Golpe directo al corazón

La posibilidad de comenzar a recuperar terreno en el fútbol grande del país hizo crecer la ilusión de directivos, jugadores y simpatizantes creció de manera exponencial. Desde la entidad correntina se apostó a una campaña publicitaria que apuntó directamente al sentimiento mismo de aquellos hinchas y allegados que alguna vez vimos a Mandiyú en la elite del deporte argentino.

Sin embargo, la estructura para sostener una empresa tan complicada siempre fue endeble, nunca dio signos de solidificarse, más aún cuando los resultados deportivos no acompañaron y era necesaria la serenidad para tomar decisiones dejando de lado el fanatismo.
La conformación del plantel se tuvo que realizar contrarreloj (situación que se aceptó cuando se decidió jugar el torneo) y en algunos casos, se dejó pasar la oportunidad de sumar buenos valores por pequeñas diferencias económicas que llevaron a los protagonistas a la vereda de enfrente u otros clubes.
Para la conducción técnica se recurrió a un viejo conocido del club: Waldino Casco. El DT se fue acomodando sobre la marcha y después de soportar algunos desplantes (no había para concentrar o para viajar como correspondía entre otras cosas) sumada a la magra cosecha de puntos, dio un paso al costado después de una sugerencia dirigencial. Luego llegó Fabián Ponce y fue despedido. El último tramo del torneo, que todavía no termina, el entrenador elegido fue Carlos López.
El plantel, que fue corto desde un primer momento, también se fue desangrando lentamente por diferentes circunstancias (decisiones de los directivos, cuestiones personales y malestar por el manejo económico de sus haberes, como principales causas).
El equipo terminó jugando con muchos chicos que habitualmente disputan el torneo de la Liga Correntina, jugadores con futuro (si se los trabaja correctamente) pero sin ningún tipo de experiencia para luchar en competencias de este tipo y llamados de urgencia para completar el plantel.
No es un dato menor y hay que mencionarlo. En algún momento de la temporada, se habló de retirar las categorías del infantojuvenil de los torneos liguistas por una cuestión económica. Está todo dicho.
Hoy la institución deberá reacomodarse para comenzar prácticamente de nuevo y definir los pasos a seguir (el primero será si disputará el próximo TDI) para no seguir golpeando al corazón de los que quieren de verdad al Deportivo Mandiyú.
Fuente: Fernando Barreto,[email protected]

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