Mandiyú sigue atravesando un complicado momento en el torneo Argentino B. Ayer perdió 1 a 0 ante San Martín de Formosa, en el estadio de Huracán Corrientes donde el rival fue local y mostrando la peor cara en el aspecto futbolístico. El “cambio de oxígeno” que se quiso hacer con la llegada de Daniel Cravero no fue tal y la situación del “albo” es cada vez más preocupante. “Claro que es preocupante, el equipo no muestra nada. Vamos a tener que cambiar muchas cosas”, comenzó diciendo el DT.
Cravero no esquivó el mal momento y fue el primero en dar la cara, más allá que el en todo caso es el último en la lista de “responsables” en esta crisis. “Me encontré con un equipo sin alma, sin corazón. Que no mete, que no juega, la verdad que esperaba otra cosa. Pero vamos a trabajar toda la semana y para el próximo partido van a haber muchos cambios. El entrenador dijo también que “no puedo mentir, eso lo vimos todos. Hay que cambiar la actitud, el equipo no la tuvo. Ahora se viene un clásico y si el equipo no mejora en eso vamos a perder nuevamente”.
Acerca de los “recursos humanos” con los que cuenta, la mayoría de ellos con cierto curriculum, dijo: “no lo están demostrando, pudieron haber jugado en el Barcelona, pero eso ya pasó. Hoy están en Mandiyú y tenés que demostrar acá en Corrientes, tenés que transpirar la camiseta. Hay jugadores que sé que han tenido un buen nivel pero hoy no demostraron nada”, enfatizó.
Comentó que “si no salimos del letargo éste, se va a complicar mucho. Hay cosas que hacemos muy mal, todo al revés, parece un equipo de principiantes”.
En cuanto a si se puede o no revertir la situación dijo: “hay que ver los partidos, porque te puedo decir que hay unos jugadores bárbaros pero perdemos igual y no sirve. Acá si no podés jugar tenés que meter o tirarte al piso, hacer algo, esto es Mandiyú y acá hay que ser así. Pero lamentablemente no lo están haciendo, no jugamos ni lo metemos lo otro tampoco. Conozco jugadores que quizás están en la Liga y que van a tener ganas de jugar, por ahí se da la sopresa. Porque lo que necesito es eso, que tengan actitud, una macana se puede mandar cualquiera, pero tenés que dejar todo en la cancha. Y hoy me quedo preocupado porque eso no se tuvo”.
“Vine con las mejores expectativas, mirás el plantel y hay muy buenos nombres pero hay muchas falencias como por ejemplo que no hay altura y son errores que no podés cometer en esta clase de campeonatos. Tenés muchos jugadores que “juegan” pero no lo hacen, no meten, la verdad es muy difícil esto”, remató.
Esto ni el mago “sin diente” lo arregla
Esto de Mandiyú ya no es una cuestión de técnico, esto es más grave, ya ahora hasta se puede dudar si Daniel Cravero podrá darle una forma de equipo a esto que heredó de Alejandro Cánova, o bien esperar una bendición divina que cambie este presente.
Pero en el fútbol la bendición divina no existe, ni los técnicos magos tampoco, no se puede esperar que Cravero se convierta en el mago “sin diente” y le dé a este grupo de voluntades, a los que con raras excepciones se los puede llamar jugadores de fútbol, algo como para revertir todo lo malo que se vio hasta aquí, tras seis presentaciones de Mandiyú en esta temporada del torneo Argentino B.
Se fue Cánova y vino Cravero, pero está visto que lo de Mandiyú no es un problema de técnico, de planteo táctico, o de nombres, lo de Mandiyú es mucho más grave, se trata de carencia de jugadores. Lo expuesto ayer en un despoblado estadio de Huracán Corrientes, donde por muchos pasajes San Martín hasta se sintió local, fue de lo peor, sólo comparable con lo hecho en Posadas en la derrota ante Guaraní.
Esto es una involución total, porque ya se cerró una rueda y para entonces algo de los que estos nombres debían demostrar sigue sin aparecer, y ya parece ser que esto sin el apoyo y la esperanza de una bendición divina no cambia.
Unos días atrás, en Posadas, se vio un equipo sin ideas y sin alma, con algunos jugadores carente como mínimo de amor propio. Lo mismo se pudo ver ayer ante los formoseños, un equipo sin ideas, sin alma y sin amor propio, que ni siquiera por respeto a ese reducido grupo que se dio cita, trató de dar algo más.
Muchas veces se dice que como muestra sobra y basta un botón. Qué más muestra que decir que los 38 minutos del segundo tiempo, Mandiyú tuvo por intermedio de Fernando González su primer remate franco al arco.
Ayer quedó demostrado que muchos de estos nombres que hoy integran el equipo ya no se merecen una nueva oportunidad, y en esa lista deberían estar: Mayco Ochoa, Rolando Pugliese, Paulo Valero, Yonatan Lastra, Carlos Fragata, Mauro Velardez, Cristian Girard, Aldo Jamud, Diego Paviolo y José Méndez, por citar a quienes han tenido más minutos en cancha.
Todos éstos han llegado a Corrientes con su ‘chapa‘ a cuesta y como lo ha dicho el mismo presidente de la institución, Jorge Abib, cobrando sumas de dinero que hasta aquí no se la han ganado, por lo expuesto en la cancha.
Cravero en pocos días debió hacerse cargo de este grupo y salir al ruedo, pero ya vio que con esto mucho no puede hacer, y ayer hablando con la prensa dejó en claro que se vienen cambios, señalando que si debe recurrir a jóvenes del equipo liguista para encarar lo que resta del campeonato lo hará.
El técnico ya avisó y si lleva adelante ese pensamiento no estará equivocado, y verá que esos jóvenes jugadores que no tienen tanto nombre, van a sentir la camiseta y si pierden lo harán con dignidad, dejando todo en la cancha.
Ese todo que hoy se ve en un grupo reducido, ese que lo conforman Ariel Ramírez, Esteban Valenzuela, Juan Aballay, Fernando González, Leandro Altamirano, Jorge Alegre González y Emiliano Esquivel, con virtudes y defectos, con sus limitaciones futbolísticas, pero que demuestran tener amor propio.
Ahora Cravero dispondrá de unos días más para trabajar de cara al clásico ante For Ever, en el que Mandiyú volverá a ser local. El flamante técnico con lo que pudo observar ayer, más lo visto ante Sarmiento, ya tiene un panorama formado, por lo que es de esperar que ante los chaqueños hayan cambios y no sólo tácticos, sino de nombres.
Ayer San Martín ganó y ganó bien, con poco le alcanzó, pero de los dos fue el que más ambiciones tuvo y en el gol, el experimentado Néstor Palmerola puso su sello al sacar un remate que se metió en el ángulo dejando a Ariel Ramírez sin reacción.
Fue la cuarta derrota consecutiva de Mandiyú, y con ella se fue la primera rueda de esta temporada de Argentino B, ahora habrá que esperar que el “mago” Cravero saque la varita e invente algo para lo que viene.
Fuente: diario Época.



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