Uno lo veía hacer vuelta carnero en la cancha llena de agua tras el agónico empate de Mandiyú el domingo ante Ferroviario. No era para menos, un eufórico Pablo Suárez daba rienda suelta a su alegría porque con el empate se consolida las pretensiones del equipo “albo” de seguir prendido en el lote de arriba.
Después, ya un poco más tranquilo, a la salida del vestuario atendió con la predisposición de siempre a la gente de prensa.
“Si bien es cierto que logramos empatar sobre la hora, hay que decir que durante los noventa minutos los que intentamos más fuimos nosotros. Tuvimos más situaciones de gol que ellos, que en una de las pocas anotaron el gol. El mérito es que lo supieron concretar, tuvimos otra vez que remontar y gracias a Dios sobre la hora empatamos el partido”.
Estaba para ser un partido vibrante en una cancha normal, pero la lluvia inoportuna conspiró contra el buen juego. No se podía trasladar ni tocar la pelota porque se quedaba en el charco de agua. “Lamentablemente por la cancha, la lluvia, el agua, el barro, no se pudo jugar como uno quiere. Creo que el resultado (1-1) es justo y para nosotros lo importante es que el equipo demostró que está para pelear más arriba”.
Cuando se le hizo notar que Mandiyú saca a relucir su estirpe estando abajo en el marcador, Pablo Suárez indicó que “lo importante es que el equipo no se cae: los jugadores están bien mentalizados. Sabemos el plantel que tenemos; pero antes del gol tuvimos tres o cuatro situaciones netas para convertir, jugando, pero no se pudo concretar. Hay dos, un cabezazo que va derecho a las manos del arquero de ellos; sino iba a cambiar el partido si concretábamos esa oportunidad de gol”.
La gente cantaba y alentaba sin importale la lluvia y la repentina baja de la temperatura. El “Flaco” también dedicó un párrafo para ellos: “Creo faltando poco, antes del gol de ellos (Ferroviario) la gente se hizo oír y creo que ahí Mandiyú empezó a jugar y a poner en cada pelota dividida. A jugar como equipo, hay jugadores y creo que nos está faltando un poquito de suerte”.
La cancha estaba anegada en varios sectores y según Suárez costaba jugar, “por ahí Lucas hizo tres o cuatro pases que se frenaron por el campo de juego. Ustedes saben, Mandiyú se caracteriza por su buen juego y nosotros siempre vamos a intentar aplicar ese estilo”.
Lógicamente que el empate casi sobre el mismo silbato final obrará como una inyección anímica, más ahora que con la derrota de Resistencia Central (ver al lado) son seis los equipos que están separados solo por un punto. Pablo Suárez dice: “Creo que siempre que se sume un punto es muy importante; iba a ser muy complicado si terminábamos perdiendo por cómo jugó el equipo, dejando todo en la cancha”.
Otra vez César Molina volvió a ser un delantero muy importante. No sólo porque fue autor del gol del empate sino por todo lo que aporta arriba en función de equipo. “La otra vez hicimos un retoque (contra Brown de Posadas) y dio resultado). Vos sabés que equipo que gana no se toca y él (por Molina) y Kuchak están siempre a disposición del cuerpo técnico y gracias a Dios nos está respondiendo”. Afirmó al final que estaba conforme por cómo está respondiendo el equipo.
Fuente: diario Época.




Comentarios recientes