Días pasados, hablamos de las dificultades económicas por la que atraviesan los equipos misioneros que deberían jugar el próximo Federal B, que en el caso de El Brete había resuelto no intervenir y por el lado de Jorge Gibson Brown y Ex Alumnos 185 de Oberá los tenía en una situación límite, casi similar.
Este jueves 30, vence el plazo para que ambos ratifiquen su participación, la cual está en duda debido a los altos costos que deberán afrontar, sin ayuda del Estado provincial.
Desde el Ministerio de Deportes, no se han dado señales de que haya presupuesto como para hacer un aporte importante que oxigene las finanzas de los que deben jugarlo y, por lo tanto, todo queda en manos del ingenio dirigencial de los clubes.
Al parecer, darle dinero a ellos es un gasto para el Estado, sin tener en cuenta el retorno que tiene para la ciudad la ocupación hotelera y los ingresos a los comercios de gastronomía y estaciones de servicio que genera para la economía misionera el arribo de una delegación futbolística a la tierra colorada.
De acuerdo a nuestros cálculos, una temporada (aproximadamente ocho a nueve meses), dejan al circuito económico de Misiones alrededor de tres millones y medio de pesos…
¿Alguien se tomó el trabajo de analizar estos números como para darle la espalda al fútbol?
Para que tengan una idea, una concentración futbolística en un hotel dos estrellas, ronda los 15 mil pesos por día. En pleno desarrollo de los torneos, desde la B Nacional al Federal B, más el Federal C entre enero y abril de cada año, habrá de tres a cuatro hoteles por fin de semana que lo recaudarán.
De comida, lo mínimo que gastan los visitantes son otros 12 mil pesos y, de combustible, alrededor de 8 mil pesos.
Es decir que, cada club que venga a Misiones gastará alrededor de 35 mil pesos. Si lo multiplicamos por tres, son más de 100 mil pesos por fin semana.
Al mes, el circuito económico recibiría más de 400 mil pesos que, multiplicados por nueve meses, da una cifra superior a los tres millones y medio de pesos.
A estos números, habrá que sumarle el monto que deben abonar los otros clubes misioneros que deberán viajar a otras provincias, contratando empresas locales.
“Un viaje a Chaco nos cuesta alrededor de 50 mil pesos”, declaró la semana pasada Nelson Castelli, dirigente de Jorge Gibson Brown, ratificando nuestros cálculos.
Como se puede apreciar, apoyar económicamente a los representativos futbolísticos no es solamente un gasto. Si desde el Ministerio de Deportes no aprecian esta realidad, deberían existir otros funcionarios que alerten sobre una realidad que es incontrastable con este informe.
Los gastos de localía
Jugar como local, le significa a un club misionero -en promedio- no menos de 30 mil pesos, los cuales quedan en su gran mayoría en la provincia, salvo cuando se designan árbitros foráneos ya que el operativo de seguridad se realiza con efectivos de la Policía de Misiones y el servicio de ambulancia y profesional médico, son locales.
Fuente: redacción Deportes Misiones.




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