
Los jugadores de Ferro y San Martín se trenzaron un una gresca incontrolable (Foto El Diario de La Pampa)
Jorge Ocaño, árbitro de impecable labor, llamó a los capitanes de Ferro de Pico y San Martín de Formosa y les comunicó, en la mitad de la cancha, que el encuentro por la semifinal de vuelta del Argentino B en el Coloso del Barrio Talleres no continuaba.
En esa primera mitad, en la que Ferro buscaba reaccionar del 0-2 de la ida, el Verde se imponía con un gol de Julián García.
Durante el primer tiempo de un encuentro con pierna fuerte e intenso, Antonio, el arquero visitante, le insistió al árbitro que era víctima de la agresión con piedras de la hinchada local. El que reaccionó fue Emanuel Hermida, quien increpó al arquero, desatando el descontrol y los golpes entre jugadores de ambos clubes.
Después de un parate hasta que las aguas se calmaran, ya sin Franco y Hermida (expulsados), Ferro llgó al gol por intermedio de García. Tras ello y cuando terminó el primer tiempo en el momento de dirigirse a los vestuarios, volvieron a trenzarse los jugadores mientras varios hinchas locales arrojaban piedras y botellas.
La policía intervino para intentar poner fin al caos y, cuando se pensaba que el segundo tiempo se iba a disputar con absoluta normalidad, Ocaño comunicó su decisión de no seguir.
Todo parecería indicar que Ferro pagará un alto precio por este nuevo descontrol.
Fuente: El Diario de La Pampa.




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