Camila Pfaffenzeller, una pequeña gran arquera

Su lugar en el mundo. Desde que era una niña Camila demostró tener grandes condiciones para atajar (Foto: Julián Vera, El Territorio)

Su lugar en el mundo. Desde que era una niña Camila demostró tener grandes condiciones para atajar (Foto: Julián Vera, El Territorio)

Esta joven deportista de tan solo 15 años viene consiguiendo importantes logros en su carrera de futbolista, aunque también este año supo destacarse en los Juegos Evita pero en otro deporte, el hockey.
Cuando Camila tenía 10 años fue vista mientras jugaba en una canchita del barrio 8 de Diciembre por Marcelo Gauna, un joven aprendiz de técnico, quien observó sus excelentes condiciones bajo los tres palos y no dudó en contactarla. “Vos tenés un potencial enorme para desempeñarte de arquera. Te invito a integrar mi equipo”, fueron las palabras de DT.
Como le gustaba el fútbol (un deporte que hace algunos años era exclusivo de hombres, pero que hoy es uno de los preferidos por las mujeres), Camila le pidió permiso a su madre y se integró al plantel del club Municipal que dirigía su descubridor.
Hace varios años que en el polideportivo local se realizan torneos en esta disciplina, tanto en el interior con cancha de piso como en las canchas de césped.
Apenas comenzó a destacarse en los torneos locales, Pfaffenzeller llamó la atención de algunos dirigentes de localidades vecinas, que vinieron a pedirle su colaboración para reforzar sus equipos en un torneo que se lleva a cabo en Puerto Piray.
Y así fue que al poco tiempo se sumó también al equipo municipal de la vecina Wanda, donde volvió a lucirse y logró posicionar muy bien a su nuevo equipo en dicho campeonato.
Luego de estos logros, la niña tomó más seriamente la actividad y comenzó a entrenarse todos los días, mientras participaba en los torneos locales y en el de Wanda.
“En el año 2011, a nuestro equipo (Municipal Esperanza) le tocó participar en los Juegos Evita con mucho éxito. Me destaqué como la mejor arquera de la categoría y fui premiada con una medalla de plata. Gracias a eso pude conocer y nadar por primer vez en el mar”, comentó orgullosa Camila.
“Tengo un montón de medallas de plata, oro y bronce. Mi mamá es la encargada de guardar mis cosas”, aseguró sonriendo. Las medallas con las que jugaba mientra conversaba con El Territorio, una de oro y otro de plata, fueron ganadas con el club Municipal, pero en hockey, ya que este año representó a la provincia en este deporte, en lo que fue su tercera experiencia en Mar del Plata.
Respecto de qué tipo de cancha prefiere para jugar, la joven no dudó y respondió que “en cancha de piso porque la pelota se mueve más rápido y tengo más participación en el juego”.
La entrevista a Camila se realizó una hora antes de que ella disputara un campeonato de fútbol 7 organizado por el Club Barrio Obrero.
Durante la competencia se pudo apreciar su agilidad para moverse en el arco y para ordenar enérgicamente a su defensa. Aunque en esta oportunidad tuvo muy poca participación ya que su equipo terminó ganando por 4 a 0.
Esta joven misionera, que hace poco dejó de ser una niña, demuestra año a año que tiene todas las condiciones para ser una gran deportista.

Fuente: El Territorio.

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