Mandiyú le mostró la chapa a Mitre

CÉSAR MOLINA, DE BUEN PARTIDO, CONTROLA LA PELOTA EN EL JUEGO CON MITRE.

César Molina, de buen partido, controla la pelota ante Kevin Llorian (Foto Época)

Le ganó 4 a 0 al equipo posadeño rehabilitándose ampliamente del traspié de la semana anterior en Goya. Ya al término de la primera etapa se imponía por tres goles manifestándose contundente y muy efectivo. Tanto en la marca como cuando se mandó al ataque.

El técnico Pablo Suárez había manifestado en la semana que sintió vergüenza por cómo había jugado Mandiyú en Goya (derrota 4-0 con Huracán) y decidió patear el tablero introduciendo siete cambios. Y vaya si tocar el orgullo de los jugadores dio resultado, ayer le ganó ampliamente a Mitre de Posadas por 4 a 0 sumando tres puntos valiosos que ahora lo posiciona a sólo dos unidades de los líderes Madariaga de Libres y Resistencia Central que suman 10 y a uno de Ferro que tiene 9, al jugarse la 7ª fecha y última de la primera rueda de la Zona B de la Región Litoral Norte.
Es decir que la amplia victoria de ayer, en cancha de Ferroviario y con buen marco de público, de nuevo lo puso en carrera. Más si tenemos en cuenta que recuperó intensidad en su juego y una disposición elogiable tanto en la marca y contención como cuando el equipo se mandó al ataque con sus laterales volantes Gonzalo Ramírez y Manuel Barrios Alfonso, para llegar a zona de definición junto a los “tanques” Molina y Martín Kuchak con el apoyo del carrilero Lucio Gómez.
De entrada se le facilitaron las cosas a Mandiyú con el gol convertido por César Molina conectando un centro de Barrios Alfonso, cuando se jugaban sólo 3 minutos. Mitre se vio desbordado y perdía en la primera y segunda jugada, Molina preocupaba arriba y Barrios Alfonso muy aplomado en su juego gravitaba por la derecha.
No extrañó entonces el segundo tanto del “albo” cuando ante un centro desde la izquierda saltaron a cabecear Servino y Comes, la pelota quedó picando cerca del límite del área grande, Gonzalo Ramírez la capturó y tras adelantar unos pasos le pegó cruzado de derecha poniendo el balón en un ángulo alto, pegado al poste derecho.
A festejar con el alma ante el estupor de todo Mitre que seguía desorientado y cerca de sufrir el tercero con un pase corto de Molina para el derechazo bajo y cruzado de Kuchak que salió ancho sobre el vertical derecho. Indudablemente el trabajo de desgaste de los “tanques” de Mandiyú en ataque fue dando sus frutos. Recién promediando la etapa Mitre avisó con un remate de Millán apenas alto y un tiro bajo de Comes.
Claro que en los últimos instantes del primer tiempo Mandiyú volvió a cobrar protagonismo, se adelantó unos metros y con el toque certero de Alvaro Pavón, más las incisivas incursiones de Lucio Gómez sumado a la potencia de los delanteros volvió a tener profundidad en ataque. Así, a los 39’ Molina se la dejó hacia atrás a José Luis Gómez cuyo violento remate provocó un rebote del arquero y el mismo Gómez con tiro de cabeza a colocar anotó el tercero.
Con tres goles abajo Mitre hizo dos cambios simultáneos en el segundo tiempo, entraron Tomás Petry y Matías Ferreyra (por momentos se lo vio pasado de revoluciones) tratando de torcer el rumbo del partido. Sin embargo Mandiyú lo controló muy bien y pocas veces inquietó a Jara.
De a poco el trámite de juego se fue tornando de ida vuelta, con pocas acciones bien elaboradas, así como con remates de Millán que salió cerca y un remate de zurda de Fsztein que contuvo Jara provocaron cierta inquietud, Mandiyú también tuvo la suya con un desborde y centro pasado de Lucio Gómez que César Molina cabeceó con fuerza rebotando en un defensor (pareció mano) y un cabezazo de Coronel apenas ancho.
Por un tramo de quince o veinte se enrareció el juego y cuando reapareció el fútbol, Lucio Gómez encaró una vez más por la derecha y dentro del área chica lo cruzó el arquero cometiéndole penal. Lo ejecutó el mismo Lucio Gómez convirtiendo el cuarto gol del conjunto “albo” y después, solamente se puede contabilizar un potente tiro libre de Petry que el golero Jara rechazó.
El silbato final del árbitro lo encontró a todo Mandiyú unido en el festejo. No era para menos, logró un triunfo contundente, hubo una enorme predisposición para disputar la pelota como si fuera la última y algunos pasajes en que el equipo muestra que también puede jugar buen fútbol.

CARLOS ZENIQUEL

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