Curupay le asestó un duro golpe a Textil Mandiyú, lo goleó 3 a 0 y lo bajó de la cima al tercer peldaño de las posiciones del grupo 8 del Argentino B. Pablo Gabadián, ex delantero de La Picada y Rosamonte, por partida doble y Diego Ramírez los goles del “maderero” que sale del fondo.
Las cosas que tiene el fútbol. Quedó en claro que uno, Curupay, tomó nota de las virtudes y defectos que tuvo el último miércoles cuando se enfrentó al mismo rival, pero aquella vez por la Copa Argentina. Al mismo tiempo, quedó en claro que el otro, Textil Mandiyú, no acusó recibo de lo pobre que fue su actuación ese día, y unos días más atrás cuando también perdió frente a Viale, y todo ello tuvo como corolario esta goleada por 3 a 0 que le infringió el equipo de Pablo Sixto Suárez.
El fútbol es así de simple. Está aquel que sabe tomar nota de los errores cometidos e intentar mejorar, y aquel que no acusa recibo y sigue empecinado, tropezando con la misma piedra.
Lo de Curupay fue el sólo hecho de saber aprovechar las situaciones que tuvo, algo que mejoró con relación a lo que se vio el miércoles, cuando creó y no concretó. Esta vez fue todo lo contrario, tuvo situaciones y las transformó en gol. A tal punto que se sobrepuso rápidamente a la adversidad, porque inmediatamente después de que Javier Molina le atajó un penal a Gustavo Suárez, llegó al gol en la contra, cuando Pablo Gabadián mandó al fondo del arco el centro que recibió de Lucas Mondragón.
En algo más de un minuto se desarrolló todo ello, entre los 28 y 30, de la primera parte, fue el golpe de gracia que necesitaba Curupay para terminar con el leve predominio que hasta por entonces imponía Textil Mandiyú, aunque más con tenencia del balón que por gravitar cerca del arco de Molina.
Para la segunda parte el técnico Pablo Suárez hizo un cambio clave, sacó a un volante de creación como Paolo Portillo y puso a un jugador de más marca como Roberto Fleitas, que lo puso más cerca de Gonzalo Saucedo y al mismo tiempo lo mandó a Gonzalo Ramírez a no dejar pensar a Aldo Araujo y Martín Pérez Alcántara sobre el volante brasileño Francisco De Souza, con ello Curupay ahogó el circuito futbolístico de Textil Mandiyú y por ende se le terminaron las ideas, porque Claudio Santa Cruz no gravitó en el juego y en soledad se debatían arriba Sergio Cortés y Gustavo Suárez.
Al mismo tiempo, comenzaron a crecer las figuras del goleador de la tarde Pablo Gabadián y su compañero de ataque Lucas Mondragón, que junto con Pérez Alcántara fueron desnudando todas las falencias defensivas del rival. Donde ayer Cristian Mercado apareció marcando el lateral derecho y Esteban Valenzuela sentado en el banco de suplentes, con Ivan Valente sin poder controlar a Mondragón y Guillermo Gómez debatiéndose por tratar de suplir todos los huecos que se producían, máxime luego de que el entrenador de Textil Mandiyú decidió sacar a Cristian Romero para sumar un delantero más como Cristian Mercado. La dichosa historia de la frazada corta: que te tapas la cabeza y destapas los pies.
Y como venía la mano y se planteaba el partido, el segundo de Curupay estaba más cerca que el empate de Textil Mandiyú. Y llegó a los 13’, cuando tras una serie de desinteligencias defensivas de la que también tomó parte el arquero Taborda, le terminó permitiendo a Diego Ramírez poner el partido 2-0 para el “maderero”.
Con ello prácticamente Curupay liquidó el pleito, aunque todavía quedaba mucho camino por recorrer, pero ya su rival estaba groggi y era cuestión de tiempo para que los de Pablo Suárez asesten el golpe de nocaut, que llegó a los 29 minutos, cuando nuevamente Gabadián capitalizó un remate cruzado a Gonzalo Ramírez que lo dejó al delantero solo ante Taborda para poner el tercero de la tarde y el segundo de su cosecha personal.
Ganó Curupay y bien, no sólo por el resultado, sino porque hizo mejor las cosas y supo como cortar el circuito generador de juego de Textil Mandiyú. El pueblo de Aldana y el Bañado Norte, que se llegó en gran número al estadio de Huracán Corrientes, se fue feliz.
En Textil Mandiyú parece haber llegado el momento de replantearse algunas cosas sobre el juego que llevaron a estas dos derrotas seguidas y al mismo tiempo lo bajaron de la punta para hoy ser tercero. El próximo miércoles tiene un duro examen en Goya, ante el encumbrado Huracán, por la Copa Argentina.
Fuente: diario Época.





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