Toresani también quiere hablar de proyecto

Toresani no es diferente al resto, sabe que con un trabajo a largo plazo se puede alcanzar la meta. Es lo mismo que pregonaron la gran mayoría de quienes antes estuvieron en la conducción de los planteles de Textil Mandiyú. JULIO CÉSAR TORESANI, AL IGUAL QUE SUS COLEGAS ANTECESORES, TIENE UN PROYECTO.
“Me voy a reunir con el presidente para hablar de un proyecto de 2 o 3 años, entonces estaremos en condiciones de pensar en el ascenso. Es lo que hice en Deportivo Madryn y me dio resultado. No se puede traer 20 jugadores cada temporada y así pensar en que se puede ascender”.
Julio César Toresani se suma a la lista de directores técnicos que han pasado por Textil Mandiyú y hablaron de proyecto a largo plazo que tendrá como corolario el objetivo pretendido.
Proyecto y objetivo, dos palabras que van muy tomadas de la mano en este caso. Es que sin un buen proyecto, serio y sustentable en el tiempo, es difícil que se pueda alcanzar el objetivo, y eso es lo que sucede en todo este tiempo en Textil Mandiyú, donde se piensa que basta con traer un puñado de buenos jugadores y con ello alcanzará.
Una vez más los hechos demuestran lo contrario. No alcanzó con contratar a Emiliano Cerdá, Armando Panceri, Gonzalo Saucedo o Carlos Castilla, todos jugadores con un pasado reciente por la primera división de nuestro fútbol, o bien con traer a un técnico como Rubén Agüero, que en menos de un mes debió darle forma a un equipo y dejarlo por diferencias con el “mandamás” a pocos días del inicio de la segunda rueda, y luego salir a la búsqueda desesperada de un sucesor, así llegó Ricardo González, quien no tuvo un paso exitoso por Textil Mandiyú y entre “gallos y medianoche” se tuvo que ir, para dejarle su lugar al “Huevo” Toresani, que nos dice “esto yo lo heredé, no me puedo hacer responsable del trabajo de quienes estuvieron antes”.
“Sólo sé que el primero que estuvo (por Agüero) hizo una buena campaña y dejó al equipo en zona de clasificación, después no sé qué pasó y llegó otro (González) al que las cosas no le fueron bien y se tuvo que ir, yo llegué en medio de jugadores lesionados y suspendidos, más de esto no se puede hacer”.
No hay resignación en estas últimas palabras de Toresani, sino más bien realidad. Él es conciente de que Textil Mandiyú tiene un buen plantel, “sólo habría que reforzar en algunos puestos, nada más”, nos dijo en la nota post partido con Rosamonte en Apóstoles, pero ese buen plantel tendría que ir sustentado con un proyecto, que no termine de aquí a tres fechas en que para Textil Mandiyú llegará el final de la temporada 2012/2013 del Argentino B, que se piense en mantener una base de equipo y sobre ella armar lo que se quiera para lo que vendrá.
Proyecto y objetivo van de la mano, así lo demuestran los hechos, basta mirar la tabla de posiciones y ver quiénes son los que están arriba. Sarmiento, un equipo con la base de quienes jugaron la temporada pasada, cambió un solo técnico, se fue Salvador Capitano y llegó Raúl de la Cruz Chaparro, un hombre conocedor de la zona.
For Ever, con la contratación de Arsenio Ribeca, reforzó sobre la base que dejó Ariel Medina. Jorge Gibson Brown, bajo la conducción de Carlos Suirezs por segunda temporada consecutiva, va por más, siempre con un plantel modesto, y así como los misioneros, también es el caso de San Martín de Formosa.
De estos cuatro equipos, que están ocupando los puestos de clasificación, la excepción podría ser Sarmiento, pero el resto, como la gran mayoría de los equipos que compiten en el Argentino B, se las ingenia para llevar adelante proyectos con presupuestos mucho más modestos de los que tiene hoy Textil Mandiyú.
Por ello no se puede hablar de objetivo si antes no hay un proyecto, ese que quiere llevar adelante Toresani, el mismo que propusieron la gran mayoría de sus antecesores.

Fuente: Luis Reinaldo Gómez,  diario Época.

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