
Tomás Petry sacó rédito de una mala salida en el fondo visitante y con un zapatazo desde afuera del área marcó el 2-0 parcial (Foto: Tatiana Lencina, El Territorio)
Brown tiene ese jugador que todo equipo pretende para pelear cosas importantes. El que le da el toque distintivo, el que aporta su clase y el que hace jugar.
Con Guido Barreyro en cancha, el Verdirrojo puede ilusionarse con ser protagonista en el Federal B.
En el debut de la zona 6 del certamen federal, el equipo posadeño sufrió más de lo previsto ante Villa Ocampo de Santa Fe, pero se quedó con el triunfo gracias a una magistral ejecución del delantero, quien de pelota parada la puso en un ángulo a poco del final para sentenciar el 3-2 a favor del Verdirrojo.
Hubiera sido injusto para el conjunto misionero resignar puntos en casa en el estreno. Sobre todo porque a la media hora de juego ya ganaba 2-0, se floreaba y estaba para la goleada.
A los 21’, el árbitro eldoradense José Giménez, que antes había ignorado un clarísimo penal sobre Barreyro, ‘inventó’ una falta sobre Matías Suirezs dentro del área, compensó y le permitió a Barreyro, desde los 12 pasos, marcar la apertura para el dueño de casa.
Diez minutos más tarde, tras una falla en el fondo visitante, Tomás Petry no dudó ni un momento y sacó un potente latigazo que se coló abajo, rasante, ante un Borelli sorprendido por la rápida resolución del 10.
La historia parecía estar resuelta. Sin embargo, Matías Suirezs, que discutió y forcejeó mucho más de lo que jugó, sacó de quicio al hombre de negro y con total justicia vio la roja.
Ahí nació otro partido. Brown intentó aguantar con el 4-4-1 pero su rival empezó a manejar los espacios, tuvo juego asociado y muchas más aproximaciones.
Los problemas se potenciaron a los 39’ del primer tiempo, cuando Rodríguez tomó a Caballero dentro del área y Carlos Godoy achicó ventajas a través del penal.
La expulsión de Merele, en el inicio del complemento, equiparó el desarrollo en cuanto a hombres en cancha. Pero las ansias de buscar definir el pleito tuvieron un elevado costo.
A los 18’, tras un córner a favor, Brown la perdió en campo contrario, no hizo los relevos pertinentes y sufrió la igualdad. Petry falló en el relevo y Gobbi facturó.
Pero faltaba la mayor emoción. Cuando el partido estaba para cualquiera de los dos, Barreyro fabricó una infracción, le sacó lustre a su botín derecho y dejó la victoria en casa.
Fuente: El Territorio.



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