En el historial misionero, Antonio Felipe “Pescado” Sokol aparece como uno de los principales referentes de Jorge Gibson Brown. El histórico goleador falleció el pasado 9 de marzo, poco antes que la entidad “verdirroja” festejara un nuevo aniversario, pero dejó en la memoria de muchos, sus inolvidables movimientos y el sello de sus goles con la casaca verdirroja.
“Pescado” fue en la década del ‘50 el máximo artillero durante cinco años consecutivos, alcanzando más de 160 gritos de gol en esa época de oro que tuvo el fútbol misionero.
La historia de Antonio Sokol, un extraordinario goleador -quizá el máximo del fútbol misionero- se remonta a 1943 cuando apareció en la quinta división, para cuatro años después vivir el recordado debut en primera -con 19 años-, nada menos que frente a Bartolomé Mitre -el campeón oficial de 1947-. En esa oportunidad, adelantando lo que lograría después, marcó tres goles en el inicio de una primera parte exitosa que se extendió hasta 1961.
Después, “Pescado” tuvo un lapso de cinco años de inactividad oficial, tras recibir una dura suspensión, y volvió a reaparecer en 1966, ya en la final del campeonato frente a Guaraní. Ese partido, inolvidable por cierto, marcó su despedida definitiva com 39 años, dejando en su paso un cúmulo de anécdotas.
Indudablemente, Sokol fue un grande del fútbol que vivía intensamente los 90 minutos de cada partido. Como jugador fue implacable en el área, pues era un goleador completo. Hacía tantos de cabeza, de volea, gambeteando al defensor y desairando al arquero con toques suaves al rincón opuesto sel guardavallas.
Las vueltas olímpicas
En 1950 dio la vuelta olímpica con el recordado equipo de Brown, con Urbano Rojas, Pepe Alonso, José Adriano Mazzó, Raúl Enriqeu Falcón, Otazú, Luis Pernigotti, Ignacio López, Romilio Fernández, Emiliano Silvero, Ricardo Núñez, Obdulio Cardozo y Valle. El técnico era Sandoval y estaba Miguel Ángel Gonseski, entre los colaboradores.
Ese año “Pescado” Sokol anotó 27 goles y Valle, el puntero izquierdo hizo veinte goles. En esa parte de la historia, la anécdota principal fue que al término de la primera rueda Brown estaba último y para salir campeón tuvo que ganar todos los partidos de la segundo rueda. Entre esos dos delanteros convirtieron 47 goles de los 56 que anotó Brown en toda la temporada. Para muchos, un registro inalcanzable.
Un indiscutido en la selección
“Pescado” Sokol fue sin dudas una figura indiscutible en la formación de los seleccionados misioneros, tal como fueron en esos Campeonatos Argentinos “Dr. Adrián Béccar Varela” de 1957, cuando el periplo de los misioneros terminó en la cancha de Boca y en la final cayeron ante Mendoza por 1 a 0.
Los misioneros derrotaron a Venado Tuerto de Santa Fe por 3 a 2, en tiempo suplementario -cancha de Huracán-, cuando el arquero suplente de Catalino Suárez, el juvenil Miguel Ángel Ferreyra Rojas tuvo una descollante actuación, a tal punto que lo contrató casi inmediatamente el “globito”, mientras que Abelardo Esteche y Julián Noguera, fueron a Platense, y se sumaron “Galo” Beloso y Samuel Sánchez a Tigre.
Integraron aquel plantel Catalino Suárez, Miguel Ángel “Gringo” Ferreyra Rojas y “Chongo” Villanueva en el arco, los defensores centrales Cristóbal “Chiquilín” Vernaza, “Tilo” Tau y Juan López (ex Unión y Mitre), los marcadores de punta Daniel “Patabolí” González, Félix Medina y Alcides Ortigoza, los ejes medio Nicolás Fernández y Pedro Pablo Ledesma, volantes talentosos como Samuel Sánchez y Eugenio Aguilar, el goleador Antonio “Pescadito” Sokol y los hábiles y veloces punteros Edgardo Beloso, Domingo y Julián Noguera. En realidad los mejores de esa época.
Fuente: Julio López, en Primera Edición.




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