Juan Carlos Rossberg anunció su decisión indeclinable de abandonar el cargo de presidente después de 21 años al frente de la Liga Regional Obereña de Fútbol, entidad que lo posicionó como un referente deportivo en la región.
La novedad sorprendió a muchos, aunque desde hace tiempo venía madurando la decisión con su entorno más íntimo.
“La mayoría de los presidentes que me llamaron dijeron que no renuncie y me llena de satisfacción, porque quiere decir que trabajamos bien. Pero ya es una decisión tomada”, reconoció Rossberg.
El todavía presidente de la Liga Obereña precisó que “es una decisión personal y con el acompañamiento de mi familia y amigos”.
“Sinceramente, creo que 21 años son muchos y es necesario hacer un cambio en la liga. Aparte necesito tener un poco más de libertad para mis actividades”, agregó.
Al cierre de esta edición, el Comité Ejecutivo de la Liga Obereña definía la fecha en que se desarrollará la Asamblea General de renovación de autoridades.
Si bien Rossberg no quiso anticipar opinión sobre un posible reemplazante, dejó en claro “no me voy a borrar ni dejaré de ir a la cancha, pero no quiero ser más quien tenga la responsabilidad de decidir lo que se hará”.
Sobre las causas de su decisión, comentó que fue un cúmulo de cuestiones que envuelven a una actividad con un alto componente emocional como es el fútbol.
“No estoy enojado con nadie, pero tampoco quiero seguir pasando malos momentos por dudas que se crean o cambios de palabra que terminan cansando, y no tiene sentido que uno ande emburrado por una cuestión que no deja de ser deportiva”, destacó.
En más de dos décadas la liga atravesó diferentes momentos y crisis, al tiempo que la sociedad fue cambiando en diferentes aspectos.
En ese sentido, Rossberg señaló que “ahora existe mucha más presión por la seguridad, por ejemplo. Hay que tomar medidas que son antipáticas para mucha gente y tenés que entrar a discutir”.
“Creo que en estos años hice lo mejor que pude. Nunca influí en la parte deportiva, aunque por ahí algunos me reclamaban que tenía que darle una mano en tal o cual situación, pero nunca lo hice y por eso, donde voy tengo amigos”, destacó.
En cuanto a la realidad del fútbol local, opinó que “a Oberá le costará despegar mientras tengamos tantos clubes decididos a competir en primera. En eso habrá que trabajar si se quiere progresar, porque no hay capacidad económica para tantos clubes”.
Fuente: territoriodigital.com



2 comentarios
grande tio
una verdadera pena que se vaya Juanca, gran dirigente y gran persona. muchos lo vamos a extrañar.