el marcador. Allí se tranquilizó, la defensa quedó con cuatro y toda la responsabilidad quedó en Patria.
Se bajaba el primer tiempo y Andrusysyn le acomodó el balón a Bianchini; el entrerriano metió el zurdazo rasante que provocó tranquilidad. En absoluto, enseguida Andrusyzsyn vio la roja y el escenario cambió en el complemento.
Hubo que barajar de nuevo, tomar recaudos y salir de contra. Patria, ya con Ibarra y Larrea, tiró toda la carne al asador. Para colmo a los 6’ quedaron nueve contra diez (expulsados Pérez y Fernández por agredirse) y la intranquilidad ganó adeptos.
Dientes apretados, Patria que presionaba hasta que Bichi quedó mano a mano la picó y… ganó el uno. No hubo tiempo para lamentarse; Romero -a esa altura, lateral- hizo un surco por derecha, esperó a Bianchini y éste anticipó a su marcador y al arquero: 3 a 0 y momento de cantar en las tribunas y serenarse en la cancha.
Nueve contra nueve terminó de bajar el telón del partido. Con alguna contra, la Franja pudo haber estirado el marcador; del otro lado, hasta Ponzio clausuró el arco pese a los intentos de Agüero y Bravo.
La Franja se regaló una caricia. Levantó a su gente y, por lo menos, pensará en lo que viene una sonrisa.

Fuente: territoriodigital.com

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