Argentino «B»: los números cierran en Corrientes

El delantero Martín Pérez, ahora en Curupay de Corrientes, frente a Ferroviario (Foto Época)

El delantero Martín Pérez, ahora en Curupay de Corrientes, frente a Ferroviario (Foto Época)

Para la gran mayoría de los clubes jugar el torneo Argentino B de fútbol es complicado desde lo económico. Los costos fijos de los partidos de local (como en el caso de Textil Mandiyú, Curupay y Ferroviario por alquiler estadio, policía y árbitros), más los viajes, sueldos y otros gastos, se transforman en los principales problemas.
Es que la escasa recaudación en cada una de las presentaciones de los conjuntos capitalinos de la vecina provincia jugando en condición de local, hacen que los clubes vayan a perdida desde el mismo momento que solicitan la apertura del estadio de Huracán Corrientes, que por su alquiler deben desembolsar $12.000, a ello hay que sumarle el costo del operativo policial que con 30 efectivos en cancha oscilan unos $3.000, y por último estaría el arancel de los árbitros, que si son locales rondan los $5.000 y si vienen de otra provincia a ello hay que sumarle el viático más los costos de pasajes.
En definitiva, así, a groso modo, cada presentación ronda los $20.000, con una recaudación, en una muy buena tarde que puede llegar a estar cerca de los $2.000, por lo que los restantes $18.000 se cubren con el aporte que llega desde el gobierno y de algunas empresas del medio.
No se da la misma situación con los equipos de la ciudad de Goya, que cuentan con un mayor aporte por recaudación al llevar un mayor caudal de público, y además tanto en el caso de Huracán como de Central, ambas instituciones poseen estadio propio por lo que se evitan el costo de alquiler.
A todo ello en el rubro gastos que demanda una participación en el torneo Argentino B, está el sueldo del cuerpo técnico y el de los jugadores, que si bien no tienen contrato como desde el Argentino A en adelante, perciben una remuneración mensual en algunos casos importantes.
En el caso puntual de Textil Mandiyú, que tiene muchos jugadores foráneos, la dirigencia optó en esta temporada por alquilar departamentos en un mismo edificio para que allí vivan y además les sirva de lugar de concentración. Contrataron a una persona para que les cocine, por lo que no deben dejar el lugar para ir a almorzar o cenar.
Las cuentas se hacen varias veces y se trata de sobrevivir. La realidad de los clubes que compiten en el torneo Argentino B hacen malabares para subsistir en esta dura competencia.
A pesar de vivir distintas situaciones, el denominador común, es que el pertenecer a un torneo de AFA es deficitario.
Pero este cuadro de situación que se da aquí con los clubes correntinos, es similar a la que padecen la casi totalidad de las instituciones que compiten en este certamen federal.
Un diario de Córdoba también hizo un sondeo de la situación, y señala en su nota que el caso más preocupante es de Argentino Peñarol. Lo de Racing también es de atender tanto como lo de Juniors y Las Palmas.
El apodo de “millonarios”, como se conoce a Argentino Peñarol, está muy lejos de parecerse a la realidad. “No nos dan los números. Los gastos, los ingresos, no alcanzan a cubrir los números reales. Hay gastos fijos, hay que pagar la Policía que, encima quieren aumentarla. Así no se puede”, se quejó Ariel Allende, presidente del club.
Y agregó, como ejemplo: “Con Independiente de La Rioja, recaudamos cinco mil pesos y pagamos 4.960 de policía solamente. Tenemos un déficit de tres partidos en AFA. El tema es que, si llegamos a clasificar, tenemos que viajar más. Si no conseguimos ayuda oficial, nos tenemos que bajar, lamentablemente”.
En el caso de Las Palmas, hay un poco más de tranquilidad pero tampoco hay tanta holgura. “Nosotros, con la recaudación hemos cubierto gastos de apertura de la cancha, policías y demás. Tenemos un plantel competitivo y tratamos de estar al día. El problema va a estar si se aumenta el tema de los adicionales. Estuvimos en una reunión con la Policía porque se iría al doble de lo que se cobra y se va a dificultar”, contó Sebastián Chiatti, el presidente.
En Juniors, toda la realidad está teñida en que el sábado habrá asamblea para elegir autoridades. Oscar Gencarelli, actual secretario de club albo, pintó la situación: “Con el plantel hay un atraso y se nos hace difícil cubrir los gastos. El otro día casi jugamos sin público contra Peñarol porque la Policía quería cobrarnos más del triple por los adicionales. Tuvimos una reunión con ellos y esperemos que se solucione. Si no, es muy difícil”, agregó Gencarelli.
En Racing hay otro panorama. Conocidas las deudas que hay con plantel, empleados y cuerpo técnico, desde la dirigencia apuestan a que todo mejore. “Las recaudaciones vienen siendo buenas y con eso cubrimos esos gastos. Queremos terminar el año con una deuda con el plantel de sólo un mes. Estamos trabajando”, dijo una fuente cercana al club de Nueva Italia.
No importa donde, puede ser acá en Corrientes como en Córdoba, la realidad es la misma, clubes que se embarcan en participar de un torneo que es totalmente deficitario, pero que a pesar de ello en cada temporada son más los interesados en querer estar, algunos con más ambiciones que otros, pero la realidad es la misma, deuda más deuda, todos esperando que un bolsillo generoso colabore. Aquí el mayor sponsor es el gobierno, en Córdoba, por ejemplo, las instituciones no saben a que echar mano para paliar en cierta medida la difícil situación, a tal punto que hasta piensan en bajarse de la competencia.

Fuente: diario Época.

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