Nueva caída de Textil Mandiyú

Una nueva derrota, la segunda en lo que va del torneo, cosechó anoche Textil Mandiyú en su visita a Colegiales en Concordia. El equipo entrerriano ganó merecidamente por 1 a 0 con gol de Echenausi a los 18 minutos de la segunda etapa.
Qué lejos se ve a este Textil Mandiyú de aquél que daba gusto verlo cuando comenzó el campeonato. Qué lejos está su fútbol de aquél, hoy no juega, hoy pelea, pelea con todos, como queriendo responsabilizar a otros de su debacle futbolística. Qué lástima, porque tiene jugadores como para jugar y no caer en tristes espectáculos, como el que brindó ayer durante gran parte del partido y el que manifestó cuando concluyó éste, donde se vio a jugadores como Morales encarando al banco de suplentes de Colegiales, o a Cerdá tirando un pelotazo contra la gente que estaba del otro lado del alambrado o al mismo Ojeda arrojándole agua a los que se encontraban del otro lado en la boca del túnel.
Señores, ellos no tienen la culpa de cómo juegan ustedes. Ellos no son los responsables de la derrota. Son ustedes los que deben tener un poquito de autocrítica y darse cuenta que los resultados no acompañan porque no vienen jugando bien.
La suerte sigue de su lado, porque en la tabla de posiciones aun no están lejos de la punta, ahora quedaron terceros, con 15 puntos, los mismo que tienen Sportivo Patria, Jorge Gibson Brown, For Ever y Colegiales, dos menos que quien volvió a ser líder, Sol de América.
Anoche, en la fresca Concordia, Colegiales fue el que festejó, lo ganó merecidamente con un gol de Jorge Echenausi a los 18 minutos de la segunda etapa, con este partido se cerró la novena fecha del grupo 4 del torneo Argentino B. Primera rueda que está ingresando en su recta final.
Los primeros minutos fueron de Colegiales, que buscó siempre atacar por el sector con Gustavo Gómez y Jorge Echanausi, llevándole más de un dolor de cabeza a Armando Panceri y Juan Manuel Leroyer que debía recostarse por ese sector para darle una mano al ex jugador de All Boys, lo que llevó que tempraneramente viera una tarjeta amarilla.
A los 22 minutos, un tiro de esquina desde la derecha ejecutado por Gustavo Gómez que cayó casi en el punto del penal donde Luciano Leguizamón despejó a medias de cabeza, pero el balón le cayó en los pies de Juan Vázquez que sacó un remate bajo que se fue muy cerca del segundo palo del arco defendido por José Luis Cornaló.
La mejor jugada de la primera parte llegó a los 40 minutos y fue para Colegiales, cuando Echenausi le ganó el balón a Morales, se metió en el área entre Panceri y Leroyer, tocó atrás para Gustavo Gómez que sacó un remate que se fue por sobre el travesaño.
A Textil Mandiyú le costó, y mucho, hacer pie en un terreno de juego bastante blando y poseado, al que se adaptó mejor el local, que cuando perdía la pelota se abroquelaba bien atrás cerrándole todos los caminos a los dirigidos por Rubén Agüero, que intentó romper el cerrojo de su rival en base al buen manejo del balón que tienen Leguizamón y Lucio Gómez, pero lo de ambos no pasó de insinuaciones o con centros sin destinos precisos. De no ser por un tiro libre desde la izquierda de Gonzalo Saucedo que el arquero Ceberio terminó manoteando por sobre el horizontal, el equipo correntino prácticamente no inquietó a Colegiales.
Los últimos minutos de la primera etapa se jugaron en medio de lo que viene siendo una característica de Textil Mandiyú, protestando más que jugando, cuestionando cada fallo de los árbitros, en este caso del santafesino Martín Mendoza, pretendiendo ganar, de manera equivocada, por prepotencia más que por fútbol. Camino incorrecto.
Lo curioso de esto, es que caen en situaciones de este tipo, jugadores de la categoría Gonzalo Saucedo o Leonardo Morales, que tienen su paso por el fútbol de primera y se cree que deberían saber sortear situaciones de este tipo, que ya son normales en esta categoría, donde el juego fuerte y los malos arbitrajes terminan siendo moneda corriente. Esto no significa que hay que resignarse ante cosas como estas, pero no son ellos los indicados de cuestionar partido a partido los malos arbitrajes para quedarse expuesto a recibir una tarjeta, sino los dirigentes, allá en el más el alto nivel, donde se digitan que jueces sin capacidad estén dirigiendo partidos de la cuarta categoría del fútbol argentino.
La segunda parte arrancó con Colegiales presionando arriba, y rápido tuvo otra clara situación como para llegar a la apertura del marcador, una falta de Leguizamón sobre Echenausi a unos 30 metros del arco, derivó en un tiro libre ejecutado por Sergio Escobar que salió muy cerca del arco de Cornaló. Tras ello, un mal saque del “uno” de Textil Mandiyú, que ni Cerdá ni Leroyer supieron corregir y le terminó quedando el balón a Sampietro que, para suerte correntina, definió mal por sobre el travesaño cuando estaba mano a mano con Cornaló.
Y el refrán dice: “tanto va el agua a la fuente”, que la llegada de la apertura del marcador era cuestión de minutos más o minutos menos. Y llegó a los 18, Saucedo lo miró pasar a Echenausi, lo mismo que hicieron Cerdá y Leroyer cuando el delantero se metió en el área y esta vez definió con un remate bajo y cruzado que Cornaló nada pudo hacer.
En medio de los festejos por el gol, desde un sector de la popular partió una piedra que terminó impactando en la cabeza de Fernando González, quien junto al resto de los integrantes del bando de suplentes estaba precalentando.
Pero la historia entre correntinos y concordienses, lamentablemente siempre tiene que tener su matiz extrafutbolístico, ya que al piedrazo sufrido por González, pocos minutos después se sumó la expulsión del técnico Rubén Agüero, que en un afán, equivocado, de querer darle rapidez al juego fue en busca de un balón y no tuvo mejor idea que la de ponerse a pelear con una persona que estaba a un costado del campo de juego, sin saberse que función cumple, pero si autorizado por el árbitro del partido. Esta es la segunda vez que Agüero es expulsado y otra vez por la misma razón, el tema pelota.
Después siguió el partido, más luchado y conversado que otra cosa, con un Textil Mandiyú que, como sucedió en la fecha pasada frente a For Ever, otra vez careció de ideas pare romper una última línea muy cerrada, más allá de disponer de jugadores con condiciones como para hacerlo.
La diferencia está en que aquella vez fue empate y hoy fue derrota.

Fuente: diario Época.

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