El punto le cayó bien a Mandiyú

Por como se dio el partido, el punto dejó conforme a Mandiyú y disconforme a For Ever. Es que el equipo chaqueño sin ser mucho más, mereció algo más, pero como en el fútbol los merecimientos no existen, el empate en cero le permitió al conjunto correntino retirarse del estadio de la avenida 9 de Julio de la capital chaqueña, con una pequeña sonrisa, la contracara fue lo que se vio en jugadores y cuerpo técnico del local.
Es que haciendo un resumen de los 90 minutos, se puede decir que For Ever dispuso de no menos de diez situaciones claras como para convertir, mientras que Mandiyú sólo contó con la que dilapidó Aldo Jamud a dos minutos del final del encuentro.
Y para que todo esto terminase como sucedió, mucho tuvo que ver en Mandiyú la actuación del arquero Ariel Ramírez y la firmeza de los marcadores centrales Esteban Valenzuela y Juan Aballay.
Sobre ello se cimentó este punto cosechado por Mandiyú en el clásico ante For Ever en el arranque de la temporada del Argentino B.
Sobre Mandiyú se puede decir que del miércoles (cuando enfrentó a Guaraní por la Copa Argentina) a ayer (ante For Ever), hubo una involución en su juego, no se vio nada de lo que había expuesto en los primeros 45 minutos en el partido ante los misioneros.
Y ello lo reconoció el mismo técnico de Mandiyú, Alejandro Cánova, señalando la falta de volumen de juego en su equipo.
Es que ayer Mandiyú se replegó, aguantó a For Ever sobre su última línea y en muy pocas ocasiones pudo pisar el área contraria, aunque sin llevarle complicaciones al arco defendido por Padua.
La misma carencia de juego que se vio en la segunda parte del encuentro frente a Guaraní, fue la que se expuso ayer en los 90 minutos. Cristian Girard y Jamud estuvieron muy solos arriba, Mauro Velárdez no aparece como el eje conductor que se espera de él; Carlos Fragata no inquieta por el carril izquierdo y el ayer debutante Yonatan Lastra tampoco aporta salida por el sector derecho, por donde se lo vio más inquietante al marcador lateral Mayco Ochoa.
Sin estos hombres para generar juego, lo de Mandiyú se circunscribió a aguantar los embates de For Ever, que se mostró siempre como un equipo más armado, con la solvencia que parte desde el fondo con Walter Alarcón y Patricio Valente, siguiendo por la experiencia de los hombres del medio Cristian Tabaqui y Miguel Angel Benítez, los conocidos desbordes de Jerónimo Vallejos y la inquietante presencia de dos goleadores como Martínez y Sergio Cortéz.
For Ever fue más y mereció ganar, falló en la puntada final o en su defecto chocó con la seguridad de Ramírez en el arco de Mandiyú.
Esto recién comienza, está visto que Alejandro Cánova tiene mucho trabajo por delante, llegar a ese volumen de juego que él dice contar en este plantel y el que todavía esta en deuda, ayer en 90’, creo una situación, un desborde por izquierda de Emiliano Esquivel que Jamud alcanzó a cabecear, sobre el segundo palo del arco defendido por Padua, que hacía allí voló para controlar el peligro.
Muy poco, casi nada de un equipo que se armó con grandes aspiraciones, pero la historia recién comienza, ahora vendrá Brown.

Fuente: diario Época.

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