Francisco Riedmaier, la diferencia

Francisco Riedmaier, la diferenciaEl gol de Francisco Riedmaier fue la única diferencia entre ambos. En un partido muy mal jugado, en gran parte por la pasividad del árbitro Cirilo Ramírtez (San Vicente), Jorge Gibson Brown venció a Rosamonte de Apóstoles por 1 a 0 en Villa Urquiza y quedó a un punto de la cima, tras completarse la 8ª fecha de la zona 4 del torneo Argentino B.
El Verdirrojo fue levemente superior en la primera parte, aprovechó su chance a través de un cabezazo del chaqueño a los 28’ y a partir de ahí se dedicó a sostener el triunfo.
Con la victoria, la tercera como local, el conjunto posadeño llegó a los 15 puntos y quedó a uno del nuevo líder, Sarmiento de Resistencia. El representante apostoleño, en tanto, se mantiene en los 11 puntos y ahora se ubica a cinco de lo más alto.

De regular a malo
Lo más destacado del pobre encuentro disputado en Villa Urquiza se vio en los primeros 45 minutos. No fue demasiado, pero sí lo más interesante en cuanto al juego.
En ese primer periodo, Patito Verdún tomó la batuta y condujo el ritmo del dueño de casa, mientras que el Yerbatero cedió la iniciativa y trató de lastimar de contra con espacios a través de Petry y González, los hombres más cerebrales.
Pese a las ganas, al partido le costó salir del pozo. Los dos pensaron más en no perder que en ganar, y aunque fue el local el que propuso un poco más para romper la paridad, cuando la logró se olvidó del arco de enfrente.
Así, a los 28’, después de un centro cruzado que no parecía traer mayores complicaciones, Riedmaier aprovechó su mayor virtud -el juego aéreo-, y anticipó a su marcador y descolocó a Gómez para establecer el 1-0.
Aunque fue lo mejor que le pudo pasar a Brown, el gol fue un castigo al juego y al público. Pero fue un premio justo para el equipo de Suirezs, que supo presionar y recuperar rápido la pelota y reducir al máximo el dominio del rival, que dejó a Yegros Tejada sus muy pocos esfuerzos ofensivos.
Rosamonte, carente de idas y liviano en el plano ofensivo en la primera parte, cambió la cara en el complemento. Villarreal cortó en el medio, los centrales se adelantaron unos metros y Tomás González pidió más la redonda, aunque fue el ingreso de Aldecoa el que reacomodó las piezas.
En ese contexto, los dirigidos por Korol lograron monopolizar el control del juego, jugaron más cerca de Mendonça y al menos intentaron probar los reflejos del arquero marplatense.
Brown terminó exageradamente metido en su propio campo y la pelota volvía tan rápido como salía del área local. Las variantes le dieron mayor verticalidad al visitante, aunque no mayor claridad, algo necesario para quebrar a una defensa solidificada.
Lo más claro de Rosamonte llegó en el descuento, cuando Buera ejecutó mal un tiro libre; Aldecoa capitalizó el rebote en la barrera y definió por arriba del uno.
En medio de todo eso hubo un sinfín de cruces, patadas a destiempo y hasta golpes entre los protagonistas, lo que calentó aún más un duelo que ameritaba otro final.
Fue festejo para Brown, que se entusiasma con dar pelea arriba, y derrota para Rosamonte, que aún no logra digerir la salida de Carlos Boede.
El nuevo y único líder de la zona 4, con 16 unidades, es Sarmiento de Resistencia, que con un gol de Mauro Estepa venció ayer por 1-0 a San Martín de Formosa como local.

Fuente: territoriodigital.com

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