¿Realmente quiere ascender Textil Mandiyú?

Abib pregona que quiere subir al Argentino A, pero hace cosas que dan para pensar que no. Antes había limpiado a siete jugadores, ahora son cuatro más los que están en carpeta para despedirse en los próximos días. Habrá que ver si González acepta esta decisión. JORGE ABIB, EL PRESIDENTE DE TEXTIL MANDIYÚ QUE TOMA DECISIONES CONTRADICTORIAS. “El objetivo es el ascenso”, fueron las palabras de Jorge Abib allá por el mes de septiembre del año pasado, luego de que se conociera que Textil Mandiyú figuraba entre los clubes invitados para participar de esta edición del torneo Argentino B de fútbol.
La frase por entonces tenía consonancia con lo que vendría. Se trajeron jugadores de calidad, varios de ellos con pasado reciente por equipos de la Primera División de nuestra fútbol, tal los casos de Carlos Castilla, con un doble paso por San Lorenzo de Almagro, Independiente, Instituto de Córdoba y muchas instituciones más de nuestro país como también de países vecinos; Gonzalo Saucedo, quien jugara en Estudiantes de La Plata, Godoy Cruz de Mendoza y Unión de Santa Fe, por citar algunos de los clubes por los que transitó el muy buen volante; Armando Panceri, surgido de las divisiones inferiores de All Boys, con un paso por Boca Juniors donde jugó en la Cuarta y en la Reserva para retornar al “albo” con el que ascendió a la Primera División, fue pretendido en su momento por Racing Club y Tigre, antes de optar por venir a Corrientes tuvo propuestas para ir a jugar a Instituto de Córdoba y Douglas Haig de Pergamino; Emiliano Cerdá, jugó en la primera de Boca Juniors de la mano de Alfio Basile y fue convocado por Francisco Ferraro para integrar la selección Sub 20; Jorge Barón Torres, un arquero colombiano que jugó en Expreso Rojo, Real Cartagena y Unión Magdalena, estas dos últimas instituciones con pasado reciente por la categoría superior del fútbol de Colombia; el volante Claudio Paul Leguizamón, quien llegó a jugar en la Primera B Nacional con Los Andes, y así se puede seguir mencionando a uno por uno de los que llegaron para darle forma a este equipo.
Y juntos con ellos vino Rubén Agüero, un técnico con prestigio para la categoría y que en pocos días debió darle forma a un equipo nuevo para salir a jugar por los puntos.
Hasta aquí todo bien, el proyecto de Abib “objetivo ascenso” estaba en marcha, además la mano venía bien porque los resultados acompañaban.
Hasta que un buen día el “mandamás” de Textil Mandiyú decidió que habían jugadores que no eran de su agrado dentro de “su evaluación futbolística” y que debían dejar la institución, así fue como se fueron: Carlos Villavicencio, Fernando González, Jonathan Linias, José Fleitas, Walter Ramos, Daniel Ojeda y Cristian Gutiérrez, jugadores que habitualmente no eran titulares pero estaban dentro de la consideración del técnico a la hora del recambio.
Llegó el receso allá por el mes de diciembre, unos días antes, Agüero molesto por unas declaraciones de Abib había insinuado con alejarse, pero al final decidió continuar con el proyecto y parecía que las partes tenían en claro que era lo querían en cuanto a refuerzos para lo que vendría.
Siempre se habló de dos delanteros, aunque con la tardía vuelta de Barón Torres que generó incertidumbre surgió la necesidad de incorporar un arquero, Agüero tenía un nombre y Abib un plan. Es que mientras el DT pretendía sumar un jugador conocido por él, el presidente hablaba con Ariel Ramírez para que posponga su retiro y se vuelva a sumar al plantel.
La pulseada la ganó Abib, pero terminó costando la ida de Agüero a pocos días de la reanudación del torneo, lo que obligó al presidente de Textil Mandiyú a tener que salir a buscar rápidamente un entrenador.
Vino Ricardo González y con él los dos delanteros que siempre dijo querer Abib, Ángel Gutiérrez y Rubén Secco.
Hasta entonces todo bien, pero en las últimas horas se pudo saber que Abib “le puso la cruz” a cuatro integrantes más de la plantilla de Textil Mandiyú y que permanecerían en el club sólo hasta fin de mes, ello son Mauro Brizuela, Juan Pablo Juárez, Francisco De Souza y Agustín Correa, el primero de ellos titular en la mayoría de los partidos marcando el lateral derecho; el segundo un delantero muy tenido en cuenta por uno y otro técnico, lo mismo que los volantes.
Esto ya generó rispidez en la relación presidente-técnico, que hasta no hace mucho tiempo se la podía catalogar de buena y tirando ambos para el mismo sentido, pero ahora con la novedad ésta de que hay que notificar a estos jugadores de que ya no formarán parte de la institución desde el próximo mes, la cosa puede cambiar.
Ahora viene nuevamente la pregunta del millón: ¿Abib realmente quiere que Textil Mandiyú ascienda al Argentino A, o es que lo del objetivo era sólo verso?
Es que con actitudes de este tipo, que no son nuevas por cierto, hace pensar que no, que Abib no tiene ningún interés en dar el salto.

Fuente: Luis Reinaldo Gómez, diario Época.

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