Textil Mandiyú y For Ever se fueron en promesas

Textil Mandiyú y For Ever igualaron 0 a 0 en un pobre partido que fue seguido por unas dos mil personas en el estadio de Huracán Corrientes. El empate a la postre le terminó sentando mejor al equipo correntino que con el punto volvió a la punta del Argentino B. Textil Mandiyú y For Ever se fueron en promesas Prometían mucho más de lo que dieron y por consiguiente el empate le terminó cayendo bien a esta nueva edición del clásico entre Textil Mandiyú y For Ever. El partido no pasó los límites de lo mediocre, con poco riesgo frente a los arcos, por lo que lo más atractivo se dio en el duelo de hinchadas.
El cero a cero final es un claro reflejo de lo que aconteció en la cancha entre dos equipos que en la previa insinuaban que podían dar algo más, considerando el nivel de jugadores que tienen uno y otro.
Pero ni Textil Mandiyú hizo mucho para quedarse con los tres puntos, ni tampoco For Ever pareció venir con la idea de llevarse el clásico, más bien dio la sensación desde un principio que el empate no le disgustaba.
Y entre la falta de ideas de uno, y el no querer del otro, dio como resultado final un pobre empate, que como consuelo el punto le sirve a Textil Mandiyú para volver a situarse en lo más alto de la tabla, junto con Sportivo Patria.
Pero de fútbol poco y nada, este Textil Mandiyú de las últimas fechas dista mucho del que se vio en el inicio del torneo. Ayer, en los primeros minutos insinuó algo, controlando y manejando el balón, pero lo suyo terminó siendo intrascendente porque el control y manejo lo hizo en la mitad de cancha, sin tener profundidad, nunca tuvo un cambio de ritmo de tres cuartos de cancha hacia adelante, se excedió en el toqueteo intrascendente.
La pelota pasaba de Luciano Leguizamón por la derecha hacia Leonardo Morales por el medio, de éste para Gonzalo Saucedo y de allí, si se acercaba, podía participar Lucio Gómez. Toque y toque, de un lado para el otro, pero sin un cambio de ritmo, nunca ninguno de los volantes por derecha o izquierda se soltaron para llegar con sorpresa a posición de ataque.
Y con ellos sin generar sorpresas y con un Luis Núñez muy bien marcado, lo de Textil Mandiyú sólo se limitaba a que a Carlos Castilla le pudiera caer algún bochazo al área y así pudiera generar algo de peligro para el arco chaqueño.
Pero este que se vio ayer de Textil Mandiyú forma parte de la involución futbolística que se viene dando en el equipo desde hace ya varias fechas, que en algunos casos fueron disimuladas porque se ganó, pero ahora, cuando la suerte le es esquiva queda más en evidencia la carencia de ideas que tiene este plantel de Rubén Agüero para romper defensas cerradas como las que le propuso For Ever.
Porque si el entrenador del equipo correntino pensó que con el toqueteo intrascendente de la mitad de cancha iba a preocupar a su rival, mucho se equivocó, porque lo que hicieron los de Arsenio Ribeca es esperar, con una línea de cuatro bien plantada atrás y con volantes que cuando tenían que retroceder unos metros para ayudar estaban dispuestos.
Textil Mandiyú casi nunca supo cómo quebrar ese planteo. En los 90 minutos dispuso sólo de un par de situaciones como para marcar, primero con un remate desde fuera del área de Saucedo que dio en la base del palo del arco defendido por Favio Vellido, y luego una media vuelta de Castilla que se fue por sobre el horizontal.

Poco, casi nada de un lado
Pero del otro tampoco ofrecieron mucho más, y la más clara estuvo en los pies de Juan Carlos Girón, pero esta vez no hubo la ley del “ex”, porque el “ex” es como si se hubiese asustado ante la situación que se le presentó y casi se la terminó pasando al arquero.
Lástima, porque era un clásico. Era de esos partidos en los que se espera algo más, y esta vez el algo más no hubo, se repartieron más defectos que virtudes.
Quizás la mayor responsabilidad la tenía Textil Mandiyú, por el hecho de ser local, y poniendo nombre por nombre sobre la mesa, tiene más que este For Ever, pero está visto, los nombres no juegan, juegan los hombres, y si los hombres no saben cómo quebrar la paridad se termina viendo un partido mediocre como el que se vio.

Fuente: diario Época.

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