
El entrenador de fútbol femenino Héctor «Chino» Torres, acusado de hechos de abuso a sus dirigidas menores de edad en el Club Educación de Posadas, fue detenido ayer a la noche por la Policía de Misiones.
Según pudo confirmar El Territorio con diferentes fuentes ligadas al caso, la medida fue ordenada por las autoridades del Juzgado de Instrucción Dos, a cargo del juez Juan Manuel Monte.
El magistrado tomó la decisión debido a “la cantidad de denuncias y la gravedad de los hechos en cuanto a la edad de las víctimas y la facilidad que tenía en su posición”, señalaron los voceros consultados.
El entrenador fue alojado en la Comisaría Segunda, de la capital provincial, a la espera de determinaciones judiciales. Se prevé que sea trasladado al juzgado el día lunes para completar la audiencia indagatoria.
Como viene informando este medio, el conocido DT fue denunciado por maltrato, acoso y abuso sexual por al menos tres adolescentes de entre 13 y 16 años.
Las correspondientes presentaciones fueron realizadas en la Comisaría de la Mujer de Itaembé Miní el pasado 18 de octubre por los padres de las adolescentes que formaban parte de uno de los equipos dirigidos por el acusado.
En las presentaciones se relatan al menos dos casos de acoso y abuso, además de episodios de violencia física, que incluyen zamarreos, golpes y constante maltrato verbal.
Por el momento, en base a los elementos que se tienen, el acusado será notificado por el delito abuso sexual simple, aunque la imputación puede modificarse con el correr de la instrucción.
Además, fue desplazado de sus funciones en el club y se le informó que rige una orden de prohibición de acercamiento a las menores y sus respectivas familias.
Úrsula Rodríguez, presidenta del Club Educación, donde trabajaba el acusado hasta hace pocas semanas cuando que se conoció el hecho comentó que integrantes del equipo de fútbol le solicitaron una reunión, que se llevó a cabo el 17 de octubre y en la cual le dijeron que seguirán en el club siempre que este hombre “no sea más el director técnico”.
“Yo pensaba que ellas me iban a decir que él era muy pesado y que entrenaban todos los días y muchas horas -indicó a este matutino Rodríguez-. Una de las chicas rompe el silencio y entre llantos empieza a contar, fue muy fuerte para nosotros y los padres que no estaban enterados”.
“Yo no podía creer semejante cosa. Leí los mensajes, me dio mucha impotencia, esta persona no tiene que entrenar ni a un perro”, dijo.
Por otro lado, aseguró que en los mensajes “él les pedía que vivan con él, las manoseaba, les ofrecía pagarles para que tengan una mejor vida y cumplan sus sueños”.
Además, en reiteradas ocasiones les preguntaba su orientación sexual, “si alguna le decía que le gustaban las chicas, las ofendía y si les decía que le gustaban los hombres, les decía que tenían que tener su primera vez con él”.
También aseguró: “Él no puede tener contacto con niños, niñas ni con nada. Es muy duro, yo no quiero que tenga contacto con las chicas. Ellas están muy golpeadas. Los maltratos eran terribles con respecto a sus cuerpos, sus colores”.
Para finalizar señaló que “yo no lo contraté, él venía del municipio. Yo soy culpable por no haber averiguado los antecedentes porque él ya tenía denuncias previas en la Policía”, concluyó.
Fuente: El Territorio.



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