Fabián Ponce, el entrenador de Deportivo Mandiyú se fue con varias sensaciones de la cancha de Huracán y lo demostró ante la prensa donde confesó que mañana va a hablar con el plantel para ver cómo sigue el vínculo, porque “no nos salen las cosas” y, por otra parte reconoció que “la presión le juega en contra a algunos jugadores”.
No lo dijo porque prefirió pensarlo más de una vez, pero parece estar pensando en dar un paso al costado. Por su parte, el delantero Nicolás Ledesma –ayer algunos lo insultaron- respondió a las palabras del DT y manifestó que “en lo personal no tengo ninguna presión”, además de entender que siempre se buscan culpables tras las derrotas.
“No nos salen las cosas. Probamos un montón de variantes, de cosas, pero por algo estamos en esta situación. Evidentemente la presión le juega en contra a algunos jugadores. De trabajar, se trabaja siempre y mucho”, destacó Fabián Ponce entre sus primeras declaraciones tras la derrota por 4 a 3, en Corrientes, ante Rosamonte y en uno de los juegos de la 16ª fecha de la Zona 4 del Argentino B.
Inmediatamente reconoció estar “mal, dolido, porque estoy dando todo de mí para revertir esto y no encuentro respuestas de los jugadores, por ahí de algunos sí y otros no. En el momento que teníamos para darlo vuelta cometimos un error garrafal y otra vez a pelearla de abajo”.
El punto que se podría perder en el Tribunal de Disciplina, el ‘perdón’ a los castigados Ledesma y Von Arx, y hasta la falta de tapones altos para los partidos con lluvia y la el fantasma del descenso empiezan a jugar su partido en la cabeza de Ponce.
Por eso, no dudó en resaltar que la situación “de cansar te cansa porque uno trabaja todo el día, estoy las 24 horas pensando en el equipo, de poner lo mejor de mí, de trabajar; estoy todo el día pensando en ellos, en mi familia, y hoy tengo la mente en blanco”.
Por otra parte, le preguntaron si está decepcionado de algunos jugadores y, sin empacho, respondió que “sí, porque habíamos hablado mucho, se trabajó mucho y no se puede ir a la guerra con escarba dientes”.
Sobre el final, época.com preguntó si estaba con fuerzas para seguir o si se le pasaba por la cabeza dar un paso al costado, a lo que el Bocha respondió “estoy muy decepcionado, muy caliente, quiero tranquilizarme un poco. El martes a las 7.30 están citados para entrenar y ahí vamos a hablar. Por eso estoy mal, estoy dolido; cosas insólitas nos pasan. Tenemos que hablar entre todos”.
Fuente: diario Época.




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