Mientras Daniel Cravero ya se resigna a enfrentar el tramo final del torneo Argentino B de fútbol con lo que tiene, por su lado la dirigencia sigue sondeando distintas posibilidades para traer a Mandiyú a un delantero goleador.
Y entre los tantos nombres que se mencionan ahora hay que sumarle el del uruguayo Mauro Aldave, de último paso por The Strongest de Bolivia, quien de acuerdo a fuentes allegadas a la institución correntina ya habría mantenido contactos con el presidente de Mandiyú, Jorge Abib.
La desesperación por contratar los servicios de un delantero que en sus bolsos traiga los goles necesarios llega a que el mandamás del club correntino entre en una búsqueda desesperada por contratar un segundo refuerzo para reforzar el equipo de cara a lo que resta del torneo federal.
El uruguayo Aldave aparece como una buena opción, considerando que tiene una buena ficha goleadora, además de una buena talla, 1m95, para moverse en el área.
Aldave se inició como profesional en Colón de Montevideo, luego pasó a Rocha, también del vecino país oriental, tras cinco años fue transferido a Cerro Porteño de Asunción del Paraguay, en ese club actuó un año para pasar posteriormente nuevamente a jugar en el fútbol de su país, donde vistió las casacas de Bella Vista, Unión Lara, Sud América, luego pasó por Municipal Liberia (Costa Rica), Deportivo Merlo (Buenos Aires), Técnico Universitario (Ecuador) y en la última temporada actuó en el conjunto boliviano de The Strongest.
Hasta aquí Mandiyú sólo ha conseguido sumar al equipo al delantero misionero Hugo Troche, quien hoy por hoy es el único hombre de punta que dispone Cravero a la hora de armar un equipo, hasta aquí el entrenador santafesino ha venido probando con Carlos Fragata adelantándolo un poco más en el terreno de juego, sacándolo de su posición habitual de volante.
La lesión de Cristian Gutiérrez a pocos días del inicio de la pretemporada, más el alejamiento del terceto goleador del equipo (Yonatan Lastra, Cristian Girard y Aldo Jamud), sumado a la decisión de Diego Jaime de buscar otros horizontes, dejaron a Mandiyú inmerso en un panorama sombrío de cara a lo que se viene del torneo Argentino B.
El equipo correntino encarará este tramo final del certamen urgido de sumar puntos que lo saquen de la situación en que está, en zona de promoción y muy cerca del terceto que por ahora está perdiendo la categoría.
El desmantelamiento en el plantel que sufrió Mandiyú, de jugadores que se fueron por decisión propia y de otros que fueron empujados a irse, llevó a que el técnico Daniel Cravero se encuentre obligado a trabajar con valores juveniles que venían conformando el plantel liguista y que ahora, de un día para el otro, se verán en la responsabilidad de tomar parte de un torneo para el cual aun no habían sido preparados.
Pero la responsabilidad no es suya, aquí se puso una vez más de manifiesto el desmanejo que existe en Mandiyú desde la parte dirigencial, que armó un plantel y así como lo armó se encargó de desarmarlo, quedando expuesto a la perdida de la categoría, una perla más de las tantas que acumula en estos últimos años.
Fuente: diario Época.




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