Otro año para el olvido de Textil Mandiyú

Se fue el 2011 para Mandiyú, con poco para festejar y mucho para replantearse de cara al año que se avecina, donde como objetivo principal tiene el tratar de sumar la mayor cantidad de puntos mirando su pobre promedio.LA ÚLTIMA FORMACIÓN INICIAL QUE PRESENTÓ MANDIYÚ EN ESTE 2011 POR EL TOR

La última formación de Textil Mandiyú, la que jugó ante Brown

La frase es trillada, reiterativa, pero no por ello pierde vigencia con Mandiyú, se fue otro año para el olvido, con más fracasos que alegrías que por consiguiente dejan un balance negativo desde lo deportivo, muy semejante al de años anteriores, aunque ahora con el agravante de que la sombra del descenso esta al acecho.

Este 2011 que se está yendo arrancó con un cambio en la dirección técnica del equipo, luego del fugaz paso de Raúl Roque Alfaro al frente del plantel (lo dirigió solo un partido), llegó Daniel Cravero e inmediatamente los resultados comenzaron a acompañar, levantando una campaña de la temporada 2010-2011 que no había arrancado de la mejor manera.
La producción del equipo en el tramo final del certamen anterior lo posicionó a Mandiyú a quedar muy cerca de conseguir uno de los pasajes que le habría permitido estar en la segunda fase jugándose por un lugar al ascenso al Argentino A.
Ese envión final abrigó esperanzas para lo que vendría, en ese momento la continuidad de Cravero al frente del equipo estaba confirmada, como también la base de aquel plantel, tal había sido la petición del entrenador en aquel momento para comenzar a hablar de un proyecto para la temporada siguiente.
Entre el final de un torneo y el inicio de otro, muchas veces habló el entrenador santafesino, dejando en claro su idea de comenzar a trabajar con aquellos jugadores que los había tenido en el principio del año, y a ellos sumar los refuerzos convenientes con el fin de conformar un plantel competitivo.
Pero a pocos días de la fecha establecida para el comienzo de la pretemporada (mediados de julio), imprevistamente se comunicó que Daniel Cravero no continuaba en el club como director técnico y que Mandiyú estaba a la búsqueda de un nuevo entrenador.
Otra vez se volvía a fajas cero, una vez más todo lo que se había dicho de proyecto a largo plazo quedaba en el camino.
Nunca se supo las razones ciertas de cuales fueron los motivos de la abrupta decisión de que Cravero no siguiera. Ninguna de las dos partes dio precisiones sobre los motivos que llevaron al cambio de opinión con respecto a todo lo manifestado anteriormente.
Algunos indicaron que todo obedeció a que mientras el técnico apostaba a la continuidad del grupo de jugadores con que terminó el torneo anterior, desde la dirigencia se pensaba en el cambio. En una depuración y en la llegada de nuevos elementos que le permitieran armar el añorado equipo que lleve a Mandiyú a obtener el ascenso al Argentino A.
 
Cravero, Cánova… Cravero
Luego de la comunicación de que el ex técnico de For Ever, Sportivo Patria y Guaraní Antonio Franco entre otros, no continuaría en Mandiyú, se comenzaron a barajar muchos nombres, hasta que llegó la información oficial de que se había acordado con Alejandro Cánova para que sea el hombre que lleve adelante el proyecto 2011-2012.
Cánova, con un pasado en el Club Social y Deportivo Mandiyú entre 1986 y 1988, regresaba a Corrientes esta vez para ponerse el buzo de DT y repetir aquí lo que había alcanzado con Central Córdoba de Santiago del Estero, el ascenso a la categoría superior.
Con la llegada del entrenador se vinieron una larga lista de nuevos jugadores, algunos de ellos con cierto nombre en la categoría, tal el caso de Mauro Velardez, Aldo Jamud, Cristian Girard, Juan Aballay, Carlos Fragata, Yonatan Lastra, Paulo Valero, Mayco Ocho y Rolando Pugliese, por citar algunos.
Del equipo de la temporada anterior fueron muy pocos los “sobrevivientes”, el arquero Ariel Ramírez, los defensores Esteban Valenzuela y Jorge Alegre González y los volantes Fernando González y Leandro Altamirano, más algunos juveniles que casi no tuvieron presencia en cancha.
Como se ve, de la lista de casi 40 jugadores que conforman el plantel del Argentino B, los locales apenas superan la docena.
 
Renovadas esperanzas
Ese recambio, sumado a los nombres de quienes llegaron, hizo abrigar esperanzas de que éste podría ser el año para que Mandiyú pegue el salto.
La competencia arrancó con la rápida eliminación en la retornada Copa Argentina, donde por penales Guaraní lo dejó afuera tras una pobre demostración. Una semana después se puso en marcha el torneo Argentino B, certamen al que “apuntaban todos los cañones”, con la primera fecha jugando el clásico ante For Ever en Resistencia, de donde se trajo un 0 a 0 que no estaba mal si se tiene en cuenta que era el arranque y de visitante.
Siete días después Mandiyú recibió a Jorge Gibson Brown, un debutante en la categoría, al que lo goleo por 3 a 0, hasta allí, si bien el torneo recién comenzaba y el equipo no exponía un gran juego, el arranque permitía soñar y pensar de que todo lo que se había dicho antes se podía hacer realidad.
Pero unas fechas después comenzaron a sucederse las derrotas, y lo que se había proyectado se fue derrumbando.
Las sucesivas caídas ante Sportivo Patria, Sarmiento y Guaraní, terminó poniéndole fin al ciclo de Alejandro Cánova como director técnico de Mandiyú.
Rápidamente reapareció en escena Daniel Cravero para tomar las riendas de este barco a la deriva, pero esta vez el técnico santafesino no tuvo la misma suerte que en su paso anterior, en esta ocasión debió esperar hasta el inicio de la tercera rueda para conseguir lo que hasta ahora es su única victoria desde su retorno.
Así se llegó a la última fecha antes del receso, Mandiyú recibiendo a Brown, para ese partido se abrigaba la esperanza de un triunfo que le permitiera dejar el fondo de la tabla y salir de la promoción, no pudo ser, el empate en un gol frente a los misioneros hizo que la historia no cambie y se cierre otro año para el olvido.
En medio de todo ello hubo jugadores que ya fueron abandonando el equipo, tal los casos del defensor Diego Paviolo y el delantero Julián Varennes; luego lo bajaron por decisión del entrenador a uno de los goleadores del equipo, Cristian Girard y por motu propio opto por irse Aldo Jamud, con la ida de estos dos últimos Mandiyú perdió a la que fuera durante gran parte del torneo su pareja de atacantes titulares.
Se fue el 2011 y se viene el 2012, para Mandiyú no hay margen de error, en los dos refuerzos que llegaran esta cifrada gran parte de la esperanza de este equipo, que ahora más que soñar con el ascenso piensa en como mantener la categoría.
 
Fuente: Luis Reinaldo Gómez, redacción de diario Época.

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