¿Quién pierde?, la pregunta del millón

¿Quién pierde?, esa es la pregunta del millón y es la que muchos de los que dicen amar el fútbol deberían hacerse hoy ante la situación en que se encuentra este Mandiyú acechado por la perdida de la categoría.
¿Quién pierde? Quien pierde es el fútbol correntino en su todo, porque parece ser que nadie toma conciencia de lo que hoy cuesta llegar a tener un lugar en el Argentino B. Parece ser que nadie se percata de que son más de 300 los equipos que pugnan por tener uno de los lugares que hoy tiene Mandiyú, que no es sencillo llegar, y de eso muy bien lo sabe una institución como el Club Sportivo Ferroviario, un permanente animador del Torneo del Interior, que invierte dinero y muchas horas de esfuerzo de dirigentes, jugadores y cuerpo técnico para tratar de alcanzar el premio mayor que está destinado para algunos pocos.
Por ello es que habría que pensar muy bien a la hora de expresarse con una negativa hacia este Mandiyú que esta penando con la permanencia, porque su descenso significaría perder un lugar en la cuarta categoría del fútbol argentino, algo que no es poca cosa, si recordamos que desde allí surgió Boca Unidos, hoy gran protagonista de la Primera B Nacional.
Muchos cuestionarán la figura del mandamás de este Mandiyú, el señor Jorge Abib, a quien se le podrán cuestionar muchas cosas, por sobre todo su autoritarismo, su afán por ser él quien haga y deshaga todo, pero también hay que reconocerle una cosa, es él quien pone el dinero como para que este proyecto siga en pie, puede ser de su bolsillo y con algún aporte del Gobierno, pero fue él quien se atrevió a darle continuidad a este proyecto que un día nació de un par de fanáticos del viejo Deportivo, como lo son Félix Soto y Darío Maidana que se animaron a resurgir de las cenizas un nombre que tuvo su prestigio en el contexto nacional, dándole forma a este Textil.
El fútbol es pasión, es cierto, y muchos de los que hoy le dan la espalda a este Mandiyú, son los mismos que muchas tardes, con más de 40 grados se desgargantaron alentando al equipo correntino, son ellos los que deberían pensar.
Aquellos que nacieron con el Deportivo, se enamoraron de Textil y lo acompañaron “en las buenas y en las malas”, son los que deberían replantearse si que bien le hace al fútbol correntino el descenso de Textil.
Aquí no vamos a entrar en una evaluación de que si Abib es mejor que Carlino o que Carlino es mejor que Abib, ya ellos se encargaron por su lado de demostrar de que no suman para el fútbol correntino, al contrario restan, cuando se encargaron de que haya “dos Mandiyú”, algo que cuando uno va a otros puntos del país debe tratar de explicar lo inexplicable.
Hoy lo concreto es que Corrientes está perdiendo una plaza muy importante en el contexto nacional, difícil de volver a recuperarla.
Ya habrá tiempo para analizar lo que se hizo bien y lo que se hizo mal en este proceso, pero primero hay que pugnar por no perder el lugar conseguido.
Por todo ello, ¿quién pierde con el descenso de Mandiyú?, el fútbol correntino, más bien el deporte de Corrientes, bien conceptuado a nivel nacional cuando se ve que tenemos dos equipos como Regatas y San Martín compitiendo en la elite del básquetbol nacional, a otro como Boca Unidos, gran protagonista de la B Nacional, la segunda categoría del fútbol argentino, y un cuarto como Mandiyú, siempre un referente de importancia en el Argentino B.
Por todo ello, ¿quién pierde?

Fuente: diario Época.

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