Nuestra provincia se apresta a vivir un fin de semana atípico, quizás inesperado para muchos si tenemos presente los vaivenes que hubo en el medio de la temporada, pero a la vez inédito para su pueblo futbolero.
Guaraní Antonio Franco, tiene todo a su favor para obtener el ascenso al Argentino «A» y sacarse una espina de encima que, muchas veces, los hinchas rivales le recuerdan: desde la implementación de los certámenes del Consejo Federal nunca pudo subir de categoría.
Crucero del Norte, por su parte, aún mantiene todas las chances de ganar la Reválida y verse las caras con un equipo de la B Nacional, para quitarle el lugar en la Promoción.
En el medio, Jorge Gibson Brown está a un empate de mantenerse en el Argentino «B», en su primera experiencia.
Quienes nos abstraemos de la pasión que lleva en su sangre el hincha, nos encontramos con un momento único para el fútbol misionero, particularmente el posadeño, al cual pertenecen los equipos en cuestión y que no tiene demasiados precedentes: que logren el ascenso dos equipos de la tierra colorada en la misma temporada, entre 85 participantes, nada menos…
Si bien es cierto que los hinchas de Guaraní quieren volverse a topar con Crucero, nuestro análisis es diferente y, creemos sin temor a equivocarnos, que lo mejor que nos podría pasar es que ambos asciendan.
Primero, porque jerarquizaríamos el fútbol misionero, teniendo un equipo en cada una de las tres categorías del ascenso.
Segundo, porque esa vieja pugna entre franjeados y colectiveros desde 2005 a 2009, dejó muchos dolores de cabeza, divisiones peligrosas, dirigencias enfrentadas y hasta aparecimos en todo el mundo con un escándalo mayúsculo al término de un partido jugado en el «Andrés Guacurarí».
No queremos volver a esos tiempos, máxime cuando ahora sus máximas autoridades (César Decamilli y Julio Koropeski) disfrutan de una saludable relación.
El fútbol misionero precisa de Crucero y Guaraní, juntos, nó de Guaraní o Crucero…
Nuestro análisis, va mucho más allá aún
Tener a Crucero en la B Nacional, a Guaraní en el Argentino «A» y a Brown en el «B», obligará a cada una de las dirigencias a mirar con atención como se puede llegar a niveles superiores, con ejemplos cercanos y palpables, lo que facilitaría el trabajo a la hora de planificar las diversas cuestiones que encierra la preparación de una campaña deportiva tan larga, extenuante y exigente.
Otro aspecto a tener en cuenta es el recambio de jugadores.
Sabido es que a los dirigentes misioneros se les hace complicado convencer a futbolistas para traerlos a un lugar tan alejado del epicentro del balompié nacional.
Al tener equipos en tres niveles diferentes, Guaraní y Brown se podrían ver beneficiados con aquellos jugadores que Crucero no vaya a tener en cuenta. Ejemplos en este sentido ya tuvimos en las dos últimas temporadas…
Si miramos del otro lado, también es beneficioso.
Supongamos que mañana Brown descubra un jugador de excepción, al que le sobran cualidades para jugar en la cuarta categoría y pide un lugar más arriba.
Si a Crucero o a Guaraní le interesa, hacer un acuerdo sería sencillo y beneficioso para todos, si esta primavera por la que atraviesan las relaciones institucionales perdura.
Pelearse (en todos los sentidos) dentro de una misma categoría no ayuda demasiado, al contrario, abre brechas más grandes y divide a la gente.
La posibilidad de ver todos los fines de semana a los mejores equipos de todo el país, en tres categorías distintas, motivaría mucho más al hincha del fútbol. Ni hablemos de aquel al cual solamente le gusta el fútbol y asiste a la cancha cuando el espectáculo lo atrae.
En los últimos tiempos, ilusionados por la posibilidad de lograr el ascenso, los estadios de Villa Sarita y Santa Inés se han visto colmados por sus parciales, que también han recorrido miles de kilómetros como visitantes.
La pasión futbolera ha comenzado a retornar y es de desear que Guaraní y Crucero obtengan el ascenso, para que ella se incremente día a día, cántico a cántico, trapo a trapo, pero siempre dentro de un clima de convivencia que se declama hasta de los mandatarios provinciales: «Crecer más, crecer en paz».
Fuente: Roberto Morales, redacción Deportes Misiones.



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