En los penales mucho tiene que ver la diosa fortuna, y esta vez ella no estuvo del lado de Mandiyú que rápidamente quedó fuera de carrera en la Copa Argentina, cayendo por 3 a 2 en la definición desde el punto del penal frente a Guaraní Antonio Franco, tras igualar en cero al cabo de un partido que mostró lo mejor en los primeros 45 minutos.
Tanto Mandiyú como Guaraní dieron claras muestras de que son equipos en formación, de que todavía quedan muchas cosas por mejorar, y éste partido sirvió tanto a Alejandro Cánova por el lado del equipo correntino, como para Arsenio Ribeca por el de los misioneros, para sacar conclusiones de cara a lo que se viene y a lo que ambos tienen la mira puesta que es el torneo Argentino B, que este domingo estará arrancando.
Ayer en el estadio de Huracán Corrientes los dos equipos presentaron formaciones con mayoría de jugadores que se han incorporado al plantel en esta temporada, por lo que está claro que les falta rodaje como equipo, algo que se irá logrando con el correr de los partidos.
Lo que si quedaron en claro fueron las propuestas de los protagonistas, cada uno con lo suyo intentó imponer su juego, ello se vio principalmente en la primer etapa, ya que el complemento mostró una notable merma en el juego tanto de uno como del otro. Quizás producto de que vienen de una exigente pretemporada y los músculos aun no responden al juego pretendido.
Si bien no fue un partido de alto vuelo, si dejó algunas cosas interesantes. Por el lado de Mandiyú estuvo el hecho de querer intentar siempre buscar el buen juego, y para ello fue importante mientras estuvo en cancha y tuvo resto físico, Mauro Velardez, un jugador de buen manejo del balón que buscó siempre asistir tanto a Aldo Jamud como a Cristian Girard, los hombres de ataque.
También Mandiyú mostró a un Fernando González jugando más suelto, con mayor presencia en el área rival, y convirtiéndose en una permanente salida del equipo por el sector derecho.
Por el carril izquierdo, Carlos Fragata también fue una permanente rueda de auxilio para los de arriba, colaborando mucho en la recuperación junto a Paulo Valero.
En la defensa Juan Aballay y Esteban Valenzuela fueron la dupla de centrales, el primero mostró firmeza en los cruces y solo se le puede reprochar la forma infantil en que regaló un ataque de Guaraní que no terminó en gol porque nadie acompañó el avance de Martín Yegros Tejada.
Por el lado de Guaraní, además de la seguridad de Gonzalo Ponzio en el arco y convirtiéndose en figura en la definición por penales, se vio una defensa bien parada, con toda la experiencia de Mariano Madrano y junto a él Lucas Ramos formando la pareja de marcadores centrales, por la derecha se paró Ezequiel Brozozowski y por el sector izquierdo se movió Carlos Salón, un jugador con poca marca y más vocación ofensiva.
En la mitad de cancha Germán Gamarra fue el que más cumplió la función de volante de contención, ya que a su lado estaba Alejandro Enrique un jugador con características más ofensivas.
Flojito fue lo de Cristian Barinaga, Martín Yegros Tejada y Pablo Ostrowski.
La primera situación clara de gol la tuvo Guaraní, cuando Yegros Tejada tomó un mal despeje dentro del área chica pero su remate fue despejado casi sobre la línea de sentencia por Aballay.
La réplica fue para Mandiyú. Un tiro libre desde la derecha de Velardez que Aballay alcanzó a peinar dentro del área y el balón salió apenas desviado.
Luego fue Guaraní el que volvió a tener una situación para marcar, pero el cabezazo de Gustavo García Chamut se fue por sobre el horizontal.
En la contra Fragata habilitó a Girard y éste sacó un remate cruzado que se fue alto.
La última del primer tiempo fue también para Mandiyú, un centro de Mayco Ochoa que Ponzio cortó ante la entrada de Jamud.
Con ello se fue un primer tiempo entretenido, haciendo presumir con la tónica se mantendría en la segunda parte, pero fue todo lo contrario, lentamente el partido fue perdiendo rítmo y las situaciones ante los arcos fueron escasas, sólo un disparo de Ochoa que salió apenas desviado y un tiro libre de Velardez que Ponzio despejó por sobre el travesaño.
Luego vinieron los penales, y allí se agigantó la figura del uno misionero, sacando los remates de Fernando González, Rolando Pugliese y Paulo Valero, mientras que Ariel Ramírez sólo pudo desviar el ejecutado por Martín Yegros Tejada.
Fuente: diario Época.



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