Formosa, una tierra prohibida para Textil Mandiyú

Mandiyú una vez más vio como se le escurrió de entre los dedos lo que ya prácticamente era una victoria segura y merecida frente a Sportivo Pa­tria. Es que tras estar en ventaja luego del tanto conseguido por Carlos Fragata, un error de Ariel Ramírez al no poder dominar un balón que lo tuvo entre sus manos, tras un cabezazo de Maximilia­no Iker, le impidió sumar lo que hubiesen sido tres valiosos puntos para su angustiante situación.
Los primeros minutos lo mostraron a Mandiyú mejor plantado, jugando con el contragolpe que le permitía el viento que desde el norte cruzaba la cancha de un arco a otro.
Pero pese al manejo del elenco correntino fue Patria el que tuvo la chance más clara, cuando tras un tiro de esquina el balón le terminó quedan­do a Víctor Figueroa para que saque el remate al arco que terminó dando en la humanidad de Le­andro Altamirano para despejar, cuando Ariel Ra­mírez estaba tapado.
Mandiyú siguió apostando a la contra, buscando sacar provecho además del viento, de la veloci­dad del retornado Hugo Troche que le ganó per­manentemente las espaldas a su marcador.
Pero la más clara de los correntinos llegó con una proyección de Mayco Ochoa, que apareció en el área para poner un centro que por muy poco no llegó a Troche que aguardaba el centro dentro del área chica.
Mandiyú era más, pero ese más no lo cristaliza­ba en el marcador, era de los dos el que más que­ ría, mostrando una buena sociedad entre Carlos Fragata y Troche en el ataque, aunque en algu­nos casos abuzó del pelotazo, resignando el jue­go a ras del piso pese a tener jugadores con buen manejo del balón, como lo son Mauro Velardez, Fragata o Troche, que cuando se juntaron crea­ron una buena situación que terminó con un dis­paro del misionero que se fue apenas desviado.
Y lo que los dirigidos por Daniel Cravero no po­dían concretar en el arco de Hernán Panero, cer­ca estuvo Sportivo Patria de conseguirlo en una esporádica llegada. Gonzalo Bonafini tomó un mal despeje dentro del área grande y sacó un re­mate que obligó a Ramírez a tener que exigirse para sacar el balón por sobre el horizontal. Pasado los 30 minutos, el partido se hizo más equilibrado, Mandiyú comenzó a perder presen­cia cerca del arco de Panero, y Patria tampoco te­nía muchas ideas como para inquietar a Ramírez.
Pero de los dos fueron los correntinos los que más cerca volvieron a estar de la apertura del marcador, una buena combinación entre Fernan­do González y Fragata, derivó en una habilitación a Ochoa que solo frente a Panero sacó un remate bajo que salió rozando el segundo palo del uno formoseño.
Y sobre el final del primer tiempo Mandiyú volvió a tener una clara oportunidad como para marcar, esta vez vino de un tiro libre desde la derecha eje­ cutado por Fragata que cayó sobre la línea del área chica, donde Esteban Valenzuela alcanzó a cabecear, pero no le pudo dar buena dirección al balón que terminó perdiéndose por sobre el trave­saño.
Se fueron 45 minutos en los que Mandiyú fue más, pero volvió a poner de manifiesto todo lo que le cuesta frente al arco rival. La segunda parte arrancó con un Mandiyú dor­mido ante un Patria queriendo demostrar el por­ qué es uno de los escoltas en el grupo 6. Y fue así como el local en menos de un minuto tuvo una buena chance, cuando Ángel Ibarra de puro gua­po se metió entre Valero y Altamirano para que­ dar solo frente a Ramírez que alcanzó a conjurar el peligro.
Por largos 5 minutos fue como si Mandiyú toda­vía se hubiese quedado en el vestuario, porque fueron los formoseños los dueños de las accio­nes, Bonafini probó de lejos y Ramírez en dos tiempos controló el peligro. Recién casi sobre los 10 minutos el equipo co­rrentino volvió a ponerse frente a Panero y el uno misionero con mucha categoría le ganó un mano a mano a Troche, que sacó un disparo sin muchaconvicción, casi fue un pase a las manos del ar­quero. Pero el gol que dilapidó el misionero lo terminó concretando Fragata, apareciendo por el medio del área chica para conectar de cabeza un centro desde la derecha que ejecutó Fernando Gonzá­lez. Así se ponía justicia a un partido en el que Mandiyú era más por situaciones, pero ello no lo terminaba de reflejar en el marcador.
Después Mandiyú pasó a jugar con la desespe­ración de Patria, que mandado por su técnico Os­valdo Gómez adelantó sus líneas, sacó un defen­sor para sumar delanteros, pero así y todo fue el equipo de Cravero el que estuvo más cerca del segundo, cuando el debutante Francisco Ried­maier a puro coraje se metió en el área dejando gente en el camino y sacó un remate que salió junto al palo.
Pero la tarde no podía ser perfecta, como casi nunca lo es para Mandiyú en cada visita a esta ciudad, y Patria llegó al empate, no por merito propio, sino sacando provecho de un gran error de Ariel Ramírez, que llevado aparentemente por un exceso de confianza no tomó con firmeza un débil cabezazo de Maximiliano Iker y el balón se le terminó escurriendo al fondo del arco. Injusticia si se mira desde el lado de los mereci­mientos, porque Mandiyú hizo los méritos como para llevarse los tres puntos, pero como en el fút­bol los goles se hacen y no se merecen, y lo que no lo hacés en el arco de enfrente lo terminas pa­deciendo en el tuyo, y eso fue lo que al final suce­dió.
Al final se verá si este punto sirvió o no, si la “me­ dia inglesa” como dicen de un empate afuera y ganar adentro da sus frutos, puede que esta igualdad haya servido, por ahora más que sumar uno, Mandiyú perdió dos.

Fuente: diario Época.

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