DePro logró en Mendoza el ascenso al Federal A. Un club que es el pueblo, al que hace muy poco le llegó el asfalto para desembarcar en su plaza.
Una institución donde una de sus leyendas, el ex goleador Delio Esteban Cardozo, no sólo le da nombre al estadio sino que cobra la entrada.
El club donde llegás con el sillón para sentarte contra el alambrado o comerte un chori en el entretiempo.
Es el primer ascenso de DePro a la tercera categoría del fútbol argentino, por ende su mayor logro deportivo.
Un club que hace algunos años jugaba liga local; que vio desaparecer su Liga Zonal; que se incorporó a la Liga Departamental de Colón y chocó siempre con sus pares porque gana todo; que tuvo que jugar el mismo día un partido por el Federal B y un encuentro decisivo del campeonato de su propia Liga; que llegó a ser invitado al Argentino B y perdió dos años consecutivos la categoría.
No debe haber muchos ejemplos en el fútbol argentino de un club humilde que desciende dos veces seguidas de la misma divisional y sigue apostando a jugarlo. Y así fue subiendo. Torneos locales, torneos del interior, el B, esos descensos y la estrella de anoche. Depro ha sido en los últimos años uno de los mejores equipos de la divisional. Perdiendo la semifinal en el torneo anterior después de ganar 3-0 la ida ante Achirense claramente. Y ahora imponiéndose bien ante un grande del interior, en las dos finales, sin descanso desde hace rato entre partido y partido, porque los que arman los torneos les importa un carajo los clubes como éstos mientras ellos les siguen sacando dinero.
Los ascensos son causalidades. DePro fue el mejor equipo de una zona pareja, aquella que integró con Atlético. Pero ascender en estas categorías es muy difícil cómo está confeccionado. Y Defensores de Pronunciamiento lo consiguió. No hay misterios, el fútbol es muy simple aunque el humo que se vende es muy grande. Busciglio tendrá que recordar hoy todo lo que declaró antes del partido. Son finales, se ganan en la cancha y la diferencia hay que marcarla jugando. Hablando no gana nadie hace rato y con estadísticas previas tampoco.
Quiero opinar algo más. Es mentira que todos los clubes tienen proyectos. Hay algunos que juegan los torneos y punto. DePro lo tuvo. Y lo sostuvo cuando le fue mal. No anda cambiando los técnicos a cada rato. No tiene cinco dirigentes que no se hablan unos con otros. No cambia diez jugadores de un torneo al siguiente. Miró, compró, apostó, esperó y no vendió a los que hacían la diferencia: Echagüe y Robles. Son de Depro hace años. Le dio lugar a Oscar Perrón, que va a cumplir 44 años y la rompe hace cuánto? Acá era un ex futbolista hace ya mucho. Bancó a jugadores que de acá se fueron porque no servían. Repasemos el once titular en la memoria. Nombres hay varios. Y tiene un cuerpo técnico que en clubes de acá no dirigió en su momento por diferencias con algún dirigente.
El club primero. Del carro tiraron todos para el mismo lado, más allá de las diferencias. Y un proyecto a sostener pase lo que pase, sin tantos cambios cada vez que finaliza un campeonato. Esas cosas reemplazan el dinero que a los clubes de estas ligas siempre les será difícil conseguir. Lo de anoche no fue casualidad. Fue el premio al laburo, a sostener ese famoso proyecto que todos dicen tener, de arriba hacia abajo. Cuando lo vimos tuvo momentos de buen fútbol, que sigue siendo clave. Ese ascenso llegó con mucha gente del fútbol uruguayense. Felicitaciones DePro.
Fuente: Marcelo Sgaglia, periodista.




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