El aplauso y el reconocimiento del público al finalizar el partido fueron un justo premio para Mandiyú, que le ganó 2 a 0 a Resistencia Central desplazando a los chaqueños de la cima. Juan Martín Kuchak fue determinante anotando los dos goles (uno en cada etapa), dentro de un rendimiento en el que todos los jugadores cumplieron con su rol potenciando el trabajo conjunto.
Hubo otros valores destacados como Manuel Barrios Alfonzo, quien empezó volanteando por derecha y luego tuvo que bajar a marcar el lateral por la expulsión de Gerardo Amarilla (innecesariamente bajó de atrás a un rival en la mitad de la cancha) y clausuró su sector. La columna se sustentó con el trabajo de Nicolás Ferreyra, cortando todas cual un pulpo en la zona central, bien complementado por Alvaro Pavón, mientras que Diego Monzón está más aplomado y fue preocupación permanente para los defensores chaqueños acompañando a Kuchak cuando el equipo se mandó al ataque (se desdobló de volante por derecha cuando Mandiyú quedó con diez).
Desde el comienzo Mandiyú salió a presionar bien arriba y con triangulaciones avanzando preferentemente por el lado izquierdo fue generando fútbol con Alvaro Pavón como standarte. A los 8’ una subida de Amarilla siguió con la pelota en el área, donde Monzón libre de marcas increíblemente tiró apenas desviado cuando se palpitaba el gol.
Ese mejor juego le permitió al “albo” correntino hacer el primer gol. Se jugaba 14 minutos cuando Lucio Gómez la tocó para el desmarque de Monzón en el área, quien esquivó la marca y mandó un preciso centro que conectó de cabeza Martín Kuchak derrotando al golero Mauro Zachozy. Por unos minutos más siguió mejor Mandiyú, pero de a poco Resistencia Central se fue animando, sobre todo al tomar la pelota el hábil Daniel Liva.
Estuvo a tiro de empate cuando Facundo Escobar tomó un despeje corto y su remate bajó pasó cerquita del poste o poco más tarde con un disparo de lejos de Enzo Alsina que se perdió cerca de un ángulo alto. Luego, a los 27’ mediante un tiro libre de Lezcano que el arquero Rodríguez manoteó echando la pelota sobre el travesaño.
Dentro de ese panorama, que para entonces empezaba a preocupar, fue expulsado Gerardo Amarilla y entonces desde los 32’ de la etapa inicial Mandiyú pasó a jugar con diez. Rápido de reflejos el entrenador Pablo Suárez lo bajó a Alfonzo a cubrir el lateral derecho y se retrasó por ese sector Monzón, pasando a jugar con dos línea de cuatro, más Kuchak que aguantaba todo arriba.
Así pasaron los primeros cuarenta y cinco minutos y en el segundo tiempo Resistencia Central salió decidido a lograr la igualdad e incluso a los 2’ un violento remate de media distancia de Alfredo Alegre sacudió el travesaño tras superar la estirada de Rodríguez. Del rebote, Diego Núñez la mandó adentro pero el árbitro invalidó la acción por posición adelantada.
Claro que Mandiyú respondió bien en defensa y de a poco sacó algunas réplicas dejando en claro su buena respuesta física. A los 15’ Nicolás Ferreyra se mandó pero su tiro débil quedó en manos del arquero, dos minutos después tras un centro de Kuchak, despejó defectuosamente un rival en el área, la pelota le quedó “mansita” a Lucio Gómez que levantó demasiado al definir cara a cara con el arquero.
Al promediar la etapa, dos veces respondió muy bien el arquero Luis Rodríguez frente a disparos de cerca de Núñez y Luis Gómez. Ya estaba en cancha Pablo Cáceres, quien enseguida con una veloz réplica quedó de cara al arquero pero desvió el remate, en clara situación de gol.
Hasta que un minuto después, a los 33’, Pavón se jugó mandándose por el centro esquivando rivales, esperó que Kuchak salga de la posición adelantada y luego hizo el pase bajo para que el goleador de la tarde selle el partido convirtiendo el segundo gol con remate de rastrón.
Enseguida Santiago Gómez cometió la enésima falta sobre Kuchak y el árbitro le mostró la segunda tarjeta amarilla expulsándolo. Entonces, con diez los dos, Mandiyú se sintió más cómodo, manejó la pelota preferentemente en los pies de Monzón y tuvo tiempo para que el ingresado César Molina remate fuerte y cruzado sin que sus compañeros pudieran conectar pasando la pelota frente al arco.
No hacía falta. Mandiyú ya había sacado un aprobado grande en su segunda presentación en el campeonato. Sobre todo porque supo rearmarse tras la expulsión de Amarilla, para terminar generando dos o tres situaciones claras y escuchar el silbato final con el pecho henchido. No era para menos, bajó a Resistencia Central y pasó a comandar la tabla, abriendo un panorama que se presenta más que alentador en el nacer del campeonato.
Fuente: diario Época.





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